colab y consejos J Elías



Dado el interés que tienen los articulos que como colaborador nos envia José Elías, le he abierto esta página. AQUI, el indice de sus colaboraciones:

            *  El árbol en la vciudad - Problemas y soluciones
            *  Historias en verde .- Jardines de las Delicias de Arjona
            *  Historias en verde .- Jardines de Cristina      
            *  Historias en verde ,- Jardines de Catalina de Ribera y Murillo  -  BIC  
            *  Historias en verde .- Alameda de Hercules 
            *  Avenida Constitución      
            *  El Jardín Histórico en Andalucia
            *  Mantenimiento y restauración de los jardines históricos
            *  Árboles en la ciudad

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EL ARBOL EN LA CIUDAD.
PROBLEMAS Y SOLUCIONES
EXTRACTO DE L´ARBORICULTURE URBAINE
de Lauren Miller y Corinne Bougery -Traducción libre
Editado por el Instituto para el desarrollo forestal
No aceptar que un árbol, nace, crece y muere, por aquellos que pretenden defenderlo, es una forma de admitir que nunca lo han reconocido como un ser vivo.
                                                                     Michel Corajoud. Paisajista
Existen lagunas en los conocimientos fundamentales del árbol, de su funcionamiento y sus necesidades en la ciudad.
La introducción del árbol en la ciudad lo es como consecuencia de la mutación de la ciudad.
El árbol productor de madera, de frutos de follaje (el fresno) de medicamentos (el tilo).
Los arboles forman la trama del paisaje urbano, junto con los edificios.
Este periodo es pobre en plantaciones de árboles y las que se han realizado en condiciones que no garantizaban su futuro, elección de especies de efectos inmediatos, de rápido crecimiento y poca longevidad, trabajos realizados sin respeto a las normas de buena plantación, ausencia de mantenimiento juvenil y abandono de la gestión tradicional.
Con la entrada de la democracia, los políticos locales, utilizan las plantaciones de árboles en sus campañas políticas para la consecución de votos por los ciudadanos. El árbol está de moda. El árbol es un derecho de la ciudad.
Las disciplinas medioambientales adquieren protagonismo, la ecología forma parte de la cultura popular.
Los higienistas del siglo XIX, plantaban árboles para hacer la ciudad más humana en la que el árbol endulzara la mineralización de las ciudades.
La iniciación y sensibilización de los niños en las escuelas es una buena prevención contra el vandalismo., la vegetación en general y el árbol en particular, mejoran la ciudad físico-química del aire de las ciudades y contribuyen a la reducción de ruidos.
La participación general del árbol a la mejora de la calidad de vida varia fuertemente en función de la cantidad de arboles, de su situación, su modo de asociación (alineación, parque, bosquete…)
Modificación del clima urbano
Los arboles contribuyen a refrescar el aire de las ciudades, aumentan la tasa de humedad, bajan la temperatura e influyen en la circulación del aire.
La ciudad por su mineralidad y superficies asfaltadas refleja y absorbe mucha energía solar.
La plantación de árboles como signo de una expansión económica y de una confianza hacia el futuro.
Los higienistas utilizan los árboles para airear las ciudades, y ofrecer a los ciudadanos un medio ambiente más sano y agradable.
Las prácticas de poda no son una preocupación moderna.
Disminución de la tasa de CO2
Los arboles disminuyen la tasa de CO2 a la vez por la fotosíntesis utilizando el gas carbónico y soltando el oxígeno en la respiración, consumiendo el oxígeno y expidiendo el gas carbónico.
Filtración de polvo y aerosoles
La filtración de partículas de polvo y aerosoles ha sido demostrada completamente.
Efectos sobre el ruido
Los arboles persistente de hojas grandes y coriáceas orientadas son eficaces en la disminución de fuentes de ruido.
Mejoran el ecosistema urbano, haciéndose notar en todos los seres vivientes de la ciudad, insectos, pájaros, mamíferos y comunidades vegetales.
El árbol urbano y los animales
Los árboles en la ciudad son albergue de una intensa actividad de la avifauna que puede ser utilizada como bioindicador. El número de aves varía en función de la biodiversidad del medio.
Los árboles en la ciudad sirven de enlace entre la naturaleza y la ciudad. -Corredores verdes.
El acercamiento ecológico de la ciudad a la naturaleza.
Función económica de los espacios con vegetación
Una casa rodeada de árboles se vende mejor y más rápida.
Función de representación del árbol, como elemento del paisaje urbano
Ya sea aislado o en el paseo o en parques el árbol continúa alimentando el resto del paisaje urbano.” El paisaje es el lugar donde el cielo y la tierra se tocan “es por ello que el árbol se convierte en verdadero protagonista en la ciudad. (Michel Corajoud).
Funcionamiento del árbol
El árbol es un complejo conjunto donde todos sus componentes, raíces, tronco, ramas y hojas aseguran cada uno a su nivel, la satisfacción de sus necesidades más elementales.
Las raíces alimentarias trabajan en la sombra. Son los órganos menos conocidos del árbol. Constituyen una parte importante del peso del árbol, de uno a dos tercios del peso total. Su estudio es delicado por la dificultad de acceso y la diversidad del medio. El sistema radicular asegura la nutrición, la fijación, y el anclaje del árbol, así como el almacenamiento de sus reservas.
Diferentes tipos de sistemas radiculares
Existen varios tipos de sistemas radiculares, su descripción está basada sobre el reparto de las raíces principales y secundarias.
Las raíces pueden ser fasciculadas, pivotantes u horizontales.
Pero pueden evolucionar a través de la vida del árbol. Las condiciones del suelo influyen enormemente en la disposición de las raíces, más en la ciudad, donde los suelos son más alterados.
Se distinguen raíces leñosas y menos leñosas.
Las raíces leñosas forman un conjunto de gruesas raíces que aseguran el anclaje del árbol al suelo y permiten acceder a los nutrientes y el agua situados en profundidad.
Algunas especies toleran cierto exceso de humedad (hidromorfia), como el sauce, el plátano o la Nyssa, gracias a la emisión de raíces adventicias adaptadas al almacenamiento de oxigeno, al extremo que algunas especies como el ciprés calvo. -Taxodium distichum. -pueden emitir raíces aéreas “neumatóforos “.
Las raíces no leñosas comprenden las pequeñas raíces o raicillas que forman la cabellera radicular donde están los pelos absorbentes. Estos pelos multiplican considerablemente la superficie de contacto con el suelo y garantizan la casi totalidad de la absorción de los elementos minerales. Su duración es limitada, en orden a tres o cuatro semanas y el árbol no las puede reponer sin las condiciones de aireación y humedad en el suelo no son satisfactorias, el ochenta por ciento se encuentran en los primeros diez centímetros.
Equilibrio radicular y aéreo
Existe un equilibrio poco conocido en su mecanismo, entre las partes aéreas y subterráneas, condicionado y mantenido por los cambios permanentes de materia en el conjunto del vegetal.
Cualquier causa que afecte la parte aérea (, defoliación por parásitos o roedores, fuerte tormenta o poda…) tendrá consecuencias no menos importantes sobre las raíces.
A la inversa toda destrucción radicular entraña una disminución de aprovisionamiento de agua y sales minerales. El flujo de savia montante es perturbado y las reservas del árbol suprimidas en parte. Una inevitable decrepitud aparece. Ya sea de inmediato o unos años después. En periodo crítico de la ablación radicular, parece situarse en la votación cuando el árbol moviliza las reservas para su crecimiento.
La mayoría de los sistemas radiculares tienen una relación simbiótica con un hongo. Son las microrrizas, el micelio del hongo multiplica la superficie de absorción de los elementos minerales. Que es multiplicado por cien y mil veces.
Este fenómeno es particularmente importante en la absorción de fosforo y nitrógeno presente en el suelo, ya sea en formas químicas directamente asimilables por el árbol.
Las partes aéreas
Las hojas captan la energía. La luz es captada por las hojas en las que la superficie de captación es mejorada en el curso de la evolución. Las hojas son la red e de una intensa actividad foto-química que condiciona en gran parte el funcionamiento del árbol.
La fotosíntesis se produce gracias a los pigmentos presentes en las hojas y las ramas jóvenes herbáceas (en particular la clorofila). Esta reacción permite fabricar las sustancias carbónicas necesarias para la vida del árbol, a partir del gas carbónico, del aire y del agua, gracias a la energía solar y desprender el oxígeno al aire.
La respiración tiene efectos inversos, suelta el gas carbónico y consume el oxigeno. Lo que da como resultado, la degradación por la planta de una parte se sustancias carbónicas necesarias para su metabolismo. La transpiración que existe a todos los niveles de la planta, proviene de la evaporación de la casi totalidad del agua bombeada del suelo. Ella permite a las hojas de mantener una temperatura aceptable y resistir las quemaduras del sol.
El conjunto de los cambios gaseosos (oxigeno, gas carbónico, vapor de agua…) se producen a nivel de los estomas, asegurando el contacto entre la atmosfera exterior y el interior de la hoja.
Las hojas son órganos vitales del árbol
Toda disminución de su número, todo almacenamiento en su superficie (polvos, aerosoles…) reduce la producción de materias carbónicas o sea el nivel de reservas del árbol.
Las hojas son órganos frágiles con duración de vida limitada (siete u ocho meses como máximo por los caducos en nuestro clima, y dos a cuatro años para los vegetales de hoja persistente), pero que se renuevan regularmente.
Los brotes, ramillas y ramas
Troncos estabilidad, transporte y almacenamiento
Al igual de las hojas, la parte aérea del árbol se compone de yemas, ramillas y ramas y generalmente de un único tronco.
Las yemas son un conjunto de escamas condensamente ensambladas alrededor de la yema de crecimiento primaveral, constituyen una forma de resistencia que permite al árbol protegerse de temperaturas extremas. Las yemas terminales emplazadas en la extremidad de la rama aseguran el crecimiento en altura del árbol e inhiben el desarrollo de las yemas insertas más bajas.
Su función principal, les da una importancia capital.
Las pequeñas ramas del árbol, ramos o pequeñas ramas, juegan un papel de soporte distribuidor de las hojas de tal manera que la luz captada sea la máxima. Esta búsqueda de luz o fototropismo adquiere una importancia vital en la ciudad donde es fácil encontrar arboles desequilibrados para compensar el efecto de las fachadas. El tronco y las ramas principales forman el esqueleto del árbol. Solo la parte interna del tronco constituido por tejidos muertos, lignificados y solidos asegura un papel de sostenimiento. La zona periférica, situada justo debajo de la corteza y muy fina está constituida por algunas capas de células hiperactivas, el cambium, es responsable del crecimiento en grosor del tronco y las ramas. El cambium juega un papel particularmente importante. Engendra la formación de burletes cicatrizantes que recubren todas las heridas.
Contrariamente a los animales los arboles no se curan.
Los tejidos infectados o heridas no se regeneran, pero son enquistados dentro de los tejidos sanos.
Cuando la corteza es arrancada o quemada, la madera del tronco entra en contacto directo con el aire lo que produce un cambio vital en entorno del árbol, temperatura y humedad.
Bajo el efecto del agua, la madera tiene tendencia a pudrirse. Los organismos patógenos, hongos, bacterias y las múltiples esporas presentes en el aire colonizan rápidamente la herida e inician la alteración de la madera.
Para afrontar la agresión del árbol actúa de dos formas, intenta aislar la zona infestada oponiendo a la agresión de los agentes patógenos barreras químicas entre las cuales se encuentran sustancias antifunguicas y antibióticas, desarrolla sobre toda la herida un labio cicatricial que con el tiempo debe contrarrestar la herida.
El árbol. Un sistema dinámico complejo. -Equilibrio y nivel de reservas.
La noción de equilibrio, durante mucho tiempo ha estado considerada como un estado entre los flujos correspondientes a las necesidades de las plantas para su metabolismo (demanda aérea) y los flujos provenientes de la capacidad de las raíces para suministrar en tiempo real estos elementos (oferta radicular). Esta reacción es insignificante para explicar el desplazamiento en el tiempo (lo más frecuente varios años) observando entre una agresión y los primeros síntomas de decrepitud.
En efecto, la oposición a los métodos modernos de producción industrial basados sobre el “cero almacenamientos”, el árbol puede ser asimilado a un aparato de producción en el cual los stocks y reservas de primeras materias son numerosos y repartidos en diferentes puntos.
En el plan biológico, estas reservas, regularmente renovadas tienen dos funciones importantes, permiten al árbol defenderse sobre las agresiones naturales (sequia, heladas, ataques de parásitos…) o las de origen antrópico. Sirven igualmente para asegurarse su metabolismo basal.
La arquitectura de los arboles
La complejidad de la estructura arborescente ha mostrado la necesidad de una aproximación global y dinámica del árbol, poniendo en aplicación conceptos de arquitectura desarrollados en botánica por los profesores F. Halle (Profesor del Laboratorio de Botánica de Montpellier) y R.R.A Oldeman (Profesor de la Universidad de Waningen en Holanda).
Las investigaciones en arquitectura vegetal tienen por objeto describir la estructura de las plantas y de trazar la secuencia de su desarrollo., lo que permite conducir a una descripción muy avanzada del conjunto del desarrollo de los arboles especialmente hasta la edificación de su corona y de poner en evidencia los procesos en juego.
Los conocimientos sobre la arquitectura del aparato radicular son hoy en día menos avanzadas en razón de las dificultades de observación.
Unos estudios arquitecturales están en condiciones de aportar un cierto número de herramientas a los prácticos. Así el conocimiento de la unidad arquitectural permite seleccionar los brotes de la planta, los más aptos para para el estaquillado, la marcota y el injerto. Las determinaciones de las fases de desarrollo mejoran el diagnostico concerniente al estado fisiológico de un árbol y permite prever su futuro.
El estudio de estrategias reiterativas puede servir de guía para una práctica razonada de la poda, y a la vez conforme con nuestras necesidades y las que el vegetal puede soportar sin stress.
Modelación y simulación de la arquitectura de los arboles
La arquitectura de un árbol es el resultado del conjunto de sus meristemos.  Su modelización necesita un análisis cuantitativo de los procesos observados.
El laboratorio de modelización del CIRAD (Centro de Cooperación Internacional de Investigación Agronómica para el Desarrollo) ha puesto a punto un método de análisis que permite a partir de datos estáticos levantados sobre el árbol, calcular los parámetros dinámicos que caracterizan el funcionamiento de los meristemos. Este método matemático acoplado a técnicas informáticas ha permitido simular sobre pantalla el desarrollo de un árbol.
A partir de especies intensamente estudiadas, ahora en posible visualizar la evolución de un paisaje a través de los años y las estaciones.
Los estados de desarrollo de un árbol. El nacimiento
La reproducción por semilla o sexual, es problema en la mayoría de los casos, una fecundación cruzada nos transmite una mezcla de características propias de los padres. Para las especies llamadas monoicas (plátano, nogal. olmo.)  las flores masculinas y femeninas son bien diferentes y están presentes en un mismo individuo.
En el caso de las especies dioicas, como el chopo o el Ginkgo biloba tienen pies hembra poco apreciados en las ciudades, ya que sus flores son alergógenas y sus frutos tienen un olor desagradable.
La certificación de origen de las semillas constituye un criterio de calidad del material vegetal y es escasamente utilizado en la arboricultura ornamental.
La reproducción vegetativa o asexual, es una particularidad del mundo vegetal. Este sistema produce individuos genéticamente parecidos a los que tienen problemas los “pies madre “. Se distinguen por una vía natural con rebrotes de raíces en los bosques o por vías artificiales producidas en los viveros (estaquillados, marcotas, injertos…) o en laboratorio (micro propagación o estaquillado en vitro.)
Esta forma de multiplicación ofrece la ventaja de disponer de un material vegetal de calidad procedente de los pies madre seleccionados. Presenta sin embargo problemas de sensibilidad a las enfermedades y parásitos y/o accidentes climatológicos idénticos para todos los individuos, causando la desaparición del patrimonio en caso de ataques mortales.
El enraizado de plantas multiplicadas artificialmente pueden ser menos adecuadas que las producidas por semilla, con el riesgo de que su anclaje en el suelo sea menos bueno (sensibles al viento.) y una disminución de la longevidad. Asimismo, en las variedades injertadas, la porta injerto que compensa estos defectos, es utilizado para reforzar algunas cualidades de enraizamiento o adaptación a criterios particulares del suelo.
El estado juvenil
En este estado, por una actividad intensa de la yema terminal, el crecimiento es muy fuerte y corresponde a una búsqueda óptima de luz.
El sujeto tiene entonces un fuerte poder de adaptación, sus capacidades de desarrollo radicular y de resistencia son importantes, La intensidad del crecimiento está estrechamente ligada a las condicionantes del medio y puede en extremo, devenir nulo, en suelos de mala calidad.
El estado adulto
En este estado, el árbol alcanza la altura máxima que le autoriza la fertilidad del suelo y las características de su especie. Persigue esencialmente su crecimiento en volumen (tronco, corona, y sistema radicular) y débilmente su crecimiento en altura.
La altura de los arboles adultos los más frecuentes anunciados por la literatura, son frecuentemente reducidos a un medio tan difícil como el de la ciudad.
La fase de senescencia
El envejecimiento y luego la muerte del árbol, parecen regidos por un conjunto de componentes actuando en sinergia y conduciendo a dificultades de crecimiento para hacer llegar el agua y las sales minerales a  lo alto de la copa
Este fenómeno entraña un desecamiento de la periferia de la corona del árbol, y después de una “descente de cime “progresiva. Un cierto número de parásitos secundarios (hongos, bacterias, muérdago…) tienden a aparecer sobre el árbol debilitado y acaban con su muerte.
En este estado, el conjunto de agresiones exteriores, tales como las podas severas, los daños a las raíces, o las de modificación del medio…agravan considerablemente este proceso.
El medio urbano
En ecología, el término medio designa el conjunto de valores físicos y biológicos que gobiernan el reparto y el crecimiento de los organismos sobre un territorio dado. Por extensión, el medio urbano es la serie de componentes químicos, físicos, biológicos y antrópicos que interactúan sobre el territorio de la ciudad.
La ecología distingue el medio exógeno que preexiste antes de la instalación de los organismos y no comprende que los factores abióticos, y el medio endógeno que proviene de la modificación del precedente bajo la influencia de otros organismos. Por analogía, en la ciudad es posible distinguir el medio exógeno que preexiste donde la acción del hombre no ha modificado las condiciones iniciales (centros de pequeñas comunidades, parques urbanos, extensiones urbanas recientes sobre terrenos agrícolas…) y el medio endógeno que proviene de la modificación del precedente bajo la influencia del hombre. El medio urbano es pues, multiplicado y depende de la intensidad de la acción antrópica sobre los diferentes factores que lo componen,
El árbol vive a la vez en la atmosfera y en el suelo.
En la atmosfera, el aparato aéreo y más particularmente las hojas reaccionan a cualquier modificación de los factores ecológicos, luz, temperatura, tasa de humedad. (Higrometría), rapidez de desplazamiento del aire y carga de gases contaminantes (gaseosos o particulares…)
En el suelo las raíces y sus órganos de absorción, los pelos absorbentes, son sensibles a las variaciones de los factores, como la disposición del agua (relacionada con el aprovisionamiento y la capacidad de retención…) la composición gaseosa del aire del suelo, principalmente la tasa de oxígeno, la penetrabilidad relacionada con la textura y la compactación, los obstáculos encontrados y en fin a la disposición de elementos minerales solubles. La acción directa del hombre se traduce por ciertas agresiones como la tala y las podas, el vandalismo, los golpes de los automóviles o la supresión de algunos órganos vitales en los trabajos viarios.
Todos estos elementos son muchos factores ecológicos de origen abiótico de orden climático, atmosférico, hídrico o de origen biótico por lo que se refiere al suelo, de acción humana o de seres vivos en general.
Modos de acción
El efecto de un factor sobre el vegetal se caracteriza por un “umbral mínimo “sobre el cual todo desarrollo es imposible por un “ umbral óptimo “ que asegura el mejor desarrollo del vegetal o más allá del cual ciertos efectos negativos aparecen y el “ umbral máximo “ más allá del cual las perturbaciones sobre el metabolismo son tales que el árbol muere. La reacción de adaptabilidad de una especie al factor estudiado responde a estos umbrales.
Un factor ecológico se considera discriminante cuando una clase de factor corresponde a una especie indicadora.
Un factor ecológico se considera limitante cuando su presencia o su valor, reduce la acción de otros factores que entorpecen el crecimiento y/o el desarrollo de un organismo. Los factores ecológicos actúan en sinergia, ya que su acción de conjunto es superior a la suma de las acciones tomadas individualmente.
Interacción sobre diferentes factores
Los factores ecológicos influyentes en el comportamiento del árbol en la ciudad, corresponden ya sea a la sinergia o en compensación por el efecto “cascada”.
La sinergia multiplica el efecto de los factores por compensación los vegetales, por ejemplo, los poco adaptados a suelos calcáreos pueden desarrollarse al menos, si disponen de una buena alimentación con agua. La acción de un agente patógeno secundario que no se desarrollaría en condiciones normales, se ve favorecido por un árbol mal podado, hay entonces “un efecto cascada “.
Los factores climáticos
LUZ.-Disminuyendo la actividad fotosintética, la sombra puede suponer una reducción de los sistemas aéreos y radiculares. En algunos lugares muy sombreados, puede ser mejor o preferible no plantar. La reverberación de los rayos luminosos sobre las paredes de los inmuebles y las radiaciones reflejadas en los revestimientos del suelo, atemperan ciertos factores de la sombra. El alumbrado público puede ligeramente estimular el crecimiento, pero, en este caso, aumentar la sensibilidad del vegetal a la polución y a la llegada de fríos precoces.
TEMPERATURAS. -Las elevaciones de temperaturas observadas en las grandes aglomeraciones urbanas alargan el periodo de vegetación de los árboles y posibilitan la selección de especies más meridionales. En verano las elevaciones de temperaturas, asociadas a las fuertes reverberaciones de las fachadas y los revestimientos, pueden entrañar quemaduras de hojas y sobre los troncos. Bandas de tela de yute, enrolladlas alrededor de los troncos de los arboles más jóvenes de corteza frágil (tilos, castaños, arces…)  evitan estas quemaduras.
VIENTO. -En la ciudad, los golpes de viento adquieren con frecuencia el carácter turbulento siendo muy significativos para la localización de los daños. En el conjunto, los efectos del viento se hacen sentir sobre las poblaciones muy densas con árboles antiguos y a nivel de todos los puntos débiles de un árbol viejo con heridas en el tronco, y zonas de fragilidad relacionadas con las ataduras de los tutores o protectores, el punto de injerto, horquillas ….) Las especies de crecimiento rápido, con fama de desgajadoras deben evitarse en zonas muy expuestas ( por ejemplo chopos, acacias, sauces…)
El factor hídrico. -Exceso de agua en el suelo
El exceso de agua crea condiciones de suelo asfixiante para las raíces por falta de oxigeno. Un encharcamiento persistente principalmente en primavera compromete la actividad del árbol y por consiguiente su supervivencia.
SEQUIA.-El marchitamiento durante las horas más cálidas y la aparición de necrosis foliares marginales, transmiten las dificultades de suministro de agua. En reacción al stress hídrico, algunas especies pierden sus hojas desde el fin de julio (el castaño, por ejemplo). La repetición de tales fenómenos debilitan al árbol y pueden producir a la larga su muerte. Los efectos de una sequía climática son muy acusados en la ciudad, por la filtración de las aguas de lluvia hacia los alcantarillados, la escasa capacidad de penetración y retención del agua en los suelos urbanos, las dificultades de acceso a las capas freáticas profundas por el sistema radicular y el aumento de las necesidades de agua por el vegetal, debido a la escasa higrometría del aire y una mayor transpiración. La sequedad de los suelos urbanos es difícil de compensar. En los arboles de alineación adultos, no existe prácticamente ninguna solución al problema del riego, si no ha sido previsto con antelación. Por contra, en los parques se puede realizar la instalación de un sistema de riego automático que puede contribuir a mantener cierta humedad en el suelo asegurando así, una parte de las necesidades del árbol en agua. La instalación de estos sistemas no es siempre posible y el agua peligra de ser rara y cara. La plantación en zanja precisa necesariamente la instalación de un sistema de riego para desarrollar arboles de calidad. Atendiendo el desarrollo de su sistema radicular funcional en seguridad, las jóvenes plantaciones pueden resistir las fases críticas por riegos frecuentes durante los tres o cinco primeros años. El factor sequedad debemos tenerlo en cuenta al escoger las especies a plantar; los riegos, no reemplazan a largo plazo la adaptación de los vegetales a tales condiciones.
Factores atmosféricos. -Efectos generales
Los efectos de los distintos contaminantes atmosféricos sobre los árboles son difíciles de poner en evidencia, ya que los fenómenos son complejos y los síntomas afines. Se distinguen generalmente los contaminantes inherentes a la ciudad. (Dióxido de azufre.), oxido de nitrógeno, ozono, monóxido de carbono, partículas y aerosoles y los problemas de los escapes industriales (derivados fluorados y clorados, polvo de las fábricas de cemento.)
Según fuentes canadienses, los automóviles contribuyen a la contaminación urbana un 39 %. La combustión de las calefacciones en lugares de frio en invierno, domésticas y publicas, es asimismo una de las fuentes de mayor contaminación. La resistencia de los arboles a la contaminación varía según la naturaleza del gas emitido y el tipo de emisión. Depende igualmente del estado de desarrollo del árbol (un árbol joven es más sensible a la polución) y a las condiciones del medio (suelo, clima, nutrición.)  Es raro que la concentración individual de cada contaminante sobrepase el umbral de toxicidad. Por contra, la acumulación de contaminantes induce a la debilitación crónica de los arboles donde la resistencia varía según el medio y el estado fisiológico general.
DIOXIDO DE AZUFRE. -Emitido principalmente por las calefacciones domesticas. La concentración en SO2 es muy elevada en invierno (190 Ug/m3 contra 90 en verano…) según Drach y Target, citado por Garres.
El dióxido de azufre, penetra en las hojas por las estomas, entra en competencia con el CO2 y disminuye con este hecho a la fotosíntesis. En la ciudad, las fuertes proporciones de gas carbónico pueden reducir este riesgo.
Los síntomas son necrosis internervarias de color marrón claro o marrón rojiza, que aparecen muy rápido después de una fuerte contaminación. Estas necrosis son definitivas y el desarrollo de la hoja no continua, solo si la afección no es demasiado grave. El azufre toma frecuentemente formas iónicas en medios ácidos y participa así con el fenómeno del “smog acido “. Contribuye igualmente a los fenómenos de “lluvias acidas “. Los daños en el medio urbano son en parte limitados ya que el máximo de emisiones se producen durante el periodo de reposo vegetativo, ya que una presencia crónica a pequeña dosis (0´05 a 2´00 ppm)  puede provocar serios daños.
Óxido de nitrógeno y contaminación fotoquímica
El óxido de nitrógeno (NO) producido sobre todo por la combustión de motores de explosión, es bastante inofensivo, oxidado produce el dióxido (NO2) en la que la concentración puede alcanzar 0´01 a 0´06 ppm. En la atmosfera de las ciudades, aunque poco tóxicos en sí mismos, estos gases pueden serlo cuando entran en sinergia con el SO2.Los óxidos de nitrógeno (NO y NO2) pueden formar, en presencia de hidrocarburos, una mezcla de productos orgánicos, el PAN (Peroxyl-Acety/ Nitrte) y de ozono (03) particularmente tóxicos. Los síntomas característicos del PAN son la aparición de reflejos metálicos de color bronce o plateado en la cara inferior de las hojas. Provienen de una “plasmolysis “de las células mesófitas
El ozono forma un tejido de reacción fotoquímica e interviene en la formación del “smog acido “o lluvia acida y se traduce ya sea por lesiones sobre la cara superior de las hojas, sea por forma de manchas punctiformes o bajo forma de clorosis.
Polvos y partículas       
El árbol sirve de filtro a numerosas clases de polvos y partículas del aire urbano en tanto que la cantidad no le es nefasta. Las partículas más abundantes pueden formar verdaderas capas, dañando la absorción luminosa de las hojas o aun por corrosión, producir lesiones de la cutícula foliar. Los persistentes principalmente las coníferas son particularmente sensibles a estos efectos y deben ser excluidas en zonas de riesgo.
Factores edáficos, Diferentes tipos de suelos urbanos 
Los suelos urbanos deber ser tomados en consideración de una forma muy particular. Su preservación y la mejora de su calidad condicionan el futuro de los árboles de nuestras ciudades. En la ciudad, más que en otra parte, el suelo representa un verdadero capital sin el cual los arboles no podrían desarrollarse, ni fructificar. Pero este capital, demasiado poco conocido, es amenazado por numerosos males; sequedad, compactación, congestión, salinidad, carencias minerales…etc.…
Más del 80 % de los problemas encontrados en el arbolado viario tienen sus causas en el suelo. Las características y potencialidades de los suelos urbanos dependen de sus orígenes y en las condiciones bajo las cuales ha podido conservar sus cualidades iniciales.
Suelos “naturales “ 
Según la historia del centro de la ciudad, el suelo ha podido conservar todas las características del “medio agrícola “. Es el caso de la mayoría de jardines públicos y parques de barriadas antiguas y de ciertas explanadas y paseos instalados sobre terrenos agrícolas antiguos. Esta categoría de suelos concierne igualmente al suelo de ciudades pequeñas que no han conocido ninguna modificación significativa de su parcelario, así como de las extensiones urbanas contemporáneas (en condición de que no se haya realizado ningún desmonte abusivo). Estos suelos si no son objeto de compactación particular o de una modificación sensible del régimen de las aguas ,son potencialmente excelentes soportes.
Suelos “naturales recubiertos “  
Algunos trabajos de vialidad, de renovación de un barrio o simplemente de renovación de una plantación, hacen aparecer el suelo original sepultado bajo decenas de centímetros de suelo estabilizado o de escombros. Cuando la superficie es de calidad mediocre, estas tierras a condición de que no hayan sido compactadas, pueden explicar el buen comportamiento de los arboles existentes. Una vez eliminada la capa superficial, estos suelos constituyen un soporte de calidad.
Desmontes heterogéneos     
El término general de escombros supone situaciones diferentes que condicionan el crecimiento del árbol. La calidad de los escombros varía según su origen. Pueden provenir de productos de demolición de edificios, derribos, horizontes profundos de excavaciones en tierras agrícolas, de cascotes, de desechos industriales o de escombros diversos.
La compactación de los desmontes depende del modo que se efectúen...
Una compactación antigua realizada manualmente, deja lugar a una cierta porosidad, mientras que la fabricación de una plataforma con una compactación mecánica crea condiciones de vida difíciles para los vegetales. En todo suelo es importante conocer las cualidades físico químicas de las aportaciones de tierra, así como su capacidad de retención del agua (porosidad y drenaje)
Tierras y sustratos aportados 
La mayor parte de las plantaciones urbanas se realizan en un medio artificial con la aportación de tierra vegetal. La calidad del suelo así reconstruido depende entonces muy directamente de los cuidados que se tengan para crear un medio sano, fácilmente colonizado por las raíces de los árboles.
Principales características de los suelos urbanos. Suelos asentados o compactados.
La compactación de los suelos urbanos tiene varias causas; pisoteo, la penetración de los automóviles sobre las zonas ajardinadas, la compactación de las aceras, la vibración transmitida por las calzadas por el paso de vehículos pesados. Pero también, desde el principio, las, malas condiciones del almacenaje, del transporte y de la aportación al lugar pueden ser responsables de la compactación muy perjudicial para su calidad. Estas condicionan y provocan el debilitamiento progresivo de numerosos árboles...
Suelos secos
El ochenta por ciento de la pluviometría desaparece dentro de las redes de alcantarillado, en razón de una fuerte mineralización de la ciudad y de la compactación de los suelos en superficie. Fuera, en los parques, cerca de los ríos, los suelos urbanos no tienen un comportamiento hídrico normal. Nuestros arboles tienen una formidable aptitud de ir a buscar el agua donde se encuentra, principalmente en los jardines con pabellones, cerca de las tuberías de agua o alcantarillado o sobre el asfalto (cuando hay cierta humedad…)
Suelos pobres en materia orgánica
La recogida o barrido de las hojas constituye ciertamente un factor importante de la mala calidad de los suelos suburbanos. Esto impide toda fabricación de capa propicia al desarrollo de la cabellera radicular y proteger la superficie del suelo contra la erosión y el pisoteo. Esta ausencia de restitución de los elementos minerales contenidos en las hojas y los brotes tiernos constituyen un déficit que es necesario compensar (en condiciones normales de restitución, cerca del 80% de los elementos minerales retornan al suelo)
Suelos de alimentación mineral perturbada
El suelo debe contener la totalidad de los elementos minerales indispensables para el metabolismo del árbol. Los “elementos mayores “son el nitrógeno, el fosforo, el potasio, el calcio, el manganeso, y el azufre”.
Los “oligoelementos “reagrupan, el aluminio, el hierro, el cobre, el manganeso, el cobalto, el zinc….
En la ciudad, los análisis químicos de los suelos revelan sobre todo la heterogeneidad más que de la pobreza de la composición mineral. La alimentación mineral de los suelos urbanos puede conocer verdaderas carencias relacionadas a la pobreza del suelo en tal o cual de los excesos de elementos provocando una toxicidad en el caso de los elementos contaminantes minerales urbanos que son los metales pesados, carencias inducidas por problemas de asimilación de los elementos en el medio alcalino (blocajes debidos al calcáreo…)
La elección de las especies adaptadas al pH es la mejor respuesta a los problemas minerales. Una fertilización de fondo o la corrección de carencias, no pueden ser observadas si la planta no tiene la capacidad de movilizar las reservas que uno le aporta. Una fertilización sobre un árbol presentando síntomas de decrepitud o situado en un suelo muy compacto, no constituye en ningún caso una solución eficaz a pesar del efecto fugaz a veces registrado.
Suelos contaminados
La contaminación de los suelos proviene esencialmente de la acumulación de metales pesados, de la acción de herbicidas, y de la presencia de escapes de gas. Localmente otros contaminantes como los aceites usados, los alquitranes, los ácidos, pueden ser dañinos. Entonces los hoyos de plantación pueden captar por acumulación, una parte importante de materiales pesados que se depositan sobre las aceras. Parece sin embargo que las toxicidades son raras.
Contaminación del suelo por los metales pesados
PLOMO (Ph). En razón de una débil solubilidad el plomo es poco absorbido por los árboles, lo mismo si está presente en fuertes dosis en el suelo (hasta 1800 ppm. en los primeros diez centímetros de un suelo situado en la proximidad de una autopista).
CADMIUM (Cd).     Protegiendo la superficie de los metales, es absorbido por las raíces y rápidamente se convierte en toxico. Su presencia se manifiesta por una decoloración de las hojas y la aparición de necrosis.
ZINC, COBRE, COBALTO.  Presente en los suelos urbanos en dosis muy variables, pueden localmente volverse tóxicos y provocar amarilleamiento de las hojas y después su destrucción.
Contaminación por herbicidas
Los herbicidas utilizados para eliminar la vegetación no deseable que se instala en los alcorques, o a lo largo de una zanja o para eliminar la aparición de estas en los paseos o caminos estabilizados, pueden presentar problemas de fitotoxicidad; acumulación y migración de productos en el suelo, malas dosis de aplicación, malas épocas de aplicación etc…
Los rastros de permanencia de los herbicidas (simacina, atracina…) son a tener en cuenta a la hora de aportar tierra vegetal, problema de suelos agrícolas. Hay que ser vigilante asimismo sobre la procedencia de abonos orgánicos como el estiércol en los que las pajas pueden contener residuos de herbicidas agrícolas.
Los casos de fitotoxicidad provocados por la acumulación de herbicidas son cada vez más frecuentes; conviene alertar al personal de mantenimiento sobre los efectos dañinos de su uso intensivo a largo plazo.
Contaminación por escapes de gas
Durante estos últimos años, las instalaciones de las redes de distribución de gas ciudad, ha entrañado la muerte de muchos arboles, mas en la Europa del Norte (desaparición del 5 al 20 % de árboles de alineación en Holanda). El efecto del gas es indirecto, ya que el metano no es toxico por sí mismo por las raíces. Por intercambio gaseoso, entraña una reducción importante del oxígeno del suelo. La aparición de daños sobre los arboles es muy rápida sabiendo que bajo el 13 al 15 % de oxígeno, el árbol está en peligro. En caso de escapes de gas, conviene de acuerdo con los servicios especializados de reparar el escape, expulsar el aire viciado gracias a la acción de un compresor y reemplazarlo por aire cargado de oxígeno y aportarle el agua y de abono, si el árbol no ha perecido. En caso de un árbol muerto, es preferible no plantar antes de diez a doce meses después reponerlo a fin de que el suelo, después de la aireación, haya podido liberarlos gases y la toxicidad. Lo ideal sin embargo es sustituir toda la tierra.
Otros factores específicos en el medio urbano
SAL.-Tres casos hay que distinguir:
Las brisas y rociadas saladas sobre la parte aérea del árbol imponen en función de la situación geográfica (distancia, sentido de los vientos dominantes), una clase de vegetación muy particular.
La sal del deshielo de las calles en lugares de fríos intensos y/o nevadas y vías de circulación peatonales, fenómeno estacional y aleatorio, puede en inviernos duros, acabar con la vida de muchos árboles sanos. Los efectos se hacen notar, a nivel foliar por proyección, pero sobre todo a nivel radicular. El vertido de salmueras y de numerosos contaminantes en ferias y plazas de mercados, asociados a la compactación de suelos, pueden producir el marchitamiento de las plantaciones.
De otros productos aparecidos en el mercado no se han realizado las pruebas convenientes. El empleo de especies resistentes a la sal constituye una buena solución para estos problemas. Por tanto, es cuestión de escoger los vegetales en función de este criterio.
Medidas de protección
La elevación con muretes de protección o borduras, el abombamiento de los hoyos de plantación puede permitir evitar la penetración de aguas contaminadas por la sal hacia el alcorque. En ciertos países de frio como Quebec verdaderas protecciones aparecen cada año.

Medidas curativas
Para los hoyos muy bien drenados, riegos copiosos en primavera pueden permitir lexivar una gran parte de los cloruros y reducir los efectos secadores el sodio. El aporte de materia orgánica aumenta la capacidad de intercambio del suelo, puede reducir los efectos tóxicos del suelo.
Las redes y los arboles
Durante muchos años, los arboles han sido los solos habitantes del suelo y subsuelo urbanos. Sin embargo, ellos deben compartir estos espacios con otros utilizadores. En efecto, bien que invisibles las redes marcan profundamente la ciudad contemporánea y entran regularmente en conflicto con los arboles. Las principales dificultades provienen no solamente de la multidiciplidad de los intervinientes, peor sobre todo, de la ausencia de una verdadera política del subsuelo urbano. Si cada operador actúa bajo el control de un único “maestro de orquesta “. No se trata solo de dar prioridad a los arboles sobre las redes de distribución de gas, de electricidad, de alcantarillado, de agua, de señalizaciones de tráfico o de fibra óptica, sino de poner en orden una serie de valores de una verdadera gestión del subsuelo en el cual los intereses de cada uno sean respetados (creación de redes verdes.)
Tal propuesta de concertación, donde la primera etapa es una simple coordinación de los distintos servicios municipales y concesionarios, será producto de una mayor economía financiera (apertura de una sola zanja) y social (reducción de molestias).
Canalizaciones subterráneas
Los daños consecutivos de la existencia de canalizaciones subterráneas provienen de una supresión de una parte del sistema radicular cuando se procede a la apertura de zanjas situadas en las proximidades de las plantaciones de los arboles. La reacción del árbol depende de la proporción de los órganos dañados, del nivel de tus reservas y de su estado fisiológico.
Algunos trabajos realizados cerca de los troncos en periodo de vegetación, pueden producir la muerte del vegetal todo o en parte. Medidas protectoras y curativas limitan los efectos.
Redes aéreas
La caída de ramas cuando los temporales de lluvia o viento, son peligros de degradación de las redes aéreas.
También los concesionarios han tenido que establecer servitudes destinadas a proteger las redes aéreas.
Bajo pretexto de seguridad, las podas drásticas se suceden, con un total desconocimiento de los principios básicos de la poda, lo que ha producido daños frecuentemente previsibles a los arboles. Cuando el enterrado de las redes no sea posible, es necesario modificar el modo de mantener (poda en cortina, reducción de la corona…), reemplazar los arboles existentes por especies de nuevo desarrollo o aun suprimir los arboles si las contingencias exteriores son muy fuertes.
Normas o reglas de desarrollo en altura, existen igualmente en los perímetros de seguridad de los aeropuertos.
El alumbrado público y las señales de tráfico
Las hojas de los arboles no deben reducir la eficacia del arbolado urbano. Es pues importante definir las franjas a iluminar (calzadas y aceras…) con el fin de optimizar el funcionamiento de las luces en función del desarrollo de los árboles y facilitar el mantenimiento posterior. El funcionamiento de las señalizaciones de tráfico, semáforos, prohibiciones, giros etc… necesarias, conduce a veces a podas muy graves para los árboles.
Otros daños a los arboles
VANDALISMO. Los daños a los arboles ocurridos por el vandalismo precisan de intervenciones rápidas de los gestores para reponer las copas en función de los tejidos dañados. Estas medidas permiten la proliferación de microorganismos y aseguran las mejores cicatrizaciones. En algunos barrios sensibles, la puesta en marcha de programas de educación, asociadas a medidas de protección y al reemplazamiento inmediato de los arboles afectados contribuye a garantizar la perennidad de una plantación.
Plagas y choques
Las heridas en la corteza producen alteraciones en los tejidos conductores de la savia y crean puertas de entrada a los parásitos.
La reiteración de tales accidentes; sobretodo en los sujetos jóvenes, afecta considerablemente al árbol ya veces hasta su muerte. Las protecciones previstas se describen en la tercera parte del libro.
Podas inconsideradas
La aparición de la destoconadora y de las tijeras hidráulicas, la incompetencia del “savoir faire “de ciertos maestros de obra y podadores han ocasionado importantes daños a los árboles de las ciudades. Estas prácticas tienden poco a poco a desaparecer. Después de una decena de años en efecto bajo el patrocinio de la Mission du Paisage en contacto con asociaciones de gestores de las ciudades, se han realizado importantes progresos. Las consecuencias de las podas abusivas (acercamiento de las fachadas, descopes) no tienen por el momento que pesar tanto sobre el patrimonio arbóreo de la ciudad.




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HISTORIAS EN VERDE - JARDINES DE LAS DELICIAS DE ARJONA.


Por: José Elías Bonells. Ex.-Adjunto a la Dirección de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla

La historia de los jardines ha sido descrita por varios autores de los cuales he escogido parte de los textos que se refiere a los jardines, el titulado D. José Manuel de Arjona –Asistente de Sevilla.-1825-1833.-Premio Ciudad de Sevilla 1974 de Alfonso Braojos Garrido  y el de Ignacio García  Pereda del Laboratorio de Historia e Política Forestal - Euro natura sobre Claudio Boutelou (1774-1842), jardinero de la ciudad de Sevilla (1819-1842)  datos referidos a los jardines de las Delicias. Además de los datos historiográficos que aparecen de forma generalizada describiendo los jardines y las aportaciones transmitidas boca a boca por quienes vivieron y hemos vivido la evolución de los jardines durante los finales del siglo XX y principios del siglo XXI.


El camino de Bellaflor (o de Bella Flor) pasó a ser en la segunda mitad del XVIII un agradable paseo iniciado por otro asistente: Don Pablo de Olavide y continuado precisamente por Ávalos. Don José Manuel de Arjona completaría la obra de Ávalos, prolongando el paseo que tendría sus comienzos junto al antiguo Colegio de San Telmo (hoy sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía) para terminar en los alrededores de la venta de Eritaña, aproximadamente donde hoy se encuentra la Glorieta de México

CLAUDIO BOUTELOU JARDINERO DE SEVILLA.-(1819-1842)


En 1819, uno de los mejores jardineros y profesores de agricultura del reino de Fernando VII fue a parar, por una serie de circunstancias, a la ciudad de Sevilla. Tras una corta etapa de tres años en que trabajó para el Consulado marítimo y terrestre de Alicante, se decidió a aceptar una oferta para trabajar para la Real Compañía del Guadalquivir, “a encargarse de todas las obras de agricultura, poner en estado de cultivo, y poblar de toda especie de árboles los dilatados terrenos que SM ha concedido a la Compañía.

El 25 de abril de 1825, un nuevo asistente (el equivalente a alcalde en la administración municipal de Fernando VII, José Manuel de Arjona, fue nombrado para la ciudad de Sevilla

En 1814, Arjona había sido uno de los miembros de la alcaldía de Madrid, pasando a ser el Corregidor en septiembre de 1817. Fue con este corregidor que Sandalio de Arias instaló un vivero municipal en Migas Calientes y se abordaron nuevas plantaciones como las del Paseo de las Delicias de Arjona.

En Sevilla Arjona contaría con la preciosa ayuda de su secretario, Manuel de Bedmar, del arquitecto Melchor Cano y de Claudio Boutelou.  En junio de 1826, el cabildo ya estaba contando con la asesoría de Claudio para ciertos temas, como la elección de la finca más adecuada para la colocación de un posible “jardín agrónomo”

Durante los ocho años que Arjona fue jefe político de la ciudad, fue considerable la actividad urbanística y su esfuerzo por la creación de nuevas “zonas verdes”, en una ciudad amordazada por murallas. 

Como ha comentado Braojos, “encarnó la quiebra de una ciudad paralizada en el tiempo. Con la ventaja del orden público restaurado y el hábil logro de superávits en los presupuestos municipales, a Arjona se le deben pasos notables en la adecuación de la capital andaluza a las exigencias de una traza moderna.”. Entre lo que podemos contar, un nuevo acueducto para la traída de aguas, la policía urbana y de limpieza, el alumbrado público, el pavimento de un tercio de las calles, un cuerpo de bomberos o la edición de tres periódicos, haciendo de Sevilla una ciudad admirada por los viajeros extranjeros como Richard Ford.

Arjona encontró una ciudad que no destacaba por su amor a los árboles: “Es un dolor que en nueve o diez mil álamos plantados de medio siglo acá en la ribera izquierda del Guadalquivir a su tránsito por Sevilla, apenas puedan encontrarse algunos que no se acerquen a la decrepitud, sin haber llegado a la virilidad; que en la grande alameda interior del pueblo hayan perdido la pompa antigua los enormes árboles de sus calles: efectos, en la mayor parte uno y otro, de talas dirigidas por la torpeza de los operarios, o por la codicia de los absentistas, que destrozan el árbol y le plagan de heridas, por donde entra el caries que los destruyen. El Sr. Arjona ha precavido desde un principio estos errores, en que no podía incurrir su ilustración: también ha procurado y cuidará evitarlos, confiando al mismo profesor la completa dirección de sus plantíos, la Compañía del Guadalquivir, a quien no faltan experiencias de la ignorancia rutinaria de un capataz, de la inteligencia científica de un agrónomo”.

2. Los paseos y los árboles de Cuba.

El primer paseo que Arjona, Cano y Boutelou prepararon juntos fue el de Bellaflor. Comenzaba detrás del palacio de San Telmo, extendiéndose durante casi tres cuartos de legua, ocupando una superficie triangular de nueve aranzadas, entre el Paseo de Bella flor y el río. Adquirieron una máquina para sacar el agua (dirigida por dos maquinistas ingleses de la Compañía) y un vivero en donde se criaron más de cien mil árboles durante los tres primeros años. La máquina estaba colocada dentro de un templo gótico diseñado por Melchor Cano. Además de los árboles, había un criadero de flores delicadas dentro de una casita rural y un estanque para aves acuáticas como gansos.

Si la ciudad de Sevilla contaba con el ilustrado Arjona, en La Habana el jefe político era Claudio Martínez de Pinillos, que contaba con la ayuda de otro profesor de botánica agrícola, Ramón de la Sagra.

Pinillos quiso enviar semillas y plantas cubanas a otras ciudades españolas y el primer destino fue Sevilla, en parte “por la excelente disposición de su terreno para aclimatarlas, antes de trasladarlas a otros de más fría temperatura… En este país predilecto de la naturaleza pudieran cultivarse muy fácilmente casi todas las especies de plantas de climas templados y cálidos de las cuatro partes del mundo, siendo el más a propósito de todos para formar un jardín botánico y de aclimatación.”

Si bien pocas eran las plantas que sobrevivían al viaje hasta Sevilla, la Gaceta de Madrid y el Mercurio de España nos hablan de los contactos de Arjona con Pinillos y de las remesas de árboles enviadas por éste a Sevilla: mangos, mameyes de Santo Domingo, morales de papel, aguacates, Lagerstroemias, nogales de la India, vomiteles, Campeches, limoncitos de olor, lirios, sanjuaneros, paraísos y yerbas de Guinea. La Gaceta comenta cómo en la almáciga se habían plantado“ árboles exóticos o raros en el país como plátanos y tuyas de Oriente, sóforas de Japón, catalpas, almeces de Occidente, chopos de Lombardía, sauces de Babilonia, moreras de papel, arces de hoja de parra y fresno, falsas acacias, Gleditsias, fresnos comunes de flor y de la Luisiana, guayacanas, ailantos, cedros de Virginia, castaños de Indias y otros varios que componen el número de 87.277; sin incluir los que ya se han trasplantado a los paseos, ni los 8000 olmos y más de 4000 cinamomos enviados a la isla Amalia, cuyas plantaciones están a cargo de la Real Compañía del Guadalquivir.”

Los viveros de las Delicias no funcionaron sólo como un vivero municipal, sino regional. Arjona suministró las plantas de los paseos de árboles que el general Canterac mandó plantar en las inmediaciones de Algeciras (ciudad que inauguró un Paseo de Cristina en 1834). El plantel de las Delicias de Arjona surtía de árboles de todas clases los paseos de Cádiz, el Puerto de Santa María, Tarifa, Jerez, y otros pueblos de Andalucía.

Desde Cuba, La Sagra enviaba a ciudades como Cádiz muchas de las especies que también recibía Claudio. Al jardín del Hospital Militar gaditano llegaron por lo menos semillas de treinta y seis especies...

Mercurio de España, julio de 1827, Tomo VII, p. 38, Bellaflor, conocido en Sevilla por Delicias de Arjona, “apenas cuenta año y medio. Está situado en una superficie triangular de 9 aranzadas, entre el paseo de Bellaflor y la orilla del Guadalquivir, cercada por cuatro hileras de álamos (…). No contento Arjona con haber reparado y embellecido las obras de fábrica que le adornan, y las norias y cañerías que lo riegan, ni con haber repuesto innumerables árboles que le faltaban, estableció un vivero para reponer y multiplicar sucesivamente las alamedas, formando un delicioso vergel a que se da entrada publica con las debidas precauciones”.

XIII Miñano (1828) p. 261, El de Bellaflor “que principia entre el edificio de San Telmo y el río, y se extiende casi ¾ de legua; demediado por una grande platea de fuentes y pirámides, y terminado por otra, también con fuente, con un grande estanque a la espalda, y una rotonda, bajo la cual está la máquina para sacar el agua, que las surte y riega el arbolado.

Con objeto de proporcionar su reparación y la de todos los demás, se ha formado recientemente un plantel o vivero en un grande espacio triangular, formado por calles salientes de este paseo, dividiéndose por tránsitos guarnecidos de árboles, rosales y otros arbustos de flor, donde ya se han criado sobre 100.000 arbolitos, muchos de ellos raros o exóticos… A este plantel, que constituye otro nuevo paseo, se ha dado el nombre de Delicias de Arjona…”. Álvarez (1849), p.97, “Vergel de las Delicias, cuyo centro es una plazuela rodeada de llorones, de la cual parten ocho calles rectas hasta los límites de este amenísimo recinto, que sirve de plantel … En su mayor altura hay una casita rural de bellísimo aspecto contiguo un criadero de flores delicadas, y un estanque para aves acuáticas.

En una de las extremidades del vergel está situado el templo gótico, que contiene la máquina de vapor para extraer el agua del río”. 

Si González (1839) p. 531, la máquina tenía una lápida en latín que decía así: “D. José Manuel de Arjona, asistente de la ciudad; renovó los paseos antiguos, hizo otros nuevos; formó un plantel para la reposición de los árboles; construyó cañerías; puso y exornó con un templete gótico; esta máquina de vapor; para regarlas alamedas y los sembrados inmediatos; año de1829”.

Tv Miñano (1828) p. 384, Delicias de Arjona. Glorieta, construía el año de 1832, con motivo de la venida a Sevilla del infante Francisco de Paula y su familia. Esta glorieta es el punto céntrico de la figura esférica que forman las Delicias; y de ella parten en distintas direcciones hasta la circunferencia, seis radios simétricos, formados por otras tantas calles de frondosos y elevados árboles: son éstos de distintas y variadas clases, la mayor parte de América, como acacias y castaños de Indias; chopos, moreras del país y multicaules, naranjos y otros frutales Braojos (1976) p. 326, muchos de los árboles de las Delicias de Arjona fueron facilitados por la cercana Compañía del Guadalquivir, entre ellos “34 falsas acacias, 12 plátanos de Oriente, 16 Gleditsias, 24 fresnos de Luisiana y 24 fresnos comunes”. Se comenzó con “la mayor parte de las especies de árboles cultivados en Aranjuez”. Pero poco a poco, otras especies comenzaron a llegar desde más lejos. En sus lecciones menciona los gansos del vergel.

Vio Boutelou (1842) p. 49, en 1825 se dio principio en Sevilla a nuevos trabajos de connaturalización de plantas, con la formación de semillero y plantel de las Delicias. Se establecieron almácigas de la mayor parte de las especies de árboles cultivados en Aranjuez… y después se trató también de aclimatar otras plantas procedentes de varios puntos, particularmente de la Isla de Cuba.

Si Mercurio de España, julio de 1827, Tomo VII, pp.35-38, remesa de plantas de la Habana, de Claudio Martínez de Pinillos a Arjona, 14 cajones, “donde además de las plantas vivas, vinieron sembradas semillas de varias otras, acompañadas de descripción  científica de todas ellas”. Pinillos eligió Sevilla como primer destino de sus envíos, “tanto por el singular cariño que conserva por esta población, donde pasó sus primeros años, como por la excelente disposición de su terreno para aclimatarlas, antes de trasladarlas a otros de más fría temperatura”.

xx Mercurio de España, julio de 1827, Tomo VII, p. 36, las plantas que llegaron vivas: un mango (Manguifera indica), árbol de pronto crecimiento y fructificación maravillosa: su fruta en perfecta madurez y sin cáscara, es un poderoso antiescorbútico–un mamey de Santo Domingo (Mammey americana), de fruto indigesto cuando no ha llegado a la madurez – cuatro morales de papel (Broussonetia papyrifera  o Papirus polymorphus, hermoso árbol que ya se cultivaba en el plantel de Bellaflor; por la maceración de su corteza obtienen en China la sustancia de que hacen el papel sedoso – un aguacate (Laurus persea o Persea gratissima), fruto muy agradable, aunque no lo parece a los europeos, mientras no se acostumbran a su gusto–dos gerstromias (Lagestroemia indica), Jupiter la más bella adquisición que ha hecho Cuba en la jardinería, se cubre de flores rosadas desde mayo hasta septiembre–un nogal de la india (Aleurites triloba), árbol muy bello para alamedas–un vomitel (Cordia sebestena), de bellas flores purpúreas en unos y blancas en otros, florece por abril y mayo, y nuevamente por septiembre…

La mayor parte de las plantas ha llegado perdidas enteramente, si bien algunas ya estaban en Sevilla, como el moral del papel, el cinamomo (conocido por paraíso y propagado en toda España) o la yerba de Guinea, que se cultiva en el plantel de Bellaflor.

Xxiii Boutelou (1842) p. 52: plantel de las Delicias y terrenos anejos de Sevilla, establecimiento destinado únicamente “para atender a la reposición del arbolado de los paseos de la misma; y para proveer de plantones de árboles a los ayuntamientos de la provincia que tratasen de formar en sus pueblos respectivos nuevas alamedas, o de reponer las marras de las antiguas; y también a otras corporaciones y particulares que tratasen de hacer plantíos con cualquier objeto que fuese…”.

D.JOSE MANUEL DE ARJONA - ASISTENTE DE SEVILLA

Por otra parte, Alfonso Braojos en su libro D. José Manuel de Arjona Asistente de Sevilla, Premio Ciudad de Sevilla 1974 en el apartado que dedica a los jardines de las Delicias podemos leer:

La viva presencia de los jardines nos recuerda la fecunda tarea de D. José Manuel de Arjona en la capital andaluza promovidos por el gracias a su “infatigable celo y perseverancia “

Sevilla contaba únicamente con los paseos de la Alameda y los de la orilla del rio; desde la Barqueta a San Laureano, el Paseo de las Delicias, desde San Laureano hasta el puente, el Paseo del Malecón y el del Arenal desde el puente hasta la Torre del Oro y más allá el Paseo de Bellaflor hasta Eritaña.

La ciudad estaba amordazada por las murallas y necesitaba de zonas verdes en su concepto higienista...

La predilección de Arjona por los jardines y la disponibilidad de fondos de la Extraordinaria gravamen destinado a obras públicas locales facilitos la empresa.

De cualquier forma, las obras de jardinería imputables a su quehacer personal se pueden circunscribir en tres; la Plaza del Duque en intramuros; y dos en el entonces extrarradio, las Delicias y el Salón de Cristina.

A través de la Gaceta de Madrid, desaparecidos los archivos municipales, podemos seguir el nacimiento y evolución de estos paseos, hoy me referiré solo al Jardín de las Delicias Viejas o Las Delicias de Arjona, que así se conocieron a través del tiempo

Los jardines de las Delicias estaban emplazados junto al Paseo de Bellaflor cerca de Eritaña. Su génesis se remonta al 1825, cuando la Junta Municipal de Propios y Arbitrios el 8 de octubre acordó destinar un pedazo de tierra de Bella Flor para establecer un almaciguero de árboles bajo la dirección del profesor de agricultura D. Claudio Boutelou, los terrenos estaban arrendados en aquel entonces a D. Natán Wetherel con quien se negoció para dejarlos expeditos.
Las obras del nuevo jardín fueron patrocinadas exclusivamente por el Asistente y debieron iniciarse en 1826.

En contacto con el Intendente de la Habana don Claudio Martínez de Pinillos se recibieron remesas de vegetales enviadas por este a Sevilla (mangos, mameyes de Santo Domingo, morales de papel, aguacates, gerstroemias, nogales de la India, vomiteles, campeches, imoncitos de olor, lirios sanjuaneros, paraísos, yerbas de Guinea a fin de resembrarlos en este plantel.

Se estableció un vivero para reponer y multiplicar sucesivamente las Alamedas.

En estos almacigueros se habían plantado y prosperado  en abundancia varios árboles exóticos como plátanos y tuyas de Oriente, sófora del Japón, catalpas y almeces de Occidente, chopos de Lombardía, sauces de Babilonia, morales de papel, arces hoja de parra y fresnos, falsas acacias, Gleditsia, fresnos comunes , de flor y de la Luisiana, guayacanas, ailantos, cedros de Virginia, castaños de Indias y otros varios que componen el numero de 87.227,sin incluir los que se habían trasplantado en los paseos….todo ello según la Gaceta de Madrid.

La climatología local haría después la labor de clasificar aquellos árboles que se adaptaban a la ciudad y a sus jardines...

El propósito era crear un jardín botánico y de aclimatación donde pudieran cultivarse fácilmente todas las especies de plantas de los climas templados y cálidos de las cuatro partes del mundo.

Arjona a lo largo de 1827 introdujo nuevas mejoras en los jardines que siempre basándonos en los artículos de la Gaceta de Madrid describimos.

“En el centro de una de las plazas circulares de este paseo más cercana al rio Guadalquivir se ha fabricado un pozo de nueve pies de diámetro y 39 de profundidad que recibe agua del rio por una robusta y capaz mina de 150 pies de longitud con los registros y precauciones para su limpieza y para liberarla de las avenidas y con la bajada en el cañón del pozo para registrar y componer la bomba doble que ha de sacar el agua “

Durante 1828 el mencionado plantel de aclimatación recibió incesantes mejoras, a la doble bomba, movida por un caballo, colocada anteriormente sobre el gran pozo construido en una placeta al extremo del Paseo de Bella Flor que antes citamos, se ha sustituido por una bomba de vapor de seis caballos de fuerza. Para sostenerla y apoyar la cisterna se han fabricado varios arcos de piedra en su interior, un pozo adicional para uno de los tubos y otras varias obras para la colocación de la caldera, hornillo, chimenea y demás aparatos de control.

Con el fin de resguardar la máquina y embellecer aquel lugar se está construyendo sobre un polígono de trece lados que forma el andén, un templete de estilo gótico cubierto por una azotea cuya deleitosa y variada vista dominara el arbolado y los Jardines de las Delicias.

La bomba extrae 243 arrobas por minuto con el tardo movimiento que se le da todavía.

El cronista Chaves, sintetizando cuanto se hizo en tan breve lapso de tiempo glosa la magnitud de la empresa. “escogió Arjona con buen acierto aquel lugar para edificar los jardines. Comenzaron las obras en 1826 y se dieron por terminadas en 1829 con gran satisfacción de los sevillanos.

Para contribuir más al embellecimiento de tal sitio se trajeron plantas hasta entonces no conocidas en Sevilla, las cuales se procuró cuidar con gran esmero.

Por último, se doto de abundante agua para el riego de los nuevos jardines, instalándose una máquina de vapor próximo a la orilla del rio Guadalquivir y para lo cual se llevó a cabo una construcción hecha al efecto obra del arquitecto Melchor Cano.

En 1864 se incorporaron algunas obras escultóricas que estaban en la Plaza del Museo y que provenían del palacio arzobispal de Umbrete tras el incendio sufrido en 1762. Se trataba de obras de arte de estilo rococó italiano, clasicista y de temática pagana, que fueron colocadas sobre pedestales de estilo rococó.

LOS ANTIGUOS JARDINES DEL PALACIO ARZOBISPAL DE UMBRETE
Extraído del texto de Fernando Amores

Podemos afirmar que el primer jardín privado que se construyó en el Sur de España, del tipo que podemos llamar “artístico “,  ”clásico “, o “ formal “ para distinguirlo de otros modelos considerados “ paisajistas “,fue el que existió en el Palacio Arzobispal de Umbrete, que se debió a la iniciativa de Don Francisco de Solís Flocho de Cardona (1713-1775 ) cardenal arzobispo de Sevilla.

Desempeñaba las funciones de lugar de recreo y descanso de los prelados sevillanos, que existió como casa de labor al menos desde e el siglo XVI.

Nada debe extrañarnos que el cardenal Solís mandase construir estos jardines en su segunda residencia.

No carecía por tanto Francisco de Solís de recursos económicos, ni formación, ni gusto por el lujo y la vida descansada, cuando tuvo la idea de enriquecer su palacio de Umbrete con unos jardines, sino muy extensos, si de una considerable belleza y de tipología única hasta ese momento en estas tierras.

“el conjunto de fuentes y estatuas es de lo más bello que se conserva en Sevilla y muestra excelente de la decoración de un jardín palaciego; son tan poco frecuentes las de este carácter en la región, que puede considerarse como único modelo “según D. Antonio Sancho Corbacho, solo comparables con los que se construyeron en 1771 en el Retiro de Churriana. Málaga.

El espacio ocupado por los jardines. cuyo sencillo diseño cabe atribuir al arquitecto Ambrosio de Figueroa, quien trabajo para el cardenal al menos desde 1758, se situaba al norte de la edificación palaciega, en el centro de la villa; estaba delimitado por tapias en las que se abría una portada palaciega, mientras en uno de sus ángulos se hallaba la casa donde vivía el jardinero con su familia. 

En el centro se hallaba un espacio de considerable amplitud, pues aparecía cerrado por 32 lienzos de rejas de hierro pintadas de verde, al que se accedía a través de una portada del mismo material. Esta era el lugar más interesante y  bello  del conjunto, pues en su centro se hallaba una fuente de mármol y a su alrededor simétricamente dispuestos entre árboles y plantas se erguían treinta y seis pedestales de piedra sobre los cuales figuran veinticuatro esculturas de mármol, doce de tamaño natural  y otras tantas algo más pequeñas, que representaban  dioses de la mitología griega y romana, completándose la decoración escultórica con treinta y tres bustos igualmente de mármol. Diez de los cuales se hallaban colocados sobre los pedestales y el resto sobre u n frontispicio de ladrillo.

En este mismo espacio central se hallaba una  alberca para el riego, rodeado por un pretil sobre el que se situaban siete jarrones blancos de cerámica, y a su lado se disponía de una noria cuya gran cubierta aún subsiste hoy; se trata de una interesante construcción de ladrillo enfoscado y encalado de planta octogonal levantada sobre una alta base a la que se accede por tres escalones formando sus anchos  pilares ocho arcos cerrados por rejas en su mitad inferior, siendo la parte más notable la cubierta en forma de chapitel con tejas coronada por una sencilla cruz patriarcal de hierro……

Por el resto de los jardines se distribuían en gran número flores y plantas  de distintas especies, algunas formando cuadros y otras plantadas en más de ochenta macetas, muchas de las cuales eran de cerámica azul y blanca y entre las que había rosales de diversos tipos, arrayan, bojes y cipreses: había igualmente numerosos árboles frutales, como higueras, granados ,melocotones ,perales y membrillos, pero sobre todo destacaba la presencia de decenas de naranjos chinos, los cuales formaban una red tupida que a los  autores del inventario les resulto imposible contarlos. Finalmente, entre cuatro de los cuadros formados por plantas se hallaba un merendero de construcción octogonal con remates de cerámica.

Fecha de construcción de los jardines de 1757 a 1762.-

En 1844 de trajo a Sevilla el conjunto que formaban la fuente y las esculturas de la residencia arzobispal de Umbrete, en el marco de las obras que incluían la construcción del nuevo paseo, y formación del antiguo edificio del convento de la Merced en el Nuevo Museo de Pintura y Esculturas de Sevilla ,obras iniciadas en 1841 ,se construyó ante la puerta principal una glorieta en alto con jardines alrededor y en ellas se colocó  este año 1844, la fuente llamada de Baco( después Neptuno Niño) y posteriormente se colocaron algunas esculturas y bustos que se hallaban en el mismo museo quedando el resto almacenado en sus salas.

En el 1844 fueron trasladadas a la Plaza del Museo y después a los jardines de las Delicias.

Fueron veinticuatro pedestales de distinta forma y tamaño, la fuente de Neptuno y tres esculturas. En el Museo de Bellas Artes se conservan dos bustos quizás los mejores del conjunto.

Los bustos que se instalaron primero en la Plaza de Museo y  más tarde en las Delicias, hay que decir que en la segunda mitad de la década de los ochenta del pasado siglo XX sufrieron al igual que las estatuas, los efectos del vandalismo salvaje, que incluyo destrozos, pintadas e incluso robo de piezas completas, por lo que el Ayuntamiento decidió su retirada, sustituyendo algunos por copias de poliéster que también se hubieron que quitar de su emplazamiento y llevando lo que quedo a los Almacenes Municipales,.

Cuatro esculturas representando a los dioses, Apolo, Juno y Mercurio y una cuarta no identificada estuvieron colocadas, al menos hasta 1983 en el Salón Alto de las Delicias y las cuales desaparecieron siendo sustraídas, repuestas en la última restauración por jarrones seriados.

El mejor elemento del conjunto es sin duda la fuente, que aunque antiguamente fue llamada Baco, según Sancho Corbacho su figura escultórica central debe corresponder a una representación infantil de Neptuno o el Neptuno Niño.

Posiblemente la fuente de Neptuno Niño sea una de las más simpáticas y quizás desconocidas que hoy podemos encontrar en Sevilla.

El basamento de la misma es de piedra formando un mosaico de motivos geométricos.


Esta deidad esculpida en mármol blanco se sitúa en una coqueta glorieta de los Jardines de las Delicias de Arjona, estos jardines con los cuales la ciudad recuerda a uno de sus Asistentes más populares, a pesar de ser el pionero en la destrucción de sus murallas y puertas y llevarse por delante la coracha que unía las torres del Oro con la de la Plata con la excusa de dar continuidad al Arenal. 

Después vendrían muchas más escusas y muchos más lienzos demolidos, hasta lo que nos queda hoy.

Volviendo a nuestro regordete y rollizo protagonista, aunque con un desarrollo abdominal bastante importante para la edad que se le supone, Neptuno Niño o Neptunio centra todos sus esfuerzos en soplar una caracola con la que quizás quiera invocar a otros dioses amigos perdidos con el paso de los siglos y de los cambios de sitio.


Porque la historia de esta infantil escultura barroca se remonta nada más y nada menos  que a mediados del siglo XVIII, cuando la encontramos adornando los jardines del palacio veraniego que el arzobispo Francisco de Solís mando levantar en Umbrete.

Pero el abandono primero y los enfrentamientos de la Iglesia con el gobierno del general Espartero después, provocaron el desmantelamiento del fabuloso conjunto artístico, siendo nuestro niño trasladado en 1844 junto a otras esculturas, entre ellas 24 bustos de mármol blanco de Carrara a la recién creada Plaza del Museo, ya en Sevilla.

Como hoy lo hace el genial Bartolomé Esteban Murillo, nuestro Neptuno Niño se situaba en el centro de esta plaza, abierta tras la demolición del convento Casa Grande de la Merced.

A sus alrededores se encontraban los bustos a los que antes hicimos referencia y otras deidades clásicas como los Mercurio, Marte, Apolo, Juno que sobre pedestales atribuidos al escultor Cayetano de Acosta (mediados del siglo XVIII) guardaban las cuatro esquinas de un elegante espacio conocido como el Salón Alto.

Un “lindísimo paseo “en palabras de José Velázquez, cronista dela época en el que intervinieron el arquitecto Balbino Marrón y el paisajista Andrea Ross, bajo el mecenazgo de Fermín de la Fuente y que sería inaugurado con un baile el 27 de mayo de 1846 dentro de los actos celebrados en la boda de los Duques de Montpensier.

En cuanto a las esculturas de las veinticuatro que existieron en los jardines de las Delicias, en Umbrete solo se conservan tres en los Jardines de las Delicias, la mejor conservada es Hispania, en la que se aprecia aun la blancura original del mármol y en la cual la figura femenina tocada con corona de laurel, es esbelta y de serena prestancia con sus atributos característicos de la bola del mundo y la doble flauta.

Otra de ellas representa el Dios Pan, apoyado sobre el tronco de un árbol, con rostro barbado, la mitad inferior del cuerpo de aspecto animal y la superior humana, destacando la disposición de la misma con la dinámica y bella curva praxiteliana. Desde este lugar, un tanto escondida por la frondosidad de los jardines y la generosidad de la naturaleza a la que siempre perteneció este personaje, descubrimos la estatua del dios Pan. Pelo y barba erizados, cuerpo de hombre, patas de macho cabrío y un vellón que cubre parte de su torso. Así se nos muestra el dios agreste, tal vez sus manos hoy pérdidas portaran una flauta o caramillo.
Alzada sobre pedestal, la diosa Venus que aparece acompañada por el niño Dionisio, figura cubierta en parte por un manto que le cae por detrás con la pierna izquierda adelantada y la mano derecha. Sujetando el manto, mientras que la izquierda la coloca sobre la figura infantil; a la imagen de Venus le falta la cabeza, pero en la del niño se observa una talla bastante lograda.


 Por desgracia, la diosa fue decapitada el acto vandálico debió producirse sobre mediados de los años 80 del s. XX.

La figura de Mercurio aparecía tocada con sombrero y un amplio manto recogido en el brazo derecho y que le cubría la anatomía por detrás casi al completo. Recogido por el otro lado en la cintura a modo de sudario, con un pudor propio del jardín de un eclesiástico esta fue trasladada a la Plaza San Francisco.-

 La figura de Apolo, de gran clasicismo, con un perro a sus pies y con el acertado tratamiento anatómico que vemos en las demás estatuas, y la misma melancolía en la expresión, con la mirada perdida en el infinito Por su parte la de Juno solo muestra el desnudo de uno de sus brazos y la pierna correspondiente, que deja ver al recoger con su mano el ampuloso manto, mostrando como las otras un bello tratamiento de cabello a base de mechones individualizados peinados hacia atrás dejando ver el rostro.

Si seguimos hacia adelante, muy pronto encontramos la Glorieta de Urania, que, como su propio nombre indica, debe su denominación a la imagen que representa a la musa de la Astronomía. Mirando hacia su derecha y cubierta con un manto de cintura para abajo, la imagen de Urania se nos presenta sosteniendo en su mano izquierda una bola que representa el globo terrestre, además de unas cartas de navegación. El basamento está rodeado de jazmines en un parterre otrora plantado de flores...

En cuanto a los bustos, del conjunto de treinta y tres que se citan en la descripción del jardín, solo se conservan en Sevilla veintiuno, aunque cuatro de ellos están completamente destrozados.

Mención aparte merecen los pedestales elaborados con piedra sipia extraída de las canteras de Morón de la Frontera y que constituyen una singular muestra de la escultura pétrea de la segunda mitad del siglo XVIII. Tanto por la calidad de la talla como sobre todo por la originalidad de los diseños




LA EXPOSICION IBEROAMERICANA


Próximos al año 1929 se acordó remodelar los jardines para incorporarlo a la Exposición Iberoamericana que se celebraría en la ciudad.

Como zonas reformadas por la implantación de algunos de los pabellones de la Exposición Iberoamericana de 1929, quedan por describir los extremos sur y norte del propio jardín. 

En el primero se ubicaron los de Marruecos y Colombia, y el de Guinea, este desaparecido, conservando, en torno a ellos, el carácter de zona ajardinada en la que se plantearon construcciones dispersas y exentas. En el sector contrario, la principal alteración del jardín se llevó a cabo como consecuencia de la construcción del pabellón de Argentina. Esta edificación de gran desarrollo en planta, alteró el espacio que se encuentra a su alrededor principalmente en la parte anterior a la fachada principal, ante la cual se diseña un acceso para el tráfico rodado a modo de apeadero que deriva desde la avenida de la Palmera, similar al planteado en la acera frontera, coincidiendo con una de las entradas del parque de María Luisa. 




Más próximo al vértice del jardín por el extremo norte se encuentra el pabellón de Guatemala, y seguidamente, una pequeña glorieta...junto al pabellón en una época existió un área de juegos infantil con piscina de chapoteo, los elementos de juego fueron donados por las Fuerzas Aéreas Americanas.



En la actualidad, y abarcando la totalidad de la planta de lo considerado como jardín de carácter histórico, los Jardines de las Delicias representan para el sector de la ciudad en la que se ubica, una importante área ajardinada que cuenta con interesantes especies botánicas y otros elementos de mobiliario urbano original del momento de su diseño. Aunque separado del extenso parque de María Luisa por el Paseo de las Delicias, conecta con este sector de gran densidad de zonas verdes de interés patrimonial de la ciudad, con el cual y a pesar de las diferentes razones que los crearon, se ejerció una unión en la que la implantación de algunos de los pabellones de la Exposición Iberoamericana de 1929 otorgó un cierto carácter unitario.

Dos viviendas dentro de los jardines ocupadas por los jardinero mayores de la ciudad, Manuel Romero y su hermano Agustín, una donde estuvo el pozo de riego, habitada durante años por jardineros y ahora arrendadas por el Ayuntamiento a un negocio de restauración, otra de las viviendas es hoy el centro de trabajo de los jardineros que conservan los jardines de las Delicias y el Parque de María Luisa.

Un kiosco, denominado Bar Líbano, que durante muchos años se convirtió en un bar de ambiente familiar, ahora ha venido a engrosar los muchos de ambiente nocturno.


EL MACETERO, ELPASEO DE LAS DELICIAS Y LA CALLE SANTIAGO MONTOTO

. Los jardines pierden con la restructuración del Muelle de las Delicias con el objetivo incumplido de incorporarlo a los Jardines de las Delicias sin vallas, ni cerramiento. La supresión del tránsito rodado de la calle Santiago Montoto que nos conducía a la zona portuaria, fue peatonalizada en 2007 y el jardín aumento por elevación su cerramiento para proteger los jardines de los actos vandálicos que había sufrido durante algunos años aislándolo de la zona del Puerto.

Antonio Burgos en su recuadro de ABC ironizaba:
“Y en Puerto Delicias han borrado de un plumazo la memoria de don Santiago Montoto de Sedas (1890-1973), el gran historiador de Sevilla, articulista de ABC, comentarista radiofónico de la BBC o del programa "Sevilla en la Historia y la leyenda" que desde Radio Sevilla enseñó a tantos a amar a la ciudad. Montoto escribió libros fundamentales como "Las calles de Sevilla", "Sevilla en el Imperio", "Cofradías sevillanas", "Esquinas y conventos de Sevilla" o una impagable "Nueva Guía de Sevilla" editada cuando la Exposición del 29 por la Comisaría Regia de Turismo y que por estar encuadernada en tela de ese color su autor llamaba cariñosamente "La Coloradita". A su muerte, el Ayuntamiento le dedicó en 1974 la calle que iba de la Glorieta de los Marineros Voluntarios a la avenida de Moliní, a espaldas del Pabellón de Argentina. Esa calle ha desaparecido como tal con la ordenación de Puerto Delicias y no han sido ni para ponerle a aquello "Paseo de Santiago Montoto", tal como se llamaba y se sigue llamando oficialmente. Porque llama usted al 010, pregunta, y le dicen que la calle Santiago Montoto va de Marineros Voluntarios a Moliní. Pero busque usted el rótulo...y la calle. Ay, si en vez de Santiago Montoto la calle se llega a llamar Pilar Bardem.”

Con anterioridad los jardines habían recibido un duro golpe al ser taladas las cuatro hileras de árboles que los separaban del Parque de María Luisa por el Paseo de las Delicias, la sumisión de la ciudad al automóvil en un mal entendido progreso acabo con los árboles del paseo, quedando los Jardines de las Delicias aislados del Parque por una vía de circulación rápida que lo único que le ofrecía es más ruido y menos placidez para el disfrute del jardín romántico que el Asistente Arjona soñó, a la vez se sustituye el cerramiento bajo y transparente de los jardines dotado de rosales piti-mini, por el vetusto cerramiento actual.



Antiguamente los jardines habían albergado la nave taller del tren de la Exposición un macetero donde se cultivaban plantas en maceta, entre ellas los tradicionales crisantemos Turner que lucían en las plazas y jardines de la ciudad a la llegada del mes de noviembre y el invernadero que procedente de los jardines del Palacio de San Telmo se instaló en el macetero. La nave fue trasladada al Vivero de los Remedios, el macetero desapareció y la estufa invernadero fue desmontada y vendida como chatarra.

La desaparición de estos elementos propicio la ampliación de los jardines hasta la antigua calle  Santiago Montoto donde se respetaron los árboles y palmeras existentes entre las que se destaca un Phoenix reclinata.-Palmera de Senegal, procedente de un plantel del propio macetero, así como las Jacaranda mimosaefolia.-jacaranda y Púnica granatum flore pleno.-Granado balaustre o granado de flor, con posterioridad se han agregado otras plantaciones de árboles subtropicales como la Erythrina crista galli.- Árbol del coral de Argentina, la Ceiba speciosa.-Palo borracho, el Brachychiton discolor.-Brachichiton rosa y el Brachychiton rupestris los dos australianos y como autóctonas el Quercus ilex.-encina y el Chamaerops humilis.-Palmito.

Phoenix reclinata
Recuerdo todavía cuando se nos comunica que en el Sector Sur en unas obras que se estaban llevando a cabo y entre escombros aparecieron unas esculturas, estaba en el Ayuntamiento el Sr. Antonio Sancho Corbacho y el alcalde era D. José Hernández Díaz, fuimos a recuperar las esculturas aparecidas que resultaron ser las procedentes de la Plaza de los Conquistadores del Sector Sur situadas al lado de la fuente que presidia la plaza en la Exposición del año 1929.

Recuperadas las esculturas resultaron ser:
1.      Iberia: cuyo autor es Francisco Marco Díaz Pintado. La imagen aparece como una diosa, en una mano lleva un racimo de la abundancia.
2.      Río Magdalena: cuyo autor es José Laffita Díaz. La escultura está inspirada en una alegoría del río Magdalena en Colombia. Vemos un joven recostado sobre frutas y un caimán. De estilo clásico.


3.      Río Guadalquivir: cuyo autor es Agustín Sánchez Cid. Vuelve a representar a un joven, pero esta vez junto a la cabeza de un toro y un ramo de la abundancia, igual que Iberia. De estilo clásico.


Esculturas que a partir de este momento fueron emplazadas en esta ampliación de los jardines.

LOS JARDINES DE LAS DELICIAS DESPUES DELA RESTAURACION.-

De este a oeste, los Jardines de las Delicias se ordenan con la siguiente secuencia: una franja extendida de forma paralela al Paseo de las Delicias, donde se encuentra la trama de mayor carácter romántico, efecto conseguido mediante la ordenación de los circuitos en torno a glorietas de planta circular comunicadas por senderos de recorrido recto o curvo.


En ellas se conservan fuentes o pedestales con esculturas que dan al conjunto un buscado carácter escénico. La primera de ellas, dedicada a Venus, presenta una escultura central sobre alto pedestal; la segunda, a Urania, también se compone de escultura central sobre pedestal; y en la tercera, se encuentra una fuente central con escultura de un niño jugando con una caracola. Pasado el paseo del Líbano hay tres glorietas más en el flanco cercano al Paseo de las Delicias, mientras que en el contrario hay solamente dos. De aquellas, una se dedica una al pintor Joaquín Sorolla (colocada en 1824 por el Ateneo sevillano) y otra al dios Pan. De las segundas, la primera es de planta cuadrada, en la que existe una grada decorada con pedestales y esculturas en las esquinas, uniéndose a otra de planta circular. Por último, encontramos un espacio ordenado en torno a un estanque central de planta rectangular.




 

La zona situada en el sector trasero al descrito, extendida hasta el límite oeste del jardín, presenta amplias praderas de césped en la que se encuentran tres glorietas y una ordenación muy clara compuesta por senderos de albero. Esta área pertenecía al espacio en el que se encontraba el antiguo macetero, razón por la cual presenta una ordenación muy diferenciada al resto del jardín, al ser la más reciente en el proceso de incorporación en las remodelaciones de todas las áreas ajardinadas que lo componen y por no haberse planteado una ordenación de carácter simétrico.

En la actualidad, y abarcando la totalidad de la planta de lo considerado como jardín de carácter histórico, los Jardines de las Delicias representan para el sector de la ciudad en la que se ubica, una importante área ajardinada que cuenta con interesantes especies botánicas y otros elementos de mobiliario urbano original del momento de su diseño. Aunque separado del extenso parque de María Luisa por el Paseo de las Delicias.

Su extensión es de 54.252 m², que debido a acontecimientos como la Corta de Tablada, la celebración de la Exposición Iberoamericana (que propició la construcción de algunos pabellones) o la ampliación del Paseo de las Delicias, han reducido su superficie ajardinada.

Como fase definitiva en la ordenación espacial del jardín es preciso destacar el momento en el que se incorporó el total de su planta al recinto de la Exposición Iberoamericana de 1929. La vinculación con este evento fue también la causa por la que se produce un incremento patrimonial en el recinto, en el que se levantaron inmuebles pertenecientes al marco del regionalismo y el historicismo de tradición colonial, consiguiendo unas características de unidad estilística e histórica en su arquitectura que homogeneíza el sector a ambos lados de la Avenida de la Palmera. (María Rosa, 2003; José Alfonso Muriel, 2014).

Los jardines fueron declarados el 18 de mayo de 2004 Bien de Interés Cultural BIC, dentro de la categoría de Jardín Histórico.

Otra obra civil es el estanque central, de planta rectangular, que se encuentra delante de La casa del estanque, al cual le da nombre.


En cuanto a esculturas, el Parque posee numerosos pedestales y bustos de mármol ya descritos anteriormente

.-Glorieta de Haití.- Glorieta de gran tamaño, circular, en el centro una fuente octogonal, rodeada por un seto de arrayan, a su alrededor, cuatro bancos circulares forman la glorieta. Posee también pedestales con bustos romanos en mármol de Carrara. Algunos bustos están decapitados por actos vandálicos.

En los jardines estuvo emplazado en la alberca de la casa del estanque la figura de Mercurio que preside hoy la fuente de Mercurio de la plaza de San Francisco en el centro de la ciudad, asimismo la fuente que preside la plaza de la Alianza en el barrio de Santa Cruz fue retirada de estos jardines, se encontraba al lado de la casa del estanque y por el contrario procedentes de restos existentes en los almacenes municipales se recompusieron otras fuentes que no existían en los jardines  históricos originales,


ESPECIES VEGETALES MÁS IMPORTANTES QUE PODEMOS OBSERVAR EN LOS JARDINES.







ARBOLES SINGULARES EN EL JARDIN

Junto al que fuera pabellón de Guatemala, (Hoy dependencias del Conservatorio de Danza de la Junta de Andalucía) en una zona que ha perdido su ordenación compositiva inicial, encontramos grandes ejemplares de plátanos de sombra y un enorme pino canario (Pinus canariensis) acompañado de unos impresionantes Ombúes o bellasombra - Phytolacca dioica

Pino canario

Ombú
En la entrada junto al antiguo pabellón de Argentina, antiguo Instituto Murillo y ahora Conservatorio de Danza de la Junta de Andalucía se abre un amplio paseo de naranjos amargos, Citrus aurantium var. amara, algunos posiblemente de los más antiguos de Sevilla plantados durante la creación del jardín, un recorrido marcado por el intenso aroma del azahar en primavera.


Junto al paseo la pradera grande antiguamente presidida por una escultura de Diana Cazadora sobre un pedestal cubierto de conchas marinas, que en un acto de vandalismo fue derribada y convertida en varios pedazos, restaurada se encuentra en las oficinas del Servicio de Parques y Jardines en el Pabellón Marroquí, destaca un magnifico Taxodium distichum. - Ciprés de los pantanos y una magnifica Araucaria heterophylla. -Araucaria. 

Taxodium distichum
Dentro de los jardines destacaría un magnifico almez. - Celtis australis., una Magnolia grandiflora y un grupo de toronjos sin clasificar. - Citrus spp. una Thuya orientalis. - Árbol de la vida de gran tamaño y un boj Buxus sempervirens por su gran tamaño en nuestro clima.


 
Celtis australis en invierno
Próximo a la casa del estanque el único sapino o árbol del jabón que conozco en Sevilla. - Sapindus mukorossi y recientemente plantado un roble. - Quercus robur.

Sapindus mukorosii
En el Pabellón Marroquí una Magnolia x soulangiana. - Magnolia de hoja caduca, una Plumeria alba protegida por el edificio, un Hibiscos arnotianus. - Pacifico de flores blancas y una de las más grandes Strelitzias nicolai. - Strelitzia gigante que existen en Sevilla.

Magnolia x soulangeana

EL ROMANTICISMO DEL JARDIN

El intenso tráfico que discurre por el Paseo de las Delicias que toma su nombre del Jardín, no ha podido acabar con el ambiente recogido y tranquilo que todavía se puede respirar en estos jardines, bien sea perdidos entre la espesura de su vegetación, o absortos en la contemplación de su reducida pero escogida estatuaria, evocadores de un tiempo irremediablemente pasado.

En el año 2004 fue declarado Bien de Interés Cultural dentro de la categoría de Jardín Histórico

Desde el verano de 2007 cuenta con un cerramiento en todo su perímetro. Las rotondas, los jardincillos, las fuentes, los estanques, los árboles, las esculturas, todo ha sido restaurado y devuelto a su antigua dignidad.  Esperemos que permanezca así por siempre este rincón mágico y que no sea de nuevo castigado por la ignorancia y el vandalismo de personas irrespetuosas.

Es éste un lugar romántico de la ciudad que ha sido por fin rehabilitado y adecentado de su lamentable estado


La restauración discutida y discutible se orientó más que nada a un cerramiento de los jardines que nunca había existido con esta contundencia, el que existía era más permeable, también más inseguro contra los actos vandálicos que tuvo que afrontar y a la renovación del alumbrado por otro más moderno y a la restauración de las esculturas e incorporación de jarrones en el Salón Alto sustituyendo a las esculturas que habían existido. Bien después del abandono que habían sufrido les vino bien estas restauraciones, sin embargo, nada se hizo en lo que respecta a la vegetación, una ordenación de la misma es necesaria ya que presenta un desorden y una mala lectura del jardín romántico que quiso construir y construyo el Asistente Arjona. Esperemos que le llegue el turno a la jardinería de este jardín declarado Bien de Interés Cultural en todos sus aspectos

Destacaríamos de estos jardines no sólo su belleza paisajística y su importancia histórica y ecológica sino también la cantidad de esculturas y elementos relativos a la mitología grecorromana que se encuentran allí, muchos de ellos copias de los originales en poliéster.

El Ayuntamiento de Umbrete, sin embargo, ha solicitado en varias ocasiones la devolución de algunas esculturas expoliadas de los jardines del Palacio Arzobispal en su momento, como reparación de una injusticia histórica.

                          Sevilla Julio de 2016



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HISTORIAS EN VERDE.-JARDINES DE CRISTINA

Por
José Elías Bonells.-Ex -Adjunto a la Jefatura del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla.


Recopilación de textos sobre los Jardines de Cristina que a través de su historia han escrito insignes escritores e historiadores de Arte de estos jardines desde su inauguración por el Asistente Arjona el 24 de julio de 1830 hasta nuestros días.


  Del  libro D. José Manuel de Arjona.-Asistente de Sevilla  1825-1833  Premio “Ciudad de Sevilla 1974 “de Alfonso Braojos Garrido, extraemos los siguientes párrafos relacionados con el jardín desde sus inicios como el Salón de Cristina.

“  El tercer jardín que vio a la luz gracias a la infatigable actividad de Arjona se ubicó también en
      los extramuros sevillanos, el primero fue la Plaza del Duque y el segundo los Jardines de las Delicias, y en tercero los Jardines de Cristina, llamados así en honor a la esposa de Fernando VII.”
Afirmaba la Gaceta de Madrid el 8 de agosto de 1828 que el “ Asistente Arjona ya tenía levantado el plano por el Arquitecto Mayor y de la Extraordinaria don Melchor Cano, para otro gran paseo en la gran llanura que se extiende entre la Torre del Oro y el edificio de San Telmo a orillas del Guadalquivir. Su localidad y disposición lo harán uno de los más lindos de España “
“Este paseo ocupa un área, abandonada anteriormente, entre el que viene, orillas del rio desde la Torre del Oro y el que sigue por su margen de Bella Flor. Acomodándose el espacio que ocupa forma un trapecio, terminado al S. parte por el Edificio de San Telmo parte por la Fábrica de Tabacos a más distancia, al O. Por el  Guadalquivir y de los otros lados por el arroyo Tagarete, que antes de torcer a su embocadura, lame los muros de la ciudad. Atraviesa a lo largo del paso una calle de árboles que tomando en el centro una anchura de 20 varas de lado, se prolonga por 130, haciendo a los dos tercios un cuadro de 35 varas de lado, cerrado al frente por un semicírculo.

Salón Cristina

Caseta guarda
A la entrada a esta larga sala se colocaran dos estatuas sobre pedestales; cuatro en los ángulos del cuadro y una de Apolo de Belvedere en la fuente que tendrá en medio. La ciñen en todo su largo 28 bancos de piedra, puestos debajo de los arboles. Otra calle que cruza por medio del Salón y terminara en un bello casino con habitación para el guarda, divide el paseo en cuatro compartimientos, cortados por calles  menores de árboles e intermediados de plateas con asientos. Los dos mayores tienen en el centro de estas una fuente con pila cuadrilonga y su estatua y un grande estanque circular para el riego, uno de ellos está rodeado en su interior de veredas sinuosas; y los cuadros que forma en todos la foresta son de figuras desiguales, imitando el natural por el gusto inglés, y conformándose al exterior con la irregularidad del trapecio. Este paseo, cuya descripción hemos formado sobre el plano que publico el Diario de Sevilla ha sido trazado y dispuesto por el arquitecto de aquella ciudad don Melchor Cano, de la plantación que ya está hecha, solo sabemos que ha sido dirigida por el célebre profesor de  agricultura y botánica don Claudio Boutelou y esto basta para acreditarla. A fines de Julio iban ya sentadas  en el pavimento del Salón  1,230  varas cuadradas de losas que cubren algo más de un tercera parte; estaba concluido el gran estanque de 63 pies de diámetro y 9 de profundidad, que recibe las aguas y riega un lado del paseo y las comunica con las fuentes y pila cuadrilonga de 36 de largo, 12 de ancho y 9 de profundidad para el riego del otro lado “,

Apolo de Belvedere
 Casi ultimado en 1829, tras la colocación de una máquina de vapor para riego, de 5.ooo rs. de costo, alimentada por “ las astillas y madera inútil del  puente de barcas”, en el 30 de julio de 1830 se hallaba baldosado y rodado de asientos con respaldo de hierro y tal vez por eso Arjona lo inauguro el 24 de julio, onomástica de la reina Cristina.”

Paseo Cristina en 1833 / Litografía  Ignacio García
Se cita también la existencia de un espacioso café, construido con bello y oportuno  gusto de estilo chinesco.
“A juicio de Chaves, el Salón de Cristina como así se denominaba fue el plantel que con más cariño emprendió Arjona y tanta elegancia albergo que “se puso de moda “y“ durante mucho tiempo fue el punto de cita de la buena sociedad sevillana “
El  conocido grabado que hizo de él  Richard Ford ciertamente lo atestigua.
Sonsoles Nieto Caldeiro.- Doctora en Historia del Arte con sus esplendidas definiciones nos introduce a la historia de este jardín
“El Cristina surgió dentro de un programa urbanístico que pretendía abrir la ciudad más allá de sus murallas con la creación en la zona sur de un entorno burgués, similar al que existía en Madrid y que tan bien conocía el Sr. Arjona. Así, se dispuso una amplia zona de paseo, ajardinada, que incluía también el jardín de Las Delicias, con la que se intentaba acercar a la ciudad un campo cultivado según una idea "ilustrada" y romántica a la vez, cuyo germen se produjo en el siglo XVIII y se desarrolló fundamentalmente a lo largo del XIX. De este modo, hablar de Arjona es hablar de los jardines sevillanos de entonces, para cuya ejecución contó con el arquitecto municipal Melchor Cano y el botánico y profesor de agricultura Claudio Boutelou.”
Fragmento ilustración Gusdon 1860

El jardín en el siglo XIX
“El Paseo o Salón de Cristina ocupó un espacio trapecial limitado por el edificio del Colegio de Mareantes de San Telmo, el río Guadalquivir y el arroyo Tagarete, en un área abandonada anteriormente entre los paseos de las márgenes del río, junto a la Torre del Oro, y el de Bellaflor. Tenía una avenida elevada en su centro o "Salón", pavimentado con anchas losas y rodeado de un inmenso canapé con respaldo de mármol blanco; una fuente con la escultura del Apolo de Belvedere; un pabellón de carácter romántico  y toda clase de plantaciones (plátanos, fresnos, álamos, sauces, etc.); con una combinación de elementos del jardín francés e inglés muy del gusto de la jardinería del XIX. Su extensión era de 8.652 metros cuadrados y fue inaugurado el 24 de julio de 1830, día de la onomástica de Mª Cristina, esposa de Fernando VII, y en cuyo honor se le puso ese nombre, aunque en un principio se conoció como el Jardín de Apolo, por la estatua de la fuente.

El jardín fue descrito por el periódico La Gaceta de Madrid de 29 de agosto de 1829, cuando aún no se había rematado, y a él se ha aludido en numerosas publicaciones que sobre Sevilla han aparecido en los últimos años, haciéndose eco igualmente viajeros y escritores que en el siglo XIX visitaron o vivieron un tiempo en la ciudad, como H. D. Inglis,  Richard Ford, T. Gauthier y Pierre Louys. Éste último, en Le femme et le Pontín, se refiere a esa zona de paseos ajardinados junto al río como "Campos Elíseos de árboles sombrosos a lo largo del inmenso Guadalquivir"
 De esas descripciones quiero resaltar la impresión recogida por Richard Ford que, acompañada también de una visión gráfica y no sólo literaria, plasma cómo se había conseguido ese ambiente burgués y romántico que el Sr. Arjona había pretendido. Señalaba Ford que "no se puede imaginar nada más español ni pintoresco que una tarde en este paseo, donde se reúne la flor y nata de la ciudad, sin descontar, por supuesto, al pueblo llano en sus trajes andaluces, que le dan el aspecto de un baile de máscaras...". La imagen no puede ser más romántica con sus conceptos de nacionalismo, pintoresquismo, folklore popular; y, a la vez, ofrece el detalle aristocrático de las reuniones de la "flor y nata" sevillana.


A pesar del éxito -o tal vez por ello- el jardín, inaugurado en 1830, no se dio por definitivo y continuó renovándose y reformándose en años sucesivos. Valga la comparación entre el plano de Álvarez Benavides de 1868 y el de Juan Talavera de 1890 para apreciar las modificaciones acaecidas en poco más de veinte años. El siglo se cerró con otra reforma, quizá la más importante, llevada a cabo por el ingeniero Arturo Arnim en 1894, de la que no se han hallado planos pero sin una certificación de D. Manuel Sánchez Pizjuán corroborando la obra.”
El jardín en el siglo XX
“Al comenzar la nueva centuria, el jardín se encontraba, como otros de la ciudad, en un total abandono, habiendo desaparecido prácticamente el trazado primitivo. Por ello, se convertiría en protagonista de múltiples proyectos que intentaban buscar el hermoseamiento y utilidad de ese espacio con o sin ajardinamiento. El primero fue a raíz de un concurso arquitectónico para la edificación de un pabellón permanente de Bellas Artes que habría de asentarse en la parte norte, lindando con la calle Almirante Lobo, y cuyo anteproyecto premiado –no realizado– correspondió a Aníbal González. El siguiente intento de salvaguardar el lugar corrió a cargo del ingeniero municipal Ramón Manjarrés que, en 1906, propuso mantener el estilo inglés que el jardín poseía, acentuado  por caminos abiertos por el tránsito del público que destacaban sobre los del trazado originario y que el ingeniero quiso conservar.
En 1916, por iniciativa de D. Luis Molina, Conde de Aguiar, se decidió sanear y limpiar los jardines y realizar un proyecto de reforma de dicho Salón, en cuyo entramado interior y exorno intervinieron el mismo Sr. Molina y el arquitecto Aníbal González. El boceto mostraba una variación en el recorrido de los caminos, mientras el Salón central se adaptaba a escenario de espectáculos: el lado del arrecife de San Telmo dedicado a la música y la zona hacia el río, a teatro. Poco después, se presentaron otras modificaciones consistentes en un mayor ajardinamiento de los parterres que incluía la parte semicircular del salón, transformándose también los arriates junto a la calle Almirante Lobo. Sobre esta reforma existen muchas lagunas a causa de la insuficiente documentación que alude fundamentalmente a facturas de jornales pagados para su arreglo y cuidado en los años 1917 y 1922.”
“Sin embargo, la desidia continuó maltratando estos jardines por los que un siglo antes paseaba la "flor y nata" sevillana. En su defensa, el periódico El Liberal publicó en 1924 un artículo testimonial considerándolo el único jardín urbano próximo al vecindario de Sevilla, como una plaza del interior, y además el acceso desde la Puerta de Jerez a la Exposición Iberoamericana que se estaba montando. Pero no parecía atraer ese "Salón" o no se consideró procedente o ventajoso su arreglo, puesto que a los dos años de esa llamada de El Liberal, se ofreció el paseo "a la iniciativa de entidades y particulares que quieran coadyuvar al problema del alojamiento, destinando parte del solar de dicho paseo a la construcción de hoteles y viviendas”.
Esta decisión iba ligada a las obras de reforma y ensanche que se realizaban en Sevilla de cara a la Exposición Iberoamericana y, más concretamente, a la alineación que unía las Casas Consistoriales y la Puerta de Jerez, pretendida hacía tiempo y confirmada el 19 de noviembre de 1926. El terreno del jardín se ofrecía, pues, como una posibilidad de prolongar dicha avenida hasta el nuevo puente de San Telmo.
Así, se trazó una nueva vía que dividió el antiguo espacio ajardinado en dos mitades. En la parte limitada por la nueva calle y la de Almirante Lobo se levantó el Hotel Cristina y unas viviendas anexas; en la otra zona, se pensó en un momento construir el edificio de Capitanía General que, por una serie de dificultades, no pudo llevarse a efecto, con lo cual quedó un solar libre sobre el que surgió años más tarde el actual jardín, aproximadamente en la mitad de la extensión originaria de lo que había sido el Paseo de Cristina.
El encargado de llevar a la práctica la transformación y ajardinamiento de esos terrenos fue el ingeniero de montes Juan José Villagrán nombrado por la Alcaldía para dirigir todo lo referente a viveros, arbolado y jardines municipales, desde febrero de 1925. Se contaba con un espacio triangular que en nada recordaba, sobre todo por su extensión, al anterior. En el lado de mayor longitud, frente al hotel Alfonso XIII y el Palacio de San Telmo, Villagrán distribuyó una serie de parterres que circundan dos fuentes oblongas y bajas de estructura de ladrillo; el resto está formado por tres espacios triangulares que con el tiempo han ido variando su fisonomía. El jardín se ordenó, por tanto, de una manera simple, con detalles ornamentales y materiales propios de los jardines de Sevilla, como el ladrillo de las fuentes o la pequeña pérgola que, aparte de crear un rincón íntimo, se convierte en elemento transparente que separa espacios diferentes del jardín; del mismo modo, se hizo con un concepto funcional, de pequeño parque inserto en la población, con una finalidad de ocio para todos, más de medio siglo después resaltado por la instalación de  juegos infantiles.
Cuando se inauguró la Exposición Ibero-Americana, estaba inacabado, no concluyéndose hasta 1930, con la colocación del monumento a Castelar y la instalación del alumbrado con farolas tipo "Sevilla" de soporte clásico y de bancos y motivos ornamentales, algunos de ellos procedentes del antiguo jardín de Cristina. La iluminación fue ampliada y mejorada poco después, con la intención de crear un alumbrado más artístico que incluyera reflectores también en las fuentes. El proyecto corrió a cargo del ingeniero Armando Tirite.
El monumento a Castelar



La idea de erigir un monumento o una estatua al insigne republicano comenzó a barajarse en 1903 con la intención, incluso, de abrir una suscripción popular para sufragar los gastos que trajera consigo la obra. Sin embargo, no volvió a hablarse sobre esta cuestión hasta que en enero de 1927 el redactor de El Liberal D. Luis Rojas clamó en un artículo del periódico "¡Castelar no tiene un monumento en Sevilla!". Pero habría que esperar aún otro año para que el entusiasmo por el político y su escultura resurgiera. El propio periódico sevillano abrió una suscripción pública y comenzó a engarzar la cadena que culminaría en la construcción de dicho monumento.
En 1929, contándose ya con algunos donativos, el escultor Manuel Echegoyán, entonces alumno de la Escuela de Artes y Oficios y Bellas Artes sevillana, realizó un proyecto apoyado por El Liberal que publicó la fotografía y una detallada descripción del mismo. Aún no se había pensado en ubicación alguna ).
Los materiales empleados eran piedra de Monóvar, bronce para el busto del político y mármol para las escalinatas de la base. El conjunto lo formaba un bloque pétreo, de estructura tripartita, cuya parte central, más baja y rematada por el busto de Castelar, llevaba una leyenda alusiva a la abolición de la esclavitud. Los dos bloques laterales servían de soporte a sendas figuras alegóricas, la Justicia y la Elocuencia. La estructura arquitectónica muy simple, de volúmenes puros, y las esculturas se sitúan en una línea clásica en la que se mezclan el funcionalismo arquitectónico y una tendencia humanista frecuente en la plástica de muchos artistas hispanos de entonces. El conjunto recuerda, en su planteamiento, al realizado por Vitorio Macho como homenaje a Ramón y Cajal en el Parque del Retiro madrileño, inaugurado en 1926. La distribución tripartita, la pureza y simplicidad de líneas y la limpieza de volúmenes es la misma, aunque la parte central se resuelve de diferente manera.
El monumento a Castelar se hizo realidad cuando, en 1930, se decidió su emplazamiento en el jardín, aún sin concluir, de Cristina, en el ángulo que da a la Puerta de Jerez. Las obras de modelado y vaciado se llevaron a cabo en el mismo taller de Echegoyán, a pesar de haberse ofrecido anteriormente a realizarlo, sin interés alguno, el escultor Joaquín Martín Ruiz. Al fin, el 15 de julio de ese año, quedó terminada dicha construcción. Se habían recaudado a través de la suscripción pública 11.485'05 pesetas. Una vez instalado, se dispuso ante él un parterre confeccionado por el arboricultor y floricultor J. P. Martín, proveedor de la Casa Real, a modo de "obra exquisita de orfebrería jardinesca". Posteriormente este pequeño parterre que rodea el monumento tuvo que someterse a continuos arreglos, como el resto del jardín, por los destrozos ocasionados por determinado público que muestra una absoluta falta de respeto hacia todo y hacia todos.
Tras la remodelación, los Jardines de Cristina se han convertido en un jardín poético, un jardín que homenajea a la Generación del 27. Las calles del espacio ajardinado reciben los nombres de los poetas de esta generación y repartidas por todos los parterres aparecen grandes rocas inscritas con los poemas de Pedro Salinas, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados, Jorge Guillén, Miguel Hernández y Joaquín Romero Murube.



Aquel año de 1927, mientras la ciudad se transformaba día a día organizando la Exposición Iberoamericana, un acontecimiento festivo, al que los protagonistas no otorgaban más transcendencia, quedaría grabado en la historia de nuestra ciudad. El 16 de diciembre de aquel año se cumplía el tricentenario de la muerte del olvidado poeta cordobés Luis de Góngora. Por tal motivo, el Ateneo de Sevilla, con los recursos económicos del torero Ignacio Sánchez Mejías, invita a una serie de jóvenes poetas para que lean sus versos y, de este modo, recuerden a Góngora. Acuden Gerardo Diego, Jorge Guillén, Salinas, Dámaso Alonso, Lorca y Alberti, entre otros.
Los poetas han venido a recitar sus versos, y a vivir la ciudad en un aire de libertad. El acto organizado por el Ateneo fue todo un éxito. Lorca, Federico, desencadenó desbordadas pasiones al recitar algunos de sus inéditos romances. Sobre él llovían pañuelos y chaquetas. El triunfo, la apoteosis.
Hoy los jardines rinden homenaje a aquella Generación.

Remodelación de los Jardines, homenaje a la generación del 27




En Jardines de Sevilla
En 2010, con proyecto y dirección del arquitecto Antonio Barrionuevo, se acomete la necesaria remodelación de los Jardines de Cristina: instalación de un nuevo alcantarillado, reconstrucción de los parterres con el ladrillo original de Guadalcanal, restauración de los elementos ornamentales y del monumento a Castelar, y restauración de los jardines con ejecución de nuevas plantaciones. Además las zonas peatonales del entorno se amplían hasta conectarlas con los jardines, que habían quedado completamente aislados durante décadas por las vías de circulación que los rodeaban.
En la  fuente dedicada a la generación del 27,, hecha con sillares de mármol de Macael e interior de pizarra verde, tiene esculpidas poesías en sus laterales. En lo alto  la escultura de bronce de la musa de la poesía leyendo un libro, una obra de Sergio Portela.


Los jardines, hoy, parecen extenderse de forma natural con las zonas monumentales próximas, se procedió a realizar una poda selectiva de las especies más importantes del jardín procediendo a la eliminación de las ramas secas o enfermas y la ordenación de sus copas en el estado natural de los arboles, a continuación se subsoló el terreno y se llevó a cabo la aportación de tierra mezclada con abono orgánico, ya que el jardín se elevó de rasante al colocar los nuevos bordillos que enmarcan los parterres.
Una de las finalidades de las plantaciones en la restauración de estos jardines fue  darles formalidad y huir del desorden que existía. Se trazaron parterres formales en todo el jardín salvando los arboles existentes formando los parterres con plantas tradicionales de la época que se construyó el jardín.
Se sustituyeron la diversidad de setos que existían con una sola especie.- Mythus communis.- Arrayan o Mirto unificando los parterres. Como setos altos para aislar las glorietas se utilizó el laurel.-Laurus nobilis en distintas alturas, lamentablemente los setos de laureles altos 2. 00 metros fueron reducidos en la primera intervención de los jardineros municipales con un cambio de criterio o sin ningún criterio, los setos debían aislar al paseante del bullicio de la circulación de vehículos y por el contrario la decisión municipal es que desde las glorietas se observara todo el jardín e incluso la circulación de vehículos que lo entorna.
Clivias, cintas, agapantos, hemerocallys, durillos de flor etc…más adelante se especifican las especies vegetales existentes en esta fecha en el jardín
La hiedra.-Hedera hélix se utilizó como cubresuelos en todos los parterres.
La inclusión de árboles de flor fue una de las premisas con el fin de dotar de floraciones en las distintas estaciones del año.
Se instaló una nueva red  de riego localizado con goteros autocompensantes y aspersores para la conservación del jardín y las jardineras de la pérgola, todo  funcionando automáticamente.
Tras la remodelación, los Jardines de Cristina se han convertido en un jardín poético, un jardín que homenajea a la Generación del 27.
Las calles del espacio ajardinado reciben los nombres de los poetas de esta generación y repartidas por todos los parterres aparecen grandes rocas inscritas con los poemas de Pedro Salinas, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, Emilio Prados, Jorge Guillén, Miguel Hernández y Joaquín Romero Murube.
Llama la atención la presencia de Miguel Hernández y Romero Murube.
Miguel Hernández, más joven y componente de la llamada generación del 36, estuvo más cerca de la generación anterior.


Sin embargo Joaquín Romero Murube, no parece pertenecer a esta generación. Aun estando representado.

De hecho Dámaso Alonso lo consideró como “genial epígono de la generación del 27”.
De todos ellos hay versos en piedra en los Jardines de Cristina.
Excepto de Jorge Guillén, quien en su Clamor escribe:

Los árboles centenarios
De este bosque me descubren
El gran enmarañamiento
De sus raíces ilustres
Como si fuesen visibles
Hipérboles del empuje
Con que en la tierra se ahíncan
Para erguir tal pesadumbre.
Raíces al sol, qué alarde.
Retórico ya, me aturde.
En la zona peatonalizada que unen los jardines con la Puerta de Jerez se ha construido una fuente en mármol blanco de Macael con la siguiente inscripción:
La ciudad de Sevilla a los poetas de la Generación del 27.
La fuente, hecha con sillares de mármol de Macael e interior de pizarra verde, tiene esculpidas poesías en sus laterales. En lo alto irá la escultura de bronce de la musa de la poesía leyendo un libro, una obra de Sergio Portela.
En la fuente, de gran tamaño, prismática, con inscripciones poéticas poco visibles, brota una cascada de agua simbolizando el nacimiento de un río.
Al lado se ha colocado parte de la calzada romana que se encontró en la zona cuando se construyeron los aparcamientos subterráneos.
Además, en el Paseo de Cristina se ha construido una gran pérgola que -poblada por glicinias, jazmines y lágrimas de amor- generará un ambiente más fresco a lo largo de la avenida, esperando la instalación de dos quioscos bar previstos en la estructura de la pérgola.


Por otra parte, en los jardines, en la Glorieta de Jorge Guillén, se ha inaugurado en 2011 el monumento a la Duquesa de Alba donado por la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría. Obra del escultor Sebastián Santos Calero, la obra en bronce muestra a Cayetana de Alba con mantón de Manila y flor en el pelo.


En 1995 se erige el busto al poeta sevillano Adriano del Valle, y a sus versos:
Cuando la luna sus redes
tiende al ruiseñor y al grillo
y hundidos en fango rosa
buscan peces los olivos,
desde Córdoba a Sevilla
el agua sueña entre lirios,
recostando en dos Giraldas
la pereza de su arribo:
una de piedra, en el aire;
otra de sombra, en el río ...


Vicente Aleixandre está representado con la dedicación de  una placa de cerámica con uno de sus versos.


“¿Para quién escribo?, me preguntaba el cronista, el periodista o simplemente el curioso.
No escribo para el señor de la estirada chaqueta, ni para su bigote enfadado, ni siquiera para su alzado índice admonitorio entre las tristes ondas de música.
Tampoco para el carruaje, ni para su ocultada señora (entre vidrios, como un rayo frío, el brillo de los impertinentes).
Escribo acaso para los que no me leen. Esa mujer que corre por la calle como si fuera a abrir las puertas a la aurora.
O ese viejo que se aduerme en el banco de esa plaza chiquitita, mientras el sol poniente con amor le toma, le rodea y le deslíe suavemente en sus luces.
Par todos los que no me lean, los que no se cuidan de mí, pero de mí se cuidan (aunque me ignoren).
Esa niña que al pasar me mira, compañera de mi aventura, viviendo en el mundo.
Y esa vieja que sentada a su puerta ha visto vida, paridora de muchas vidas, y manos cansadas.
Escribo para el enamorado; para el que pasó con su angustia en los ojos; para el que le oyó; para el que al pasar no miró; para el que finalmente cayó cuando preguntó y no le oyeron.
Para todos escribo. Para los que no me leen sobre todo escribo. Uno a uno, y la muchedumbre. Y para los pechos y para las bocas y para los oídos donde, sin oírme, está mi palabra.”
Vicente Aleixandre

           



ARBOLES SINGULARES A DESTACAR

Entre toda la vegetación que alberga el jardín cabe destacar por su singularidad los viejos Platanus x hibrida.-Plátanos de India que posiblemente sean originales de la plantación que se realizó en 1830
.
Tronco de Platanus x híbrida junto al estanque en glorieta de Manuel Altolaguirre 
Aparecen en el jardín unas de las primeras Jacaranda mimosaefolia.-Jacarandas plantadas en Sevilla en un espacio urbano, así como una Lagunaria.-Lagunaria patersoni en la glorieta del banco circular.

Lagunaria entre dos Jacarandas
Un enorme Pinus pinea.-Pino piñonero junto a unas altas Casuarinas.-Casuarina stricta enmarcan otra de las glorietas.

Copa del Pinus pinea
En la última restauración llevada a cabo en el año 2010 se introdujo por primera vez en la jardinería urbana sevillana el Árbol del amor de Canadá.-Cercis canadiensis.


Cercis canariensis y sus frutos
ESTADO ACTUAL




La obra civil llevada a cabo en la última restauración se ha respetado, se ha observado sin embargo actos vandálicos en las piedras en las que están inscritos los poemas de los poetas representados, en la fuente de beber y en los alrededores de los dos estanques que deben ser reparados.




En cuanto a la jardinería se hace necesaria la replantación de la hiedra como cubre suelos, el arranque y abonado de las clivias para su reproducción y nueva plantación así como los Hemerocallys. Las plantas liliáceas precisan cada tres o cuatro años ser subdivididas y plantadas de nuevo en terreno previamente abonado.

Clivias


Hemericallys

En la pérgola la poda anual de las Glicinas.-Wisteria chinensis, los Trachelospermum y los jazmines es una asignatura pendiente, así como no podar las Russelias que cubren las jardineras.




Una revisión de la red de riego localizado sería de agradecer.
                      Sevilla Julio 2016



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 HISTORIAS EN VERDE.-JARDINES DE CATALINA DE RIBERA Y MURILLO.-BIC

Ver DECRETO 103/2002, de 12 de marzo, por el que se declara bien de interés cultural, con la categoría de jardín histórico,  a los jardines de Murillo y el paseo de Catalina de Ribera, de Sevilla.





Ambos espacios pertenecían originalmente al Alcázar formando parte de “La Huerta del Retiro” pero fueron cedidos a la ciudad.

La primera cesión se produjo en 1862 por parte de Isabel II y dio origen al actual Paseo de Catalina de Ribera. La cesión tenía como objetivo dotar a los barrios colindantes de un espacio abierto. Este nuevo espacio público fue bautizado como “Paseo del Pino” o “Paseo de los Lutos” y no  fue hasta 1898 cuando comenzó el proyecto para ajardinar y amueblar el paseo que en ese mismo año fue rebautizado con su nombre actual “Paseo de Catalina de Ribera”.




En el año 1911, se produce la segunda cesión de lo que quedaba de la “Huerta del Retiro” por el rey Alfonso XIII, este nuevo espacio será el que en un futuro ocuparan los jardines de Murillo.




El conjunto del Paseo de Catalina de Ribera de Sevilla y los Jardines de Murillo, se encuentran situados entre la Avenida Menéndez Pelayo, la nueva muralla de los Jardines de los Reales Alcázares de Sevilla y el barrio de Santa Cruz. El conjunto de esta zona ajardinada se encuentra dividido en dos partes diferenciadas, el Paseo Catalina de Ribera y los jardines de Murillo propiamente dichos.

El Paseo de Catalina de Ribera  una de las zonas ajardinadas de mayor interés histórico, artístico, paisajístico y medioambiental de Sevilla,  tienen una extensión de 8.250 m2.

En 1915 el arquitecto Juan Talavera y Heredia diseña el nuevo jardín que sería bautizado como el Jardín de Talavera hasta 1918 en el que el Concejal del Ayuntamiento de Sevilla y abogado, Baldomero Laguillo Bonilla fue el que propuso el nombre de Jardines de Murillo a dichos jardines por encontrarse cerca de la casa donde nació el célebre pintor Bartolomé Esteban Murillo, otros historiadores también  en 1918  le atribuyen el nombre  a, José Laguillo, director del diario El Liberal,  quien propuso el cambio de nombre, dedicando los jardines al celebre pintor.




El actual Paseo de Catalina de Ribera tiene su origen remoto en la cesión de terrenos a la ciudad por los Reales Alcázares entre 1849 -1862, y que eran conocidos como Huerta del Retiro, con el objetivo de embellecer la ronda exterior. A fines del siglo XIX se acometió un primer proyecto de ajardinamiento y amueblamiento del denominado en esos momentos Paseo de los Lutos  o Paseo del Pino y en 1920, con motivo de las intervenciones realizadas con vistas a la Exposición Iberoamericana, el arquitecto Juan Talavera y Heredia, formaliza las trazas que conserva en la actualidad.

En 2016 el centenario pino que dio nombre al paseo apareció seco atacado por alguna plaga, él que había resistido durante más de 150 años los embates de la climatología local, no pudo resistir esta vez la desidia de no haberse preocupado de él ante los primeros síntomas de enfermedad y decrepitud.





En 1915 intervino introduciendo  decoraciones cerámicas siguiendo el gusto regionalista del momento, así como restos arqueológicos y pérgolas. En el año 1916-17 se construyó la caseta del guarda vivienda aun hoy existente y en  1923 la conocida glorieta José García Ramos que más adelante detallamos.

Este mismo arquitecto, notorio representante del historicismo regionalista, había diseñado pocos años antes los contiguos Jardines de Murillo, fruto también de la cesión (1911) de otra porción, situada al noroeste, de la Huerta del Retiro del Alcázar, para comunicar el barrio de Santa Cruz con el Prado de San Sebastián.

El Paseo de Catalina de Ribera y los Jardines de Murillo conforman una de las zonas ajardinadas de mayor interés histórico, artístico, paisajístico y medioambiental de las existentes en la ciudad de Sevilla. Participando plenamente en la vida de la urbe, conservan interesantes especies botánicas (que mencionamos al  final)así como muestras arquitectónicas, escultóricas y de elementos de mobiliario urbano originales del momento de su formalización en el primer cuarto del siglo XX.

Comunica  la Puerta de la Carne con la parte norte del Prado de San Sebastián y con la calle San Fernando, recientemente peatonalizada. La antigua Fábrica de Tabacos que se sitúa en este punto y las grandes masas arbóreas del Alcázar que sobrepasan la muralla y  lo delimitan del Barrio de Santa Cruz, confieren a este amplio sector ajardinado, la idea de ser antesala de una de las partes históricas de la ciudad más conocida y visitada..

El Paseo se estructura mediante un eje central y dos ejes secundarios, paralelos a aquél y dispuestos a ambos lados, que se configuran por parterres delimitados por pretiles de fábrica y azulejería.



El eje central es interrumpido en su punto medio por un amplio espacio circular centrado por una fuente, también circular, sobre la que se alzan, encima de un pedestal con bustos de Colón y los Reyes Católicos, dos columnas que soportan un entablamento coronado por la figura de un león y, a medio fuste, las proas de las carabelas. El monumento, que aporta el elemento vertical de compensación compositiva al Paseo, fue diseñado por el arquitecto Talavera y ejecutado por el escultor Lorenzo Coullaut-Varela, y está dedicado a Cristóbal Colón, en consonancia con los eventos de la Exposición Iberoamericana de 1929, momento en que se realizó, en una de las reformas llevadas a cabo desapareció una segunda balaustrada circular que limitaba el monumento. La fuente fue dotada de surtidores y el monumento iluminado.




La erección del monumento fue idea de don José Laguillo, quien inició una suscripción popular para financiarlo y con la aportación económica del empresario Vicente Llorens, a lo que se añade que tanto Juan Talavera como Lorenzo Coullault-Valera trabajaron de forma desinteresada y consiguió su propósito.

Muy cercana está la fuente parietal, adosada al muro de cerramiento de los jardines del Alcázar, dedicada a Catalina de Ribera, benefactora de la ciudad con la fundación del Hospital de las Cinco Llagas. Cuenta con una estructura arquitectónica de estilo neomanierista diseñada por el mismo Talavera y Heredia con pinturas alusivas a la dama, más los restos de otra fuente del siglo XVI. La fuente cuenta con una imagen de Catalina de Ribera con azulejos en su zona central de Manuel de la Cuesta y Ramos, y dos frescos en los laterales pintados  originalmente por Juan Miguel Sánchez y restaurados después por el pintor sevillano  natural de Gilena,Francisco Maireles Vela del Castillo.



Cuenta además con una placa casi ilegible con la siguiente inscripción:
A la egregia fundadora del Hospital de las cinco llagas Doña Catalina de Ribera y Mendoza madre amantísima de los pobres a quienes dio su corazón y sus riquezas




A la entrada al paseo por la calle San Fernando o Plaza Juan de Austria se encontraba una fuente hundida con escalones y decorada con elementos de cerámica representando leones que fue desmantelada con motivo de la ampliación de la Pasarela.-Plaza Juan de Austria por motivos de ordenación del tráfico en la glorieta...La fuente era popularmente conocida en el argot jardinero como el reñidero degallos.Hoy en día en su lugar aparece un parterre circular con un drago.-Dracaena drago ,en el centro plantado por el Presidente del Cabildo de Gran Canarias ,la glorieta que rodeada  con setos de Juniperus pfitzeriana var.glauca.-Juniperus y plantada aquella con plantas de flor de temporada decora el jardín.



Adosada a la nueva muralla  y antes de la puerta que accede a los de los Reales Alcázaresdos placas nos recuerdan la  primera colocada por el Ayuntamiento de Sevilla a la Hermandad de la Candelaria con motivo del XXV  aniversario de su nombramiento como co-patrona de Parques y Jardines y en conmemoración de su salida extraordinariael día 1 de noviembre de 1992 al regreso de su templo de la Exposición  “Magna Hispalensis “ ,la otra colocada por el Ayuntamiento y la Junta del Centenario de Becquer colocada en 1970 en la que lee “ Estos jardines donde se implanto La Feria Sevillana inspiraron a Gustavo Adolfo Becquer uno de sus más notables artículos de costumbres, titulado La Feria de Abril.




El Paseo  en las reformas llevadas a cabo perdió las decoraciones  que se reproducían en la confluencia y encuentros de los paseos rematadas con unas copas de cerámica,quedan como testimonio las que todavía existen en la calle de nueva denominación Antonio el bailarín(antes conocida como calle Maternal,de acceso al barrio de Santa Cruz)...




El paseo pavimentado en una composición de juego de damas con losas de Tarifa de piedra natural y el tradicional enchinado  desde la calle Nicolás Antonio hasta las proximidades de la puerta de acceso a los Reales Alcázares,desde Nicolás Antonio a Calle Cano y Cueto,salida de los jardines  con losas de cemento imitando a piedra de Tarifa y enchinado,Una alineación diversificada de árboles antiguos y arbustos  dentro del arriate que lo limita enmarca el paseo, destacando entre ellos un magnifico ejempla de Eucaliptuscamaldulenses.-Eucalipto. La pared de la muralla cubierta de trepadoras Partenocissus   quinquefolia .parra virgen y Hedera hélix.-hiedra acompañadas por la invasora Boussingaultia baselloides.-Liana de Madeira, .al pie lucen en invierno los Acanthus mollis.-acantos con el resto de algunos arbustos y bancos de cerámica adosados. Secuencia que se reproduce en la denominada desde 2005, calle Antonio el bailarín.

JARDINES DE MURILLO

Estos jardines tienen una superficie algo menor de una hectárea y se encuentran situados entre la calle Maternal (muralla del Alcázar) hoy Antonio el bailarin y las plazas de Refinadores y de Alfaro en el barrio de Santa Cruz, cerca de la Puerta de la Carne. A diferencia del Paseo de Catalina de Ribera, que se usa como zona de tránsito,  aquí el jardín de desarrolla con un conjunto de glorietas mucho más pequeñas y recogidas.

Los Jardines están divididos en dos partes por la calle de circulación rodada Nicolás Antonio que da acceso a la Plaza de Santa Cruz y por los inadecuados cerramientos instalados.




Los Jardines de Murillo, situados junto a la ronda histórica, actual calle Menéndez y Pelayo, constituyen un espacio abierto imprescindible para aliviar la densa ocupación que impone la trama urbana del barrio de Santa Cruz. Lindan con el paseo de Catalina de Ribera, con el que definen la imagen de la parte sureste del viejo casco urbano de la ciudad de Sevilla.

El Concejal del Ayuntamiento de Sevilla y abogado, Baldomero Laguillo Bonilla fue el que propuso el nombre de Jardines de Murillo a dichos jardines por encontrarse cerca de la casa donde nació el célebre pintor Bartolomé Esteban Murillo ,otros historiadores le atribuyen a José Laguillo como promotor del nombre actual.

Los jardines de Murillo, muestran una mayor integración con las masas arbóreas del Alcázar, denotando la procedencia de los terrenos. En fácil distinguir su límite con el Paseo de Catalina de Ribera cuya trazado lineal a cordel parece quedar sometido al trazado que impuso en ese tramo la ronda histórica. Presentan una composición basada en caminos en retícula formados mediante setos y pavimentos que, en sus encuentros, crean glorietas de planta octogonal en las que se disponen fuentes centrales y bancos de fábrica recubiertos de azulejería.

Los parterres resultantes están ocupados por densas masas de vegetación  con hiedra como cubresuelos que otorgan al recinto un ambiente íntimo...

En losJardines de Murillo podemos encontrar diversas glorietas con fuentes cómo la dedicada a José García Ramos pintor costumbrista sevillano, la misma  fue solicitada por una serie de artistas de Sevilla al Ayuntamiento el 14 de febrero de 1917. Los propios artistas sufragaron las distintas obras, de cerámica, arquitectura, escultura o cerrajería. La glorieta no se finalizó hasta mayo de 1923.




En su centro una fuente baja de azulejos, estando rodeada por bancos de cerámica pintada que reproducen cuadros pictóricos de García Ramos, en los cuales intervinieron Miguel Ángel del Pino, Alfonso Grosso, Santiago Martínez, Vigil Escalera, Diego López, y Francisco Palomino. Uno de los accesos está enmarcado por una puerta adintelada con frontón , en ladrillo entallado, con un retrato de García Ramos ejecutado por Manuel de la Cuesta., desaparecido  y una inscripción que dice Glorieta de García Ramos y en la parte posterior “A la grata memoria del insigne pintor D José García Ramos. Por quien el espíritu de la Sevilla de su tiempo alentara siempre sus cuadros, en que sus pinceles aprisionaron chispas del sol de la ciudad de sus amores. Sus discípulos para gloria del inmortal artista dedicaron este monumento”.

Ha sido intervenida en numerosas ocasiones, en 1965 fue restaurada y en 1990 se sustituyeron los azulejos originales por copias. Los originales se almacenaron en los almacenes del Servicio de Parques y Jardines.


Cabe destacar asimismo la presencia de la escuela infantil María Inmaculada dentro del recinto de los jardines en la calle Antonio el bailarín.

Junto a la Plaza de Refinadores se encuentra una construcción de estilo regionalista dedicada a vivienda en la que durante muchos años habito el Inspector de Parques y Jardines D. Fernando Real Balbuena ,formando parte de la misma el centro de trabajo  para guardar herramientas de los jardineros que conservan el jardín.

En el año 2001 se llevó a cabo una importante restauración de todos los elementos decorativos que habían desaparecido.fuentes ,bancos,respaldos de hierro, pérgolas etc…así como el Monumento a Catalina de Ribera,las diversas glorietas de los paseos y jardines de Murillo y el propio Monumento a Colon.

PLAZA DE ALFARO

Formando parte del conjunto de los Jardines de Murillo se encuentra la Plaza Alfaro




Esta plaza se encuentra en un lugar privilegiado de Sevilla, limitando con el callejón del Agua y los jardines de Murillo, y siendo una de los accesos directos al Barrio de Santa Cruz.

Desde finales del siglo XVI era conocida como Plazuela del Obispo Esquilache, en honor a Don Alonso Fajardo, Canónigo de Sevilla que vivió en esta plaza.

A finales del siglo XVIII se rotuló con su actual nombre en honor a Francisco de Alfaro, ilustre jurista de Indias, que nació allí hacia 1551.Este jurista publicó las Ordenanzas de Alfaro, donde señaló los abusos a los que eran sometidos los indios.

El acceso a los Jardines de Murillo desde la plaza Alfaro muestra desde hace unos meses un aspecto distinto. El templete completamente recubierto por un Rosal banksiae blanco.-Rosa de piti mini.-que cubría la pequeña fuente ha desaparecido dejando la estructura al aire libre con los cuatro soportes metálicos como si fueran mástiles, desaparecidas las maderas que conformaban la pérgola que desde siempre había decorado esta placita por donde pasan diariamente cientos de turistas. Esperemos que alguien se acuerde de su restauración.




PLAZA DE REFINADORES

Otra Plaza que se incorpora al conjunto de los Jardines de Murillo, es la Plaza de Refinadores contigua a dichos jardines y como la Plaza de Alfaro antesala de acceso al Barrio de Santa Cruz...
Se trata de una plaza de planta sensiblemente rectangular, que se presenta bordeada de casas y edificios residenciales de poca altura.
Adosada a los Jardines de Murillo, la plaza está dotada de los buenos espacios de sombra que le proporciona su arbolado de porte medio y alto existente a su alrededor.- Styphnolobium japonicum.-sófora del Japón. En el centro aparecen alcorques circulares y elevados a modo de bancos, de donde parten  dos esbeltas palmeras Phoenix canarienses salvadas momentáneamente del agresivo ataque del Rynchophorus ferrugineus.-picudo rojo.-que hadado muerte a tres en la plaza y a otras muchas palmeras de esta especie en la ciudad  ,estasayudan a componer una agradable imagen de conjunto.
En el centro de la plaza se encuentra el monumento a Don Juan Tenorio, del año 1975.Se representa en una figura de pie con el atuendo clásico del siglo XVII, obra del escultor Nicomedes Díaz Piquero. En el pedestal figuran la descripción del personaje, según los versos de Zorrilla, y el inicio de la famosa escena del sofá.



Hasta la segunda mitad del siglo XIX todo el lado que da a los Jardines de Murillo estaba ocupado por la muralla de la ciudad, siendo la calle Cano y Cueto su salida hacia la Puerta de la Carne.

ESPECIES BOTANICAS REPREDSENTADAS




Variedad botánica de los Jardines del Paseo de  Catalina de Ribera y Jardines de Murillo
Uno de los puntos de más interés de los Jardines es su variedad botánica, donde se pueden encontrar magníficos ejemplares de árboles y palmáceas, por su edad y desarrollo de especies como la Magnolia grandiflora, .-Magnolio.- Ficus macrophylla.-Higuera de Bahia Moreton -, Eucaliptus camaldulensis, Eucalipto rojo .- Citrus aurantium var. amara o naranjo amargo.- Celtis australis.-almez.- Cercis siliquastrum.-Arbol del amor.- Cocculus laurifolius o laureola, cóculo.-  Cupressus sempervirens o ciprés común .-Jacaranda mimosaefolia.-Jacaranda.-Lagerstroemia indica o árbol de Júpiter.- Phoenix canariensis o palmera canaria.- Phoenix dactylifera o palmera datilera.- Livistona chinensis o latania, palmera de abanico.- Robinia pseudoacacia o acacia blanca, robinia, falsa acacia.- Styphnolobium japonicum o sófora, acacia de Japón.- Trachycarpus fortunei o palmera de la suerte.- Washingtonia filifera o pitchardia, washingtonia de tronco grueso.-

Otras especies arbustivas presentes en los jardines:

Abelia triflora o abelia..-Abelia floribunda.-abelia.-Bougainvillea spectabilis o buganvilla..-Buddleja madagascarensis o budleya amarilla..-Buxus sempervirens o boj.-Abelia floribunda.-abelia.-Bosea amherstiana.-bosea.--Cestrum nocturnum o dama de noche.-Chaenomeles japónica.-Membrillo japonés.-Chimonanthus praecox o macasar...-Dombeya x cayeuxii o dombeya...Duranta repens o duranta, Elaeagnus pungens var.reflexa.-Eleagno.-Euonymus japonicus o bonetero de Japón, evónimo. Eugenia mirthifolia.-Eugenia.-Jasminum officinale o jazmín.-Justicia adhatoda o justicia..-Lantana cámara var.crocea.-Lantana amarilla.-Ligustrum japonicum o aligustre de Japón.-.Lonicera japonica o madreselva.-Mahonia japonica o mahonia..-Malvaviscus arboreus o malvavisco, abutilón sangre de toro.-Montanoa bipinnatifida o margaritero.-Nandina domestica o nandina.- Nerium oleander o adelfa-.-Parthenocissus quinquefolia o parra virgen, viña virgen.-Philadelphus coronarius o celinda.-Pittosporum tobira o pitosporo.-Plumbago auriculata o celestina, jazmín azul.-Punica granatum o granado.-Prunus cerasifera var. pissardii o ciruelo japonés.Punica granatum fl.pl,.-Granado de flor-Ruscus hypoglossum o rusco de hoja ancha..-Spiraea cantoniensis o espirea.-Taxus baccata o tejo.-Thuja orientalis o tuya.- Viburnum odoratissimum.-Viburno reluciente.,-Viburnum tinus o durillo de flor.-Viburnum rhytidophyllum-Viburno arrugado.-Viburnum suspensum.-Viburno perfumado.-Vitex agnus-castus.-Viteagnoo sauzgatillo...-Yucca elephantipes o yuca ata de elefante.

La Plataforma Ciudadana por los Parques,los Jardines y el Paisaje de Sevilla ha puesto de manifiesto en varias ocasiones  y desde hace años,los actos de vandalismo que han sufrido y están sufriendo estos jardines tanto en sus elementos decorativos, bancos fuentes y glorietas, como en las plantaciones existentes. A modo de recordatorio los daños ocasionados en las fuentes que han sido restauradas sin reproducir su estado original, bancos y   reproducción de capiteles rotos ( los originales fueron depositados en el Museo Arqueológico Municipal ante la sustracción de alguno de ellos). Las columnas de mármol que conforman las glorietas sucias de óxido de hierro producido por el riego con las aguas freáticas que se utilizan para el riego de los jardines. La pequeña pérgola y las cadenas que cierran las glorietas desaparecidas, la vegetación falta de reposición, todas estas denuncias quedan recogidas en distintas informaciones denuncias remitidas al Ayuntamiento.

Estos jardines bien merecen una mayor atención por su historia y por su declaración como  Bien de Interés  Cultural.

Para paliar los actos de vandalismo y llevar a cabo un control de uso de los jardines el Ayuntamiento construyo un cerramiento, horrible de los jardines, estos se enjaularon, divididos sobre todo los de Murillo, La ineficacia de la obra que  además de haber  alterado el paisaje y la historia de los jardines ha dado como resultado a todas luces, una inversión infructuosa ya que los actos vandálico han seguido produciéndose después del cerramiento de los mismos, ahora revestido de plantas trepadoras como Wisteria chínensis, Glicina, el Jasminum  polyanthum, Jazmín de invierno etc…que los aíslan del bullicio del tránsito rodado en el lado de la Avda. Menéndezy Pelayo.

Separados por el cerramiento  y el carril bici instalado con fachada a la Avenida, desde hace años aparecen los kioscos bares arruinados y los de chucherías cerrados, que junto al pino secado ofrecen un paisaje urbano desolador para el que entra por primera vez a Sevilla, los autóctonos nos hemos habituado a estas imágenes a pesar que nos desagradan, el Ayuntamiento debe hacer algo para evitar estas desagradables vistas de la ciudad.

Podemos decir que el Paseo Catalina de Ribera y jardines de Murillo toma un cierto papel protagonista en las fechas de Semana Santa, pues algunos pasos de los que procesionan por las calles de Sevilla cruzan por él y llenan el momento de gran belleza. Es un lugar muy recomendado y en el que se puede disfrutar de la Hermandad de la Candelaria, aunque  otras como Redención también han tomado este itinerario alguna vez...

Cinco enormes Ficus macrophylla.-Higuera de la Bahia de Moreton.- que se caracteriza por su porte gigantesco como árbol ornamental, llaman la atención en los Jardines de Murillo.

 En Sevilla fue introducido a principios del siglo XX, y a pesar de las diferencias climáticas existentes entre su lugar de origen y nuestra ciudad, se ha naturalizado muy bien; tanto es así, que está muy bien representado en la capital de Andalucía, donde existen magníficos ejemplares en los Jardines de Murillo, en la Plaza del Cristo de Burgos , en la Glorieta de Goya ,y en la de Gabriela Ortega o en el Paseo de los Rosales del Parque de María Luisa  y en la calle Palos de Moguer ,Paseo de Colon o Parque de los Príncipes. El nombre científico de este árbol es Ficus macrophylla Desf. ex Pers. y pertenece a la familia de las Moráceas. Es originario del este de Australia, concretamente en Nueva Gales del Sur, en la isla de Lord Howe, donde crece en las zonas bajas a lo largo de la costa, pero también lo podemos encontrar en las regiones tropicales costeras de la provincia de Queensland.

En espacios urbanos de mucho tránsito de coches o peatones resultan peligrosos si no se les reduce la copa con frecuencia. La caída de una rama de más de tres mil kilos en la puerta del la escuela infantil María Inmaculada de la calle Antonio el bailarín, puso en alerta la necesidad de controlar su desarrollo en evitación de posibles accidentes. La drástica poda a la que se les sometió no favoreció a los árboles, ni garantizo a largo plazo la  no caída de ramas, al debilitar su estructura básica.



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HISTORIAS EN VERDE.-ALAMEDA DE HERCULES


Hasta el siglo XVI era una zona pantanosa insalubre  cubierta de polvo en verano e inundada en invierno. Antiguamente, el río Guadalquivir se ramificaba en dos brazos, el primero conocido como la Laguna de Feria y el segundo denominado Compás de la Mancebía, cubierto de aguas estancadas y muy pestilentes desde 1513 a 1523 se llevaron a cabo obras de limpieza y adecentamiento del lugar hasta entonces degradado e insalubre. Para intentar paliar esta situación, el entonces asistente Francisco Zapata de Cisneros, conde de Barajas, inicio las obras de la Alameda en el año 1574, rellenando la laguna con cascotes (procedentes de derribos) a razón de dos mil cargas semanales, hasta el año 1578.

Además de plantar álamos, naranjos y cipreses, se contrató al arquitecto Juan de Oviedo para embellecer la plaza transportando desde la calle Mármoles dos columnas pertenecientes a un templo romano. Gigantescas columnas se colocaron sobre dos pedestales y, encima de éstas, se pusieron las estatuas de Hércules, fundador de Sevilla, y Julio César, que la amuralló. La figura de Hércules, que lleva el rostro de Carlos I, costó 56.250 maravedíes, y la de Julio César, 60.000 encargadas a Diego de Pesquera y están colocadas sobre capiteles de mármol blanco y estilo Corintio. En el extremo norte, otras dos columnas sostienen las estatuas de Carlos I y Felipe II (su hijo).

La reforma de la Alameda consistió en la ordenación de un espacio libre sin lazo alguno con el pasado, por lo cual constituía el ideal constructivo de los trazados arquitectónicos renacentistas.

El decorado especifico de una jardinería culta y amable.

La historia nos dice que en 1574 el asistente de Sevilla, Francisco Zapata y Cisneros, conde de Barajas mando se plantaran álamos,naranjos y cipreses, en otra cita se detalla la plantación de álamos blancos, álamos negros, cipreses, naranjos y paraísos para formar un gran paseo con más de 1.700 árboles...

A lo largo del paseo arbolado se instalaron bancos y tres fuentes con esculturas mitológicas (desaparecidas), una de las cuales –realizada por Diego de Pesquera– estaba presidida por el dios Baco y otra –obra de Bautista Vázquez– por Neptuno y las Ninfas, probablemente fundidas en bronce por Bartolomé Morel. De la tercera, nada se sabe.

Un eje axial norte-sur ordenaba todos los elementos importantes del espacio.

Se había creado el primer gran jardín público de la ciudad, anticipándose en su diseño –pues no era un simple paseo arbolado– a lo que ocurría siglos más tarde. La denominada Laguna de la Feria (por el nombre que recibía el barrio próximo) o Laguna de la Cañavería (por las cañas y plantas palustres que existían en las cercanías), pasó a denominarse Alameda (por loa álamos que se habían plantado)...

Es la más antigua alameda plantada, y por ello jardín, y abierta a todo el mundo, y por ello pública, que se conserva en Europa en la actualidad es la Alameda de Hércules de Sevilla (1574).

El jardín público más antiguo de la ciudad fue proyectado como un paseo renacentista, como un espacio geométrico, regular, en el que las alineaciones de los árboles creaban un espacio central alargado que permitía el paseo y la estancia a lo largo de toda la zona. La existencia de los paseos laterales bordeados por hileras de árboles tal como se plantaban en Aranjuez

La Alameda se convirtió pronto en lugar de encuentro y esparcimiento para los sevillanos, en centro social de la vida de la ciudad, donde concurrían comerciantes y nobles. Una zona de paseo elegante para la buena sociedad, que sustituyó al Arenal en las preferencias de esparcimiento de los sevillanos del siglo XVI.

Fue en el año 1575 siendo asistente de la ciudad el Señor Conde de Basadas cuando se trajo por primera vez agua de la Fuente del Arzobispo.

En el año 1581 con el terremoto se arrancaron muchos árboles y otros se troncharon por la mitad.
Durante esta época las reposiciones y plantaciones de árboles continuaron: 250 en 1595, 234 en 1661 y 136 en 1691.

, En 1765 el asistente Ramón Larumbe tuvo que realizar una profunda reforma de la Alameda y construir casi en su totalidad una nueva cañería desde la Fuente del Arzobispo que aportara el caudal suficiente para alimentar las fuentes de la Alameda y otras que se encontraban en el interior de la ciudad. Hasta la Edad Moderna las fuentes públicas han sido consideradas más que en razón de su utilidad y en el Renacimiento la fuente se convirtió en un elemento de gran valor decorativo.

La Alameda llego a contener hasta seis fuentes construidas por el Asistente Larumbe en las reformas de 1973, todas de cuatro caños, dos de piedra de Morón y otra de jaspe y las tres últimas de piedra de Estepa.

Se realizaron nuevas plantaciones, con más de 1.000 árboles, se colocaron nuevos bancos y se instalaron tres nuevas fuentes (reconstruyéndose las tres anteriores que se encontraban prácticamente destruidas)

Al mismo tiempo Ramón Larumbe mandó levantar en el extremo de la Alameda opuesto al que presentaba las columnas romanas, dos columnas coronadas por leones con los escudos de España y Sevilla, obra realizada por el escultor Cayetano de Acosta en 1764. Posteriormente, en los pedestales se realizaron dos inscripciones –hoy casi destruidas y prácticamente ilegibles.

En el siglo XVIII la Alameda, con paseos escoltados por árboles y fuentes que proporcionan agua de gran calidad, era una zona elegante, muy concurrida por carrozas y personas que pasean a pie, en la que se celebran fiestas locales como la velada de San Juan y San Pedro. Las plantaciones se realizaron con una disposición geométrica, aunque al desarrollarse los árboles en alzado surge de nuevo la naturaleza en su estado primario, un paseo vegetal repleto de posibilidades para el goce y placer de los sentidos.

Fue posible un espacio integrando la naturaleza, el arte escultórico y arquitectónico  lo que concito el marco y el teatro mundano que allí se daba cita.

La Alameda llega al siglo XIX como un concurrido paseo poblado por aguadores que ganan su sustento vendiendo agua a los concurrentes, caballeros provistos de capa, señoras con matilla y abanico, sin que falten los sacerdotes en sotana y los militares de uniforme.

Aunque el asistente Arjona realiza algunas obras de conservación y ajardinamiento, durante el primer tercio del XIX la Alameda sufre un profundo proceso de degradación.

Y a partir de 1871 se crean los primeros cafés cantantes, en los que por primera vez se baila y canta flamenco.

En 1874 las fuentes  que la ornamentaban fueron abandonadas; parte de la ciudad quedó privada de agua.

Las clases acomodadas abandonaran la zona para concentrarse en el Salón Cristina construido en 1830 por el Asistente Arjona; en la Alameda permaneció la población más humilde.

En 1830 el jardín más antiguo de la ciudad se empezó a denominar Alameda Vieja, hasta que en 1845 adoptó su nombre actual: Alameda de Hércules.

En el último tercio del siglo XIX la Alameda recupera parte de su antigua vitalidad y esplendor: se instalan varios kioscos de agua que a finales del siglo expenden refrescos y bebidas alcohólicas..

En 1876 las bases de las columnas fueron rodeadas por verjas metálicas.

En 1885 se instaló junto a las columnas de los leones una fuente de mármol (popularmente conocida como Pila del Pato) procedente de la Plaza de San Francisco. Posteriormente se trasladaría a la plaza de San Sebastián,frente a la actual Estación de Autobuses del Prado y después a la Plaza de San Leandro, donde se encuentra en la actualidad.

La Alameda del siglo XX

Durante las tres primeras décadas del siglo XX, la Alameda vuelve a convertirse en una de las zonas más animadas y concurridas de la ciudad, con quioscos de bebidas provistos de marquesinas, toldos y amplios veladores coronados por cables con bombillas de colores, en muchos de los cuales había gramófonos que reproducían cante flamenco y canción española. La Alameda se constituye en la zona más popular y concurrida de la ciudad, en la que se proyectan al aire libre las primeras películas mudas, las murgas amenizan el ambiente y el flamenco adquiere protagonismo en los cafés-cantantes, donde se formaron artistas de la talla de Manolo Caracol.

Pero tras la guerra civil, en los años cuarenta y cincuenta se produce una profunda degradación de la Alameda, tanto del espacio urbano como del ambiente popular que la envolvía.

Los café-cantantes que aparecieron en el último tercio del siglo anterior, desaparecen en los años veinte del siglo XX, excepto las Siete Puertas y Casa Morillo que mantuvieron su actividad hasta los años sesenta. En esta época el cante jondo es marginado y queda recluido en los cuartos y reservados de los bares en los que los señoritos organizaban fiestas privadas hasta el amanecer.

El ambiente en la Alameda se torna marginal; la prostitución se extiende por sus calles. Es un ambiente singular en el que coexisten los reservados en los bares, que son escuelas de flamenco para los nuevos cantaores, con las casas de prostitución, hasta 35 llegaron a contarse.

Bares de alterne, viejas casas con prostitutas de avanzada edad y nuevos locales con mujeres jóvenes que ejercen la prostitución, se extienden por sus calles hasta finales del siglo XX.

Proxenetas, gente corriente, jóvenes de movimientos alternativos, artistas, cantaores, músicos de rock, niños jugando en el albero, vecinos hartos de un ambiente así, vecinos que no cambian su barrio por na… Asfixiada por el tráfico urbano y por los vehículos aparcados en todos sus rincones. Pero la Alameda sigue llena de vida, de gente normal y de gente marginal.

Como había ocurrido numerosas veces a lo largo de su historia, la Alameda quedó anegada en 1961 cuando se produce la última gran inundación en Sevilla como consecuencia del desbordamiento del Tamarguillo.

En 1978 comenzaron a realizarse en la Alameda las obras del metro previsto para la ciudad. Aquellas obras quedaron sepultadas al paralizarse en 1983 el proyecto presentado en los años setenta.

Durante el periodo 1978-2002, la Alameda acogió un mercadillo ambulante que animaba las mañanas de domingo. Aquellas mañanas festivas, cientos de personas recorrían el bulevar para comprar o contemplar objetos y cuadros antiguos, y en los últimos tiempos, programas de informática que los más jóvenes necesitaban para introducirse en el nuevo mundo virtual.

A final de siglo, la Alameda se presenta como un gran paseo central de albero que, con parterres laterales con vegetación a lo largo del mismo, aparece escoltado por grandes árboles, álamos negros, .Ulmus campestris en las zonas periféricas y álamos blancos.-Populus alba.- en el espacio central. Se colocaron los primeros juegos infantiles en la Alameda. Los dos estanques construidos en sus extremos durante la reforma realizada en los años treinta desaparecieron.convertidos en parterres con plantas de flor,después también estos desaparecieron.

Unas alineaciones de plátanos.-Platanus x hibrida en ambas cabeceras, en el paseo central los álamos blancos.-Populus alba y en los laterales álamos negros en fase de decrepitud y alguna acacia negra.-Gleditsia triacanthus y almez.-Celtis australis aislados.

La última remodelación comenzó en 2005 y terminó a finales de 2008.

La remodelación urbanística realizada ha eliminado los aparcamientos de automóviles que congestionaban todo el espacio, ha restringido la circulación de vehículos a un único carril y, en consecuencia, ha incrementado el espacio peatonal. Es decir, se ha logrado la peatonalización de gran parte del espacio.

El suelo de albero ha sido sustituido por un tipo de ladrillo de color amarillo para mantener una cierta conexión visual con el albero tradicional. Además, entre las piezas del suelo se dejan pequeños espacios para que crezca la hierba con la finalidad de crear un agradable prado verde entre las piezas del enlosado.

Sin embargo, el resultado ha sido uno muy diferente al previsto en el proyecto realizado: un material, que por la suciedad que incorpora, ha generado una superficie de color terrizo, manchada, que hace que todo el espacio presente un aspecto sucio. Y, excepto junto a las fuentes, la hierba prevista no se desarrolla, hecho previsible en una zona peatonal muy transitada con una climatología como la de Sevilla

Se han instalado tres fuentes, dos en los extremos de la Alameda y otra en la zona central. En el urbanismo de la ciudad, estas fuentes son singulares pues no incorporan ningún tipo de taza sino un sistema que propulsa desde el suelo una treintena de chorros de agua, cuya altura varía periódicamente, y que vierte directamente en el enlosado. El suelo de las fuentes, de forma irregular, está formado por piezas cerámicas de color blanco y azul. Las fuentes, sobre las que se puede andar, permiten un contacto con el agua muy agradable. Son los elementos más atractivos en el nuevo diseño de la Alameda, rompiendo con su colorido la uniformidad de una apagada  solería amarilla.

En un diseño que pretende ser parcialmente vanguardista, A nivel de las columnas históricas se han realizado suaves vaguadas, que permiten ver parte de la base oculta, y se han eliminado las verjas que las protegían para potenciar su proximidad y permitir que puedan ser tocadas.

Farolas,bolardos y bancos que impiden que los automóviles invadan el espacio peatonal, por su masa y densidad, no contribuyen a hacer que el espacio sea visualmente más atractivo.

Por lo que se refiere a la vegetación, tanto en el extremo norte como en el extremo sur de la Alameda aparece un gran grupo de plátanos de sombra, acompañados por algunas jacarandas periféricas. En el paseo central hay varias alineaciones de álamos blancos y en la zona periférica crecen almeces, con algunos olmos en la margen de la Casa de las Sirenas y algunas acacias de tres espinas, robinias y una sófora en el lado contrario.

En 2009 se reubicaron, sobre nuevos pedestales, el busto dedicado en 1968 a la cantaora Pastora Pavón “Niña de los Peines” (esculpido por Antonio Illanes Rodríguez) y la escultura erigida en 1991 al cantaor Manolo Caracol (obra de Sebastián Santos Calero).  Junto a ellos, ese mismo año, se levanta el monumento al torero Manuel Jiménez Moreno Chicuelo (obra de Alberto Germán). Aunque los tres artistas son de Sevilla, no parece tener mucho sentido situarlos juntos pues cada uno de ellos y cada escultura tienen una historia muy diferente.

Frente al conjunto escultórico se encuentra una zona de juegos infantiles que, necesaria para los vecinos de la zona, aparece descontextualizada pues no estaba prevista en el diseño original. Más allá se encuentra otra zona dedicada a los más pequeños y en el extremo sur de la Alameda, aparece un reloj sobre una columna oblicua.

Bajo la Alameda se encuentra un gigantesco tanque de las tormentas que, con un diámetro de unos 24 metros y 25 metros de profundidad, es capaz de almacenar más de 11.000 m³ de agua. Ejecutado en 2009 por EMASESA a partir de la construcción subterránea de metro realizada en los años setenta del siglo anterior, el pozo de las tormentas tiene como finalidad almacenar los excedentes de agua que se producen durante las precipitaciones torrenciales o durante las riadas, de modo que tras la situación extrema se permite la salida del agua a la red de saneamiento cuando ésta puede evacuarla y transportarla a una estación depuradora para ser reciclada. En diciembre 2009 el pozo prácticamente se llenó.

Pues la alameda como tal, es decir, como un paseo central que discurre entre árboles, ha desaparecido.

El jardín público más antiguo de la ciudad fue proyectado como un paseo renacentista, como un espacio geométrico, regular, en el que las alineaciones de los árboles creaban un espacio central alargado que permitía el paseo y la estancia a lo largo de toda la zona.

En la nueva Alameda, la disposición de los árboles y las farolas han distorsionado de tal manera todo el espacio que el paseo central diáfano, sencillamente, no existe. El diseño original de la Alameda se ha perdido.

La nueva Alameda, ni es vanguardista, ni es clásica; ni siquiera es una alameda. Se ha transformado en una superficie ondulada, de monótona tonalidad amarillenta, en la que sólo destacan las fuentes y, lógicamente, las históricas columnas.

Pero la Alameda, como a lo largo de la mayor parte de su historia, sigue alegre y bulliciosa, llena de gente de uno y otro tipo. Se han abierto bares y restaurantes de diseño, conviven la cocina tradicional y la nueva cocina, las tapas tradicionales en unos locales y las innovadoras en otros. Transitada de día y refugio en las noches de verano (si el ayuntamiento asume que la Alameda es un espacio de todos los vecinos de Sevilla). Conciertos de flamenco y de música rock, espectáculos de títeres y exposiciones de fotografía, representaciones de todo tipo al aire libre… Sigue siendo una de las zonas más atractivas de la ciudad porque no hay otra plaza en Sevilla que pueda acoger a tanta gente, paseando o en veladores, a familias y parejas, a niños y viejos, a jóvenes y menos jóvenes.

Pero no sólo es un receptáculo físico de unos 30.000 m2 en pleno centro dela ciudad, es algo más. Pues a esto hay que añadirle su carácter social en tanto, y como muy bien recoge el estudio titulado “La ciudad silenciada: vida social y Plan Urban en los barrios del Casco Antiguo de Sevilla”, este espacio es ante todo“…un lugar de confluencias. Para algunos el marco diario, para muchos una delas escenas donde el lugar se representa” (Cantero et al., 1999: 30).el abandono en cuanto a servicios y cuidados municipales, la paulatinadesaparición de los corrales de vecinos, el incremento de la prostitución conducen alhundimiento de la Alameda como importante centro de significado popular (León Vela, 2000: 30).

Los árboles existentes en la Alameda se usaron como argumento en la creación de un frente común. El hecho de que se pusiera en circulación la idea de que con las hipotéticas obras del parking corrían peligro de ser talados sirvió para aglutinar a estos colectivos en una asociación de nombre “Plataforma Alameda Viva”. Por tanto los plátanos y olmos, álamos, jacarandas o acacias sirvieron de elemento de anclaje entre todas las diferentes imágenes de la  Alameda (la vecinal, la política, la marginal…) sintetizándola en una, quedandobajo el auspicio de los árboles. Podría interpretarse que estos otorgaban al espacio la connotación de ser un lugar vivo, natural, diverso en contraposición al cemento –presumible sustituto de la arboleda– en clara asociación con un lugar convertido en un espacio muerto, artificial, unitario. De hecho el acontecimiento más mítico, el que se convirtió en todo un hito que simbolizaría la lucha de estos grupos sociales estuvo relacionado con los mismos: hablo de “Villaardilla Conjunto Resistencial” (Barber, 2006). Es decir, ante la posibilidad de que el consistorio llevara a cabo su proyecto de parking se organizó lo que a la postre se denominó un auténtico “alzamiento”. Acción que no sólo se basó en la construcción de rudas cabañas en las copas de los árboles en los que pequeños grupos de personas las habitaban dotándoles de nueva vida e imposibilitando su tala, sino que ocasionó un frenesí de acciones donde ese binomio espacio-conflicto alcanzó su cenit. Tanto es así que a consecuencia de la presión ejercida através de toda esa campaña de micro-acciones el alcalde concedió una reunión a los miembros de dicha plataforma en donde les informó de la suspensión de la tala así como que se constituiría una mesa de trabajo común.

Ya en noviembre del año 2010 «La Revuelta» pidió al anterior alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, que sustituyese los árboles secos, cosa que no se llegó a realizar. El pasado año volvieron a pedir lo mismo al nuevo Gobierno municipal, señalando que el arbolado seco en la plaza «ascendía ya a 67 árboles». Tras ello, el Gobierno local procedió a finales del pasado mes de diciembre a reponer 35 de esos árboles, y no todos por «no contar con más presupuesto en la anualidad de 2011».

En el año 2012 unos 400 vecinos, según las estimaciones de la Asociación Vecinal del Casco Norte «La Revuelta» llevaron a cabo en la mañana de ayer una plantación de fresnos en la Alameda de Hércules. Con esta iniciativa se pretendía protestar por el «estado de abandono» en el que, según la asociación vecinal, se encuentra el arbolado de esta zona de la ciudad. Bajo el lema «Como no los planta Zoido, los plantará el vecindario», se plantaron un total de tres fresnos a lo largo de la mañana. Desde la propia asociación se precisó que todavía quedan un total de 29 alcorques sin árboles en la Alameda.

La reposición de estos árboles frenos.-Fraxinus angustifolia en reposicion de alcorques vacios de los álamos blancos.-Populus alba debe ser corregida el espacio debe ser considerado una alameda, no una fresneda.

La alameda ha ganado mucho en vegetación, sobre todo por la elección de almeces.-Celtisaustrales como árbol base para todo el paseo, laplantación fue un éxito, losárboles se están desarrollando magníficamente, aun carentes de las podas de formación necesarias que no se les han aplicado, cada año que pase el problema de daños en los árboles en las operaciones de poda serán másacentuados, y las heridas de mayor diámetro, el Ayuntamiento debe ser consciente de ello y actuar con verdaderos profesionales  tanto en la poda como en la reposición de marras para que el paseo conserve un arbolado digno del jardín más antiguo de Europa,  no declarado Bien de Interes Cultural  BIC en su momento por su interés histórico.
      Datos históricos y fotos sacadas de Internet y propias.

JoséElías Bonells.-Julio 2016




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José Elías, nos envía una colección de fotografías para que examinándolas  reflexionemos sobre lo acontecido  en la Avenida de la Constitución 























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Nuestro compañero no entiende porque no se abre la cancela central de los Jardines de Catalina de Ribera, donde se consigue la mejor perspectiva de estos jardines

Aquí la foto de su estado actual y del de antes, los jardines ganarían más ahora que las adelfas sin podar están con importantes floraciones




Aquí nos muestra una foto de la escultura de Mercurio  que en la actualidad preside la fuentes del Estanque de  los Alcázares de Sevilla,  que estuvo en los Jardines de las Delicias, y nos dice que también se llevaron de estos jardines la fuente que está emplazada en la plaza de la Alianza



Fotografías de cómo estaba la avenida del Tamarguillo, antes de la creación del paseo del Poeta Manuel Benitez Carrascco, sobre el año 2.000 en el paseo deben reponerse muchas las plantas que se han ido perdiendo  y a la par que ordenando sus sistemas de ruego  adaptándolo a su función de espacio verde en un importantes espacio.







 pesar de los estudios que se realizan para la creación de paisajes urbanos dignos para la ciudad, el mantenimiento de estructuras y mobiliario obsoleto o mal conservado, ofrece un lamentable aspecto en algunos puntos

No todo se resuelve con grandes y caos proyectos, los hay más baratos, todo es cuestión de sensibilidad  









Saludos: Pepe Elías



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El jardín histórico en Andalucía: reflexiones para una tutela del paisaje patrimonial                        
  Antonio Tejedor Cabrera Dr. Arquitecto.
Departamento de Proyectos Arquitectónicos...-Universidad de Sevilla

El jardín es la arquitectura del acontecimiento. Anticipándose a todo posible análisis y haciendo superflua cualquier apología entusiasta, una auténtica avalancha de atributos y calificativos viene a nuestra mente cuando empezamos a reflexionar sobre el Jardín Histórico: sutil, rico, intenso; luminoso, frágil, umbrío; misterioso, sugerente, laberíntico; cerrado, placentero, tranquilo; silencioso, fresco, colorido; inaprensible, fugaz, ligero; inesperado, variado, abierto.
La arquitectura del jardín se apodera de nuestro ánimo sin que uno se sienta obligado a conocer, en primera instancia, las vicisitudes históricas de su creación, la idoneidad de sus especies vegetales o el acierto de la implantación en el lugar. El jardín conquista nuestros sentidos, nos impregna: de repente, nos sentimos inmersos en una sensación que identificamos como la experiencia directa de la naturaleza, convertida en arquitectura, pero sin que el peso de ésta se nos imponga. Uno queda prendido en tanta incidencia como cautiva nuestra atención. Pues en el jardín prevalece el acontecer de lo múltiple y lo azaroso frente al deseo que tantas veces inspira a la arquitectura de alcanzar la condición unitaria y definitiva de lo construido.
El jardín penetra a través de las múltiples grietas que presenta la realidad del mundo en que vivimos. La jardinería histórica nos enseña que existe un arte de la manipulación de la naturaleza que es el intento del hombre por comprender el medio que le circunda.
Pero también nos habla de las inquietudes espirituales del hombre, de la necesidad de dar respuesta a una cuestión que, generación tras generación, todas las culturas han intentado resolver; esta cuestión no es otra que la relación entre el ser y el devenir, entre la permanencia y el cambio. Y en este sentido, el propio material con él se construye el jardín –el terreno, la vegetación, el agua, los factores medioambientales...–es paradigmático de esta dialéctica.

En Andalucía, la conciencia del jardín está ligada alplacer sensorial de las huertas hispanomusulmanas y las almunias que recogieron las técnicas romanas y las perfeccionaron con aportaciones traídas de Oriente. A lo largo de la historia, la importancia de la herencia de al-Ándalus en jardinería es extraordinaria y se prolonga con múltiples variaciones desde la época medieval a la moderna y aún hasta nuestro siglo, rescatada por grandes jardineros comoJ.C.N.Forestier y Javier de Winthuysen1.

Las razones del vigor de esta herencia se han justificadoa menudo en las necesidades de satisfacción  espiritual y sensual que son universales e intrínsecas a la naturaleza humana. Sin embargo, hay que destacar que si el espíritu del jardín andalusí se traslada hasta nuestrosdíasa través de la mayor parte de losJardines Históricos de Andalucía, ello se debe fundamentalmente a la hegemonía de lo privado frente a lo público. Así ocurre tanto en la vivienda que se vuelca al patio en vez de abrirse a la fachada, como en las villas y las fincas de retiro y de recreo que personalidades del poder religioso, político o económico se construyen en el medio rural, a menudo con un fuerte sentido de prestigio social.

La variedad de los modelos de al-Ándalus se justifica tanto por los condicionantes medioambientales–suelos pobres y clima muy exigente para el crecimiento de las especies vegetales por la simultaneidad de períodos de calor y sequía e irregular reparto de  las lluvias-, como por la variedad de las topografías. Estos condicionantes han determinado sistemas de captación, almacenamiento y distribución del agua bien diferentes si el jardín se desarrollaen terreno llano o abrupto.

A las condiciones del medio se superponen los factores culturales, las modas cortesanas y los estilos extranjeros que ocasionalmente encuentran acomodo.

Las formas de la vegetación –setos recortados, empalizadas, cenadores y emparrados, alineaciones y macizos– se decantan hacia la composición simple y menos pretenciosa, donde se valora la belleza “perse” de los elementos naturales antes que su sofisticada elaboración en parterres. La formas del agua–acequias, acueductos, pozos, norias, atargeas, pilares, fuentes, estanques- determinan el carácter sencillo del jardín y nos explican la regularidad del trazadoo el sentido del aterrazamiento, la compartimentación o la discontinuidad espacial que se aprovecha para el contraste de escalas y un cierto efecto escénico y sorpresivo.

Los jardines son también la expresión más débil de nuestro Patrimonio Histórico. La fragilidad de su condición vegetal y la precariedad constructiva de sus elementos arquitectónicos acentúan las dificultades  de conservación y restauración, de manera que una reflexión sobre sus particulares condiciones de tutela o salvaguarda es especialmente pertinente en

El debate finisecular sobre los problemas específicosuna reflexión sobre sus particulares condiciones de tutela o salvaguarda es especialmente pertinente en el debate finisecular sobre los problemas específicos del patrimonio. Precisamente en el marco de la actual coyuntura cultural que pone en relación la tutela de los bienes con las necesidades de desarrollo social sostenible; en un contexto caracterizado por la sensibilidad social por los temas del medio ambiente y el patrimonio natural y por la especialización progresiva sobre el paisaje de profesionales llegados desde disciplinas tradicionales como la historia, la geografía, la biología, la arqueología o la arquitectura.

Desde la Arquitectura...

Cuando el vocablo jardín, que es por sí mismo un término ambiguo y rico en imágenes y significados, es adjetivado por la palabra “histórico” adquiere una dimensión precisa que lo vincula definitivamente a la tutela del patrimonio. Como bien inmueble, el jardín histórico pertenece al campo de la arquitectura, aunque se sitúa en los límites de esta disciplina. Por su devenir histórico también ha estado íntimamente asociado a la arquitectura. Sólo en las últimas décadas, la práctica arquitectónica ha prescindido del jardín; una penosa limitación derivada del desarrollismo inmobiliario pero que también encuentra sus raíces conceptuales en la exclusión de los primeros postulados paisajistas del Movimiento Moderno que no se interpretaron como vanguardias arquitectónicas.

Históricamente los jardines han estado vinculados a la arquitectura monumental como espacios destinados al esparcimiento o al ocio, funciones complementarias de aquellas otras que soportaban los edificios: residencias, sedes del poder, etc. En cierto modo, todo jardín estaba subordinado al uso de la arquitectura a la que se asociaba, de manera que el destino de estas arquitecturas marcó el destino de los jardines que las acompañaban. Incluso la proliferación de los parques urbanos en el siglo XIX siguió estando asociada durante mucho tiempo a los grandes edificios públicos.

“Un jardín histórico es una composición arquitectónica y vegetal que, desde el punto de vista de la historia o del arte, presenta un interés público”, según la definición del International Council of Monuments and Sites (ICOMOS) del Symposium Internacional de Fontainebleau de 19712. La declaración del ICOMOS de París de 1978 añadió que un jardín histórico debía ser considerado como un monumento, lo que ya se había reclamado en la reunión del ICOMOS en Granada de 1973. Esta reunión reclamaba que los trabajos de restauración y de puesta en valor de los jardines históricos fueran realizados como trabajos que afectaban a los monumentos históricos en el espíritu de la Carta de Venecia y demandaba una adaptación de esta carta a las necesidades de los Jardines Históricos. Así surge en 1981 la Carta de Florencia, conocidacomo “Carta de los Jardines Históricos” por iniciativa del ICOMOS/IFLA.-3.ª

Sobre esta consideración del jardín como arquitectura, es preciso destacar aquí la lúcida anticipación de Javier de Winthuysen, pintor y jardinero sevillano que impulsó la conservación de los jardines históricos en la primera mitad de nuestro siglo. “Armonizar espacios y macizos, sean éstos de la naturaleza que fuesen, no es otra cosa que Arquitectura en el más puro concepto estético. Y no solamente tratándose de las plantas o de sus conjuntos sometidos a formas regulares, sien sus formas libres y disposiciones acordes con la naturaleza (sentido del parque paisajista) en que plantas, aguas, planos y hasta perspectivas ajenas al recinto han de formar, por virtud del arte, disposiciones rítmicas conscientes, aunque en toda obra de jardín necesariamente va ligada la emoción, podemos decir, sensual, a la emoción estética. Pero, en todos los casos, sea sometiéndose el arte a la naturaleza o ésta al arte, los productos –romántico o clásico– estarán informados por un mismo sentido: el sentido arquitectónico”4ª. Consecuente con esta concepción del jardín como arquitectura, defendió la idea de que “nuestros jardines históricos deben ser considerados monumentos”, en un artículo publicado en “Crisol” en 19315.

...Al Paisaje Cultural

Si desde el concepto histórico de jardín llegamos con facilidad a la expresión más genuina de la cultura jardinera mediterránea, el patio, mediante una reducción de la escala y de los ámbitos espaciales, también es posible extender la idea de jardín en la otra dirección, hacia un concepto territorial del mismo que lo pone en relación con el paisaje. Siguiendo a F. Zoido, entendemos el paisaje “como porción del territorio visible; es decir, como espacio a una escala visual en la que es posible la apreciación de ciertas formas y detalles de interés para su reproducción y para la intervención transformadora, y respecto del cual es posible reconocer los procesos naturales o antrópicos que lo explican”6.

Ahora bien, desde el punto de vista de la escala, encierto modo jardinería y paisajismo son conceptos antinómicos. La arquitectura, en el caso del jardín, suele ser el elemento contenedor y conformador delmismo y, de manera contraria, es el elemento que rompe el paisaje virgen y natural para convertirlo en paisaje humanizado. Por esta razón, seguimos inmersos en el problema de la delimitación: qué es jardín histórico en relación con arquitecturas y paisajes que abarcan todas las escalas del espacio habitable.

La primera aportación internacional específica sobre el paisaje se produce con la “Carta para la Conservación de lugares de valor cultural” o Carta de Burra (Australia) de 1979, donde se especifican los tipos de conservación posible sobre el paisaje. La Carta ICOMOS-Nueva Zelanda (1992) mejora la definición de la Carta de Burra: lugar cultural es “cualquier área, incluida la cubierta por el agua, y el aire que forman el contexto espacial de tal área, incluyendo cualquier paisaje, sitio tradicional o lugar sagrado y cualquier cosa fijada a la tierra, incluso zona arqueológica, jardín, edificio o estructura y cualquier volumen de agua, de río o de mar, que forme parte del patrimonio histórico y cultural”.

Es decir, el jardín histórico debe considerarse como paisaje y, en sintonía con las últimas aportaciones de los comités de expertos vinculados a la UNESCO, dentro de la categoría del “designed landscape”, según  se estableció en el encuentro sobre Paisajes Culturales celebrado en La Petite Pierre (Francia) en 1992. La traducción de este término no es fácil ya que tiene acepciones diversas: en Francia se utiliza “constructions des paysages” y en España se ha utilizado la expresión “paisaje concebido”. Sin embargo preferimos traducirlo como “jardín” o en todo caso como “paisaje proyectado” ya que se refiere al paisaje creado intencionadamente por el hombre por razones estéticas, como son los parques y jardines, a menudo asociados con edificios y conjuntos monumentales.

En cualquier caso, “paisaje proyectado” hace referencia al entorno y a la acción humana sobre el medio pero no cubre los matices simbólicos y psicológicos que el término “jardín” contiene y que, por ello, preferimos utilizar. El jardín, por consiguiente, puede definirse como paisaje proyectado, fundamentalmente creado por el hombre por razones estéticas y productivas y, por tanto, bien diferente de otros tipos de paisajes culturales como son el paisaje evolutivo –fósil o vivo–; y el paisaje asociativo vinculado con fenómenos históricos, religiosos o artísticos relevantes.

Esta definición de paisaje proyectado “construido por razones estéticas” aunque encaja bien con el concepto de jardín resulta demasiado excluyente (por ejemplo, no es aplicable a una huerta). Por esta razón, en el encuentro UNESCO de Viena en 1996, el grupo de expertos sobre Paisajes Culturales Europeos extendió la definición de paisaje proyectado hacia una dimensión más antropológica. En las conclusiones de dicho encuentro se reconoce la enorme dificultad que conlleva la definición, clasificación y gestión del paisaje cultural europeo, que se encuentra entre los más ricos, diversos y complejos del mundo. Y se señala que la conservación de los paisajes naturales no ha integrado la protección y desarrollo de los paisajes culturales en Europa, para finalizar recomendado que “la protección de los paisajes culturales no debe ser marginal, sino una parte central de la conservación del patrimonio en Europa”   .

Sobre la tutela: antecedentes y panorama actual

La noción de monumento histórico y las prácticas de conservación asociadas a ella se han extendido hasta lugares insospechados hace sólo unas décadas.

Y esta expansión que, finalmente, supuso la inclusión de los Jardines Históricos en el vasto y heterogéneo campo del patrimonio cultural, tiene tres dimensiones singulares en nuestro contorno que vamos a ver a continuación: cronológica, geográficay tipológica.
En España no se puede hablar de un proceso autónomo de reconocimiento del Jardín Histórico como obra de arte. La incorporación clara y consecuente del jardín al Patrimonio Histórico no se produce hasta la ley española de 1985 que viene a recoger los avances italianos en materia de bienes culturales con la ampliación progresiva de los tipos de bienes susceptibles de ser incorporados a la herencia colectiva, desde el monumento singular hasta el conjunto histórico, sus estilos, tipos y peculiaridades; propondrá e informará sobre los que los merezcan, con tal declaración, la tutela y protección del Estado, y encauzará todas las iniciativas en favor del arte de la jardinería, cuidando igualmente de la conservación de los parajes pintorescos, que deban ser preservados de la destrucción o reformas perjudiciales”.

Cuadro 1. JARDINES HISTÓRICOS DE ANDALUCÍA
DECLARADO INCOADO

Córdoba
Jardín y patios del palacio de Viana 4/1983
Jardín de la finca Moratalla. Hornachuelos 5/1983

Granada
Carmen de los Mártires 9/1943
Jardines de la Alhambra 7/1943
Jardines del Carmen de los Cipreses 2/1984
Jardines del Generalife 7/1943
Jardín de Narváez. Loja 11/1983
Jardines del Cuzco. Víznar 11/1982
(Sin efecto desde 7/1994)

Málaga
Jardín del Retiro. Churriana 2/1984
Jardín Histórico-Botánico de la Concepción 9/1943
Jardines del Palacio del Rey Moro. Ronda 9/1943

Sevilla
Jardines del Real Alcázar 6/1931
Parques de María Luisa 6/1983
Jardines de Murillo y Paseo de Catalina de Rivera 11/1982
Jardín de las Delicias 10/1980
Jardín de la Casa de Pilatos 11/1982
(Sin efectos desde 6/1994)
Total: 14 J. H. 12 2 Incoados
Declarados (+2 Desincoados)

La labor voluntariosa y discontinua del Patronato bajo el impulso de Javier de Winthuysen, permitió iniciar una importante línea de investigación y restauración que se diluyó en la década de los cincuenta sin completar el inventario de jardines y quedó definitivamente interrumpida hacia 1984 con el traspaso de las competencias del Estado en materia cultural a las Comunidades Autónomas. Al amparo de la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985, los Jardines Artísticos declarados pasaron a ser Jardines Históricos con la categoría de Bien de Interés Cultural(B.I.C.).

Desde el punto de vista geográfico, los conceptos europeos de patrimonio histórico se han extendido progresivamente por todo el mundo y, hoy en día, diversas organizaciones internacionales, como hemos visto, velan por la preservación de bienes y tradiciones que, por encima de su valor para la identidad nacional de las comunidades, son consideradas Patrimonio Mundial o Patrimonio de la Humanidad.

Pero la nueva sensibilidad por el patrimonio se manifestó, especialmente desde los años sesenta con la aplicación de las teorías ambientalistas, en la incorporación sucesiva de nuevas tipologías de bienes inmuebles a la noción de patrimonio histórico y la aplicación del concepto del entorno ligado a aquéllos. El culto por los monumentos antiguos se extendió a cualquier expresión del arte de la construcción, no sólo a las arquitecturas populares, los edificios productivos y las industrias; también a los parques y los jardines, a los conjuntos construidos, pueblos y centros históricos de ciudades.

Entre los Jardines Históricos de Andalucía (cuadro I) existe una variada tipología de espacios vegetales con valores históricos, estéticos, botánicos o paisajísticos:

Espaciosurbanos como parques y jardines públicos, y espacios privados como patios y jardines de monumentos, cármenes y fincas de recreo. Sinembargo, los espacios arbolados urbanos con categoría de B.I.C. son muy escasos en Andalucía. De los catorce Jardines Históricos declarados o incoados, tan sólo tres de ellos son espacios públicos en el estricto sentido de la palabra: espacios que, formando parte del sistema verde y de ocio, son directamente accesibles por el ciudadano. Son el Parque de María Luisa, los Jardines de las Delicias y los Jardines de Murillo y Paseo de Catalina de Rivera, los tres en Sevilla. Los tres son magníficos ejemplos de la importancia de las aportaciones de la jardinería andaluza regionalista al nuevo entendimiento del disfrute social del jardín que tiene su origen en el siglo XIX. También el Parque de la Fuente del Río, de Cabra (Córdoba) está declarado, en este caso, como Sitio histórico. El resto de los Jardines Históricos reflejan una gran variedad de tipos: jardín patio, jardín-huerta (carmen) y jardín de recreo con sus múltiples subtipos: jardín-cortesano, jardín-morisco, jardín-mudéjar, etc.

El cuadro II refleja la proporción entre jardines públicos y privados y el uso actual. Aunque originalmente casi el 80% d estos jardines fueron concebidos para uso privado, en la actualidad sólo una quinta parte conserva una función estrictamente privada, ya que algunos de propiedad particular tienen orientada su función a la visita turística (como el Palacio de los Marqueses de Viana en Córdoba, el Jardín de El Retiro en Málaga y la Casa del Rey Moro en Ronda).

Se constata así una tendencia general hacia la adaptación de los grandes Jardines Históricos a parques municipales (como ha ocurrido en la Concepción en Málaga, el Carmen de los Mártires en Granada y el jardín del palacio de los Ribera en Bornos, este último sin declaración específica de jardín histórico). En correspondencia con esta dinámica es previsible que el destino final de los grandes Jardines Históricos sea el ocio y el disfrute colectivo. Aunque algunos puedan continuar en manos privadas, las dificultades de mantenimiento han generado ya una práctica general de apertura al turismo cultural y el ocio, como demuestran los tres casos mencionados y el éxito de visitas en los jardines de la Alhambra, el Generalife o el Alcázar de Sevilla.

El estado de conservación de nuestros jardines es muy variable y depende de las tipologías, de los estilos y, sobre todo, del tipo de gestión que se les aplica.

El referente paisajístico, el control de los procesos naturales y las variaciones del medio ambiente, nos remiten inmediatamente al jardín como “hecho ecológico”, frágil y necesitado de un cuidado especial.

Así, los riesgos existentes sobre el medio ambiente en general –la desertización, la pérdida de calidad de las aguas, la contaminación atmosférica, la construcción de grandes infraestructuras sobre el territorio–son amenazas reales y directas para este tipo de monumentos. Entre las causas endógenas de deterioro se pueden citar: el abandono prolongado, los cambios de propiedad, los usos inapropiados (prácticas deportivas, fiestas, etc.), el vandalismo y, mucho menos graves, los problemas fitosanitarios.

La conservación de un jardín con valores patrimoniales suele estar facilitada por el uso social, cultural o económico continuado. La Carta de Jardines y Sitios Históricos de 1981, aporta interesantes artículos(artº. 18 al 22) sobre las posibilidades de utilización del jardín histórico en relación con el control de acceso, las condiciones de visita y la realización de actos festivos, juegos y deportes que siempre estarán limitados por las necesidades de mantenimiento.

La Carta Italiana de Restauración de los Jardines Históricos de 1981 señala también la importancia de la apertura al público de los jardines si bien “el jardín histórico debe tener un uso que no perjudique su fragilidad y, por tanto, que no provoque alteraciones de su estructura y de su uso originario”

. Cuadro 2. JARDINES HISTÓRICOS DE ANDALUCÍA
PROPIEDAD/GESTIÓN USO ACTUAL
Pública Privada Público Privado

Córdoba
Jardín y patios del palacio de Viana Cajasur Museo
Jardín de la finca Moratalla.
Hornachuelos Particular Residencial

Granada
Carmen de los Mártires Ayuntamiento Parque
Jardines de la Alhambra Patronato J. A. Público
Jardines del Carmende los Cipreses Particular Residencial
Jardines del Generalife Patronato J. A. Público
Jardín de Narváez. Loja Particular Residencial
Jardines del Cuzco. Víznar Particular Residencial

Málaga
Jardín del Retiro. Ecoparque
ParqueChurriana S. A. OrnitológicoBotánico
Jardín Histórico-Botánico Patronato Parquede la Concepción Municipal BotánicoHistórico
Jardines del Palacio del Particular Público Rey Moro. Ronda

Sevilla
Jardines del Real Alcázar Patronato Público Municipal
Parques de María Luisa Ayuntamiento Parque
Jardines de Murillo y Paseo de Catalina de Rivera Ayuntamiento Parque
Jardín de las Delicias Ayuntamiento Parque
Jardín de la Casa de Pilatos Fundación Público
Total: 8 6 (+2) 11 (+1) 3 (+1)

Entre los jardines mejor conservados se encuentran los de La Alhambra de Granada, el Alcázar de Sevilla y el Jardín de la Concepción de Málaga, que cuentan con patronatos propios. Demuestran así la conveniencia de órganos específicos de gestión al menos en los jardines que funcionan como parques públicos. Estos patronatos planifican de acciones de conservaciónsobre los Jardines Históricos, además de otras actividades destinadas a su promoción social, como congresos, visitas guiadas, exposiciones, etc.

Si bien las Leyes del Patrimonio Histórico Español de 1985 y la andaluza de 1991 constituyen un marco legal suficiente para la tutela de los Jardines Históricos, aunque no es así para los paisajes culturales.

Su promulgación parece haber tenido un efecto paralizante en la protección: desde 1985 no se han incoado ni declarado jardines en Andalucía. Incluso sehan producido dos “desincoaciones” por duplicidades de protección de jardines que ya estaban incluidos en monumentos. Las dudas que surgen de esta situación están demandando la elaboración de un Inventario de Jardines de Interés Patrimonial que permita justificar y racionalizar los criterios de declaración de los jardines desde la perspectiva global que aquél puede proporcionar y como punto de partida de la planificación de las acciones de conservación y restauración en el marco del II Plan General de Bienes Culturales de Andalucía

. Sobre la conservación/restauración del  Jardín Histórico

Los Jardines Históricos como bienes pertenecientes al patrimonio cultural no escapan al debate disciplinar sobre los conceptos de “conservación” y “restauración”, si bien la peculiaridad de sus elementos vegetales en continuo cambio reclama algunas reflexiones específicas.

La conservación y la restauración abarcan el conjunto de acciones de tutela más directamente implicadas en mantener y transmitir el Patrimonio Histórico a las generaciones futuras, precisamente aquéllas que se ocupan de preservar su materialidad física. Solemos referirnos a ellas bajo el término genérico de “intervenciones”, incluyendo en él las acciones de manutención y de rehabilitación funcional y ambiental.

Al estar dirigidas al patrimonio “material” que contiene los valores simbólicos, artísticos, históricos, etnográficos, de nuestra identidad cultural, la importancia social de las intervenciones va en aumento ya que involucran cada vez más a la sociedad creando polémica o reconocimiento sobre el trabajo realizado y, a veces, expectativas de desarrollo local.

La conservación de los Jardines Históricos también guarda una directa relación con la racionalidad de los mecanismos de protección y de mantenimiento, en la medida en que éstos favorezcan o no las actuaciones de los propietarios y titulares sobre sus bienes culturales mediante incentivos fiscales y económicos. Es posible, incluso, entender la conservación como una prolongación de la protección en su vertiente más activa, actuando sobre los agentes causantes de las alteraciones antes que sobre el propio bien. Esta conservación inducida desde una adecuada política de protección es la más deseable. Además de ser preventiva, descarga el “itinerario” administrativo de la conservación y resulta más rentable a largo plazo al reducir los deterioros o daños futuros y reparar los actuales con menores inversiones.

Conservar y restaurar son acciones estrechamente ligadas a la promoción y valoración de los recursos patrimoniales en relación con el turismo cultural y la generación de empleo. Es éste un aspecto especialmente problemático si se trata de Jardines Históricos. Por eso la planificación de estas acciones en el seno de una concepción global del desarrollo territorial deberá minimizar las contradicciones que son inherentes a la acción de conservación y la explotación económica del Patrimonio Histórico.

En el aspecto metodológico, puede considerarse como el fin último de la teoría de la conservación el desarrollo de una estrategia general de intervención que garantice, por un lado, el conocimiento profundo de la realidad patrimonial del bien en cuestión y, por otro lado, la creación de las condiciones óptimas para el mantenimiento futuro. El primer objetivo se alcanza a través de un instrumento básico, el proyecto de intervención, que debe estar apoyado en los estudios previos pertinentes sobre el perfil biográfico, la noción constructiva y material, las nuevas exigencias funcionales, el valor cultural y la relación con el entorno. El segundo objetivo está implícito en el proyecto pero debe complementarse con la creación y formación de un equipo especializado en mantenimiento y, en consecuencia, con las condiciones adecuadas de gestión.

El proyecto de restauración está subordinado a una colaboración estrecha entre diferentes disciplinas para el entendimiento crítico de la realidad del bien en toda su compleja dimensión: el perfil biográfico histórico-arqueológico, la noción constructiva y material que convierte al bien en documento histórico en sí mismo, las nuevas exigencias funcionales, el valor cultural que le corresponde y su relación con un territorio (ambiente, paisaje, contexto cultural) con el que guarda precisos vínculos y marca los límites de la actuación. Es precisamente esta noción de entorno la que ha venido a trastocar más profundamente el concepto tradicional del proyecto: el conocimiento del entorno es una parte esencial del conocimiento de los propios bienes. A ello se añade la necesaria valoración técnica y científica que sitúa el proyecto en la escala real de la intervención patrimonial.

La actividad proyectual está siempre sujeta a juicios éticos y estéticos. Sobre los bienes valiosos del pasado,  la importancia de estos juicios se hipertrofia ante la responsabilidad que supone intervenir sobre lo que es por definición “perteneciente a la colectividad”.

Por ello, resolver las necesidades “objetivas” de conservación y restauración de los Jardines Históricos sí suele ser considerado por los profesionales implicados como el fin último del proyecto, que debe reducir al mínimo las decisiones improvisadas.

Por lo que respecta a los criterios de intervención en Jardines Históricos, la tendencia general que constatamos entre los autores consultados (p.e.Carmen Añón, Lionella Scazzosi o Mariachiara Pozzana,por citar aquí a la paisajista española más vinculada a la restauración de jardines y a las italianas que han realizado las aportaciones más recientes y completas) da preferencia a la restauración de la imagen y el concepto del lugar, respetando el origen y las superposiciones de estilos que son reflejo del paso del tiempo, en detrimento de otras posturas más conservacionistas que persiguen la autenticidad material del detalle o de aquellas que priman las formas originales y la unidad de estilo (repristino).

Hacia un Plan Director de Jardines Históricos de Andalucía

La línea dominante en los últimos documentos emanados del Consejo de Europa y la UNESCO sobre Jardines Históricos y Paisajes Culturales se articula alrededor de la necesidad de que concurran los esfuerzos de los poderes públicos y de los agentes sociales y económicos para salvaguardar el patrimonio natural y cultural con eficacia. Un Plan Director de Jardines Históricos permitiría reflexionar acerca del estado real de nuestro patrimonio vegetal y sobre la efectiva aplicación en Andalucía de la doctrina y principios expresados insistentemente por los organismos europeos especializados, para abandonar la actuación sobre monumentos, conjuntos y bienes aislados, en favor de la protección integral del Patrimonio como uno más de los factores del desarrollo social y económico.

Conocimiento, proyecto y conservación son los términos claves del proceso de intervención sobre los Jardines Históricos y sobre ellos se debe articular el Plan Director, aunque no podemos dejar de mencionar otros aspectos relacionados con la tutela como son:

La gestión técnica, el papel subsidiario de la administración autónoma y las medidas de protección y fomento, la necesidad de un marco reglamentario, la cualificación de las empresas contratadas para la ejecución de los proyectos, la capacitación del personal de las mismas y la recuperación de oficios y técnicas tradicionales, las necesidades de difusión de las intervenciones efectuadas y la atención al turismo cultural en jardines.

Resumiendo algunos de los aspectos tratados aquí, entre los objetivos del Plan Director de Jardines Históricos de Andalucía destacaremos:

1º. Elaborar una programación que desarrolle los trabajos ya iniciados de documentación e investigación histórica, artística, botánica y paisajística delos jardines de Andalucía, para la racionalización de sus figuras de protección.

2º. Determinar los sistemas y procedimientos que permitan planificar las intervenciones de conservación y restauración de los J.H. y favorecer especialmente las acciones preventivas (inspecciones periódicas y puesta al día de la información, intervenciones demantenimiento y reparación, etc.) y la elaboraciónde mapas de riesgo (de índices de contaminación,de peligrosidad meteorológica, de riesgo sísmico, etc.) que permitan una aproximación más pormenorizada a la problemática de los bienes en sus áreas territoriales concretas. Para ello, se deben utilizar con decisión los instrumentos de las nuevas tecnologías informáticas, en especial, los Sistemas de Información Geográfica (SIG) y las bases de datos relacionales que nos van a permitir vincular áreas de conocimiento dispersas, datos sobre el clima o los ecosistemas, con información sobre los riesgos derivados del desarrollo industrial y turístico.

3º. Completar y aplicar las prescripciones de la Ley andaluza en lo que afecta a la conservación y restauración –reglamentando los criterios y normas aplicables a las intervenciones, los contenidos documentales de los proyectos y los informes finales y las condiciones exactas de declaración de “obra de emergencia”– así como a la cesión de competencias a las Corporaciones Locales mediante la creación de organismos mixtos de gestión.

4º. Trazar líneas de acción específicamente dirigidas a potenciar los proyectos sectoriales integrados en ámbitos territoriales, culturales y ambientales que tengan implicaciones con otras políticas sectoriales (empleo, turismo, educación, medio ambiente, etc.).

5º. Favorecer la financiación compartida y la corresponsabilidad en las intervenciones y el mantenimiento de los jardines entre los distintos agentes públicos y privados a través de subvenciones, ayudas y convenios de colaboración.

6º. Colaborar en la redacción de las figuras urbanísticas adecuadas para la protección de los Jardines Históricos y en la actualización de los planeamientos que hasta ahora son claramente insuficientes para la protección de estos bienes y la prevención de los riesgos que les amenazan.

7º. Incorporar la reflexión sobre los mecanismos de gestión pública y de concertación privada, según la titularidad del bien singular, para su mejor puesta en valor y difusión cultural.

8º. Por último, como una cuestión fundamental, se encuentra la posible asignación de las acciones del Plan Director a un órgano específico de gestión, dependiente de la administración autonómica o de las universidades

La complejidad y diversidad de la acción patrimonial sobre el Jardín Histórico implica a una gran variedad de profesiones y especialidades que convierten la tutela de estos bienes culturales en la máxima expresión de interdisciplinariedad. El rigor del proyecto en la investigación documental, el conocimiento histórico preciso, la valoración artística, la metodología arqueológica, las posibilidades de protección legal, la restauración de los elementos constructivos, el cuidado de la vegetación, los intereses paisajistas y medioambientales, son algunos de los aspectos de esta mirada múltiple que es intrínseca a la tutela del Jardín Histórico. Y todo ello debido a la doble condición de monumento y paisaje que el Jardín Histórico posee y a ser la expresión material de una arquitectura “viva”, de un espacio dinámico y sujeto, como ningún otro, a la acción directa del medio físico en que se ubica.

NOTAS.-

1ª.Sólo en el aspecto puramente botánico la deuda que mantenemos con el jardín musulmán es enorme ya que una buena parte de las especies que se siguen utilizando, a parte de las que más tarde se trajeron gracias a los viajes transoceánicos, fueron introducidas entonces. El naranjo se documenta en la Península Ibérica ya en el siglo XI con un uso puramente estético.

2ª. El International Council of Monuments and Sites es una organización no gubernamental que creó un Comité de Jardines Históricosen 1971.

3ª . A propósito de la Carta internacional ICOMOS/IFLA de Florencia de 1981, conviene señalar que se denomina “Carta de Jardines y Sitios Históricos”, si bien a los sitios históricos sólo se les menciona en el artº. 8 para definirlos como un “paisaje definido, evocador de un acontecimiento memorable”. Esta definición de sitio histórico excluye aquellos lugares con valor etnológico, olvido que también se produce en la ley española del Patrimonio Histórico de 1985 y que corregirá la ley andaluza de 1991 al incorporar entre las categorías del patrimonio inmueble los “Lugares de Interés Etnológico” El hecho de que la Carta de Florencia no haga referencia en los artículos sucesivos a los Sitios Históricos indica una dificultad intrínseca a la definición de sitio y de jardín. La distinción entre jardín histórico, sitio histórico y paisaje quedará parcialmente resuelta con las aportaciones del Grupo de Expertos en Paisajes Culturales de La Petite Pierre (Francia) de 1992.

4.ª Cit. AÑÓN, C.: “Javier de Winthuysen”. En Javier de Winthuysen.Jardinero. Andalucía. Sevilla, 1989, p.29

5ª. AÑÓN, C. Ibidem, p. 33

6.ª ZOIDO NARANJO, F.: “La ciudad en el territorio”. En Patrimonio y ciudad. Reflexión sobre Centros Históricos. Córdoba: IAPH, 1994, p.15

7ª. Auspiciados por UNESCO, estos encuentros de “grupos deexpertos” tienen como objetivo último determinar los criterios de inclusión de bienes y paisajes culturales en la Lista del Patrimonio Mundial. Estos criterios de “universalidad” no son aplicables, en general, a todos los países y mucho menos en el ámbito de una región como Andalucía.

8.ª PRADA BENGOA, J.I. de: “La protección del patrimonio cultural de la humanidad”. En Boletín del IAPH, n.17, 1996, p.63.

9ª. El encuentro de La Petite Pierre de 1992 establece en sus modificaciones a la Convención de 1972 sobre Protección del Patrimonio Mundial, Natural y Cultural (párrafos 37 a 41) las categorías de lugares o paisajes culturales: 1ª. Paisaje proyectado (jardines y parques fundamentalmente), 2ª. Paisaje evolutivo que puede ser “paisaje fósil” o “paisaje vivo” y 3ª. Paisaje asociativo, que se diferencia del anterior en que, incluso no conservando trazas culturales tangibles, aparece vinculado con fenómenos históricos, religiosos o artísticos relevantes. Cfr.Report of the Expert Group on Cultural Landscapes. La Petite Pierre(France) 24-26 October 1992: http://www.unesco.org/whc/archive/pierre92.htm

10ª. Report on the Vienna Meeting on European Cultural Landscapesof Outstanding Universal Value: http://www.unesco.org/whc/archive/europe7.htm

11ª. Ibidem. “Conclusiones”.

12ª. “Considerando la importancia estética e histórica de estas obras la no menor para el interés social y la trascendencia que para el artemoderno de ellas se derivan, estando todo por hacer en este orden ycreyendo de conveniencia nacional el desarrollo de una política denuestra jardinería, sería necesario proceder a la catalogación de los jardines para fijar la existencia, declarando monumento de interés artístico estas obras, que por sus cualidades especiales de vitalidad y continuado desarrollo no pueden ser consideradas como de otra clase de obras inertes y que necesitan un régimen especial e idóneo para  su conservación e inspeccionadas por la Dirección General de Bellas Artes, en armonía con lo que establece el artículo tercero de la Ley de 13 de marzo de 1933”.

13ª. Declaración de 16 de marzo de 1961 y publicación de 11 deabril de 1961.

14ª. Proposta per una Carta del Restauro dei Giardini Storici. Accademia delle Arti del disegno. Florencia,12 septiembre 1981. Recomendación 1ª.

15ª. El II P.G.B.C. contempla por primera vez acciones específicas sobre los Jardines Históricos en su Programa de Conservación y Restauración del Patrimonio Histórico. Cfr. Plan General de Bienes Culturales de Andalucía 1996-2000. Documento de Avance. Consejería de Cultura. Junta de Andalucía. Enero 1997. p. 131


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El mantenimiento y la restauración de los jardines históricos

La expresión de la estrecha relación entre la naturaleza y la civilización, jardines históricos se distinguen de los sitios naturales por su arquitectura y composición.
 Estos se expresan en los planes y perfiles del terreno en las masas de plantas, las características estructurales y decorativas, agua corriente o estancada, etc.
Intrínsecamente frágil - que consisten en los seres vivos, especialmente las plantas - los jardines históricos deben mantenerse en un ambiente adecuado y el medio ambiente físico.

La Carta de FLORENCIA (1982) es la referencia principal para la conservación y restauración de jardines históricos.
 Afirma que, en respuesta a unas legítimas necesidades sociales sin comprometer la conservación de jardines protegidos, es necesario establecer las tierras aptas para juegos y deportes, junto con los jardines históricos y áreas naturales, con el fin de preservarlos de su cualidades de la belleza y tranquilidad universalmente reconocida ,sin alterarlos.
Se afirma que, debido a la espontaneidad de la planta, el tiempo requerido para su renovación y la fragilidad de las pistas, el mantenimiento de los jardines históricos demuestra "una operación primaria y necesariamente continua."
 Con respecto al mantenimiento, la restauración debe seguir siendo la excepción.
Cualquier proyecto de restauración o parte de éstos, necesariamente deben ir precedidas de un estudio amplio llevado a cabo por un equipo multidisciplinario para cumplir con los jardines históricos específicos.
Este estudio toma la forma de la elaboración de planes y documentos.
Entre ellos::
un estudio preciso de la situación actual (indicación de las masas vegetales, ubicación y especies de identificación, los caminos de la encuesta, elementos arquitectónicos, esculturas, etc.);
un plano de las principales fases de la transformación del jardín desde su origen (evolución de los enfoques, perspectivas, puntos de vista, bordes, elementos construidos, etc.);
un diagnóstico del estado de la planta (declaración fitosanitaria) y el sistema hidráulico;
diagnóstico de los trastornos relacionados con los elementos construidos, fuentes de agua, esculturas y otras piezas de decoración.
Un estudio y plano detallado, establecido para ser manipulados (la misma escala, mismo diseño), sujeto a un trabajo de síntesis para identificar los principios que guiaron el concepto original y evaluar su evolución en el  tiempo.
La confrontación con la situación existente da lugar al establecimiento de una línea  sobre la base de criterios objetivos.
Por consiguiente, el proyecto será llegar lo más cerca posible de la línea de base a través de la gestión del paisaje .
La eliminación gradual en el tiempo dependerá de las prioridades establecidas por  los estudios anteriores (diagnósticos, humanos, materiales, etc.).

Es evidente que los jardines y paisajes diseñados están amenazados.
 La mayoría padece problemas económicos que nos llevan a un menor nivel en su cuidado o cambio en los métodos usados.
Muchos de los elementos que componen el jardín están en malas condiciones o deterioro y es casi segura la posibilidad de reducción de la mano de obra para su mantenimiento.
Definimos como mantenimiento la rutina normal diaria  de los trabajos habituales necesarios para la conservación de la mayoría de los jardines.
Definimos como gestión la organización y planificación, a medio y largo plazo, que es especialmente importante en el caso de los jardines históricos donde la restauración y la renovación son inevitables



Algunos aspectos sobre la gestión y mantenimiento de Jardines históricos.

1º.-Proceso de envejecimiento
2º  Relación entre diseño y envejecimiento
3º  Aspectos de la vegetación
4º.- Organización del personal
5º   Consecuencia del uso publico

Proceso de envejecimiento
Los jardines son entes vivos en constante evolución y decadencia.
Las áreas construidas, los arboles, el césped etc.. bien  o mal conservados duran mucho tiempo.
Los arbustos las plantas vivaces que necesitan mas cuidados duran menos.
En ningún momento existe el jardín perfecto y en ningún momento puede decirse que el arte, unido a la técnica y habiendo aportado todos los ingredientes este bajo control absoluto; ni que la naturaleza gobernada por las mejores aptitudes del hombre este bajo control.
Los componentes duros y su reparación o tratamiento  entran dentro de este proceso.
Los elementos vegetales comprenden un numero de ciclos cerrados de crecimiento.
En ellos, las plantas nacen, se desarrollan, maduran, se marchitan y se secan.

Relación entre diseño y mantenimiento 
Es inevitable que exista una  estrecha  relación  entre el diseño y el carácter del jardín histórico y la proporción de mano de obra necesaria para el trabajo normal de mantenimiento  y cuidado del jardín.
Hoy en día el coste de los jardineros y equipo de mantenimiento constituye la partida mas importante del presupuesto, representando el 60 o 70 % del coste total.

Aspectos de la vegetación y niveles de mantenimiento
Si los cambios o alteraciones son demasiado fuertes, el carácter del jardín cambiara o desaparecerá.
Los niveles de mantenimiento deben ajustarse al estilo y carácter del jardín.
Los parques silvestres o naturalizados precisan en general menos atención que los geométricos y tradicionales.
Los arboles centenarios constituyen siempre un problema para los jardines y parques históricos. Todos tienen una vida limitada pero las atenciones que reciban ,harán que un árbol viva mas.
Sin embargo el mejor sistema es una renovación continua programada por sectores.

Organización del personal
Una buena plantilla de mantenimiento constituye en realidad la clave principal del éxito en el jardín bien  cuidado.
Es demasiado fácil diseñar la restauración de un jardín y luego subestimar el mantenimiento.
Muchos de los grandes parques y jardines históricos fueron proyectados por un propietario con ideas propias y a menudo era el único responsable de la dirección y administración del personal.
Las antiguas generaciones de jardineros formados  por la practica han desaparecido virtualmente. Su lugar ha sido ocupado por personal procedente de muchos ámbitos diferentes.
Muchos saben realmente poco sobre plantas y jardinería ,pero quieren aprender.
Otros prefieren usar maquinas a hacer trabajos manuales de mantenimiento necesarios.

Consecuencias del uso publico
Un problema importante  en jardines históricos abiertos al publico.
Parece que los visitantes respetan los jardines históricos y que cuando mas cuidados están, mejor aspecto ofrecen, menos daños y vandalismo se produce.
De todos modos habrá problemas suplementarios a los que los jardineros habrán de hacer frente.

Conclusiones
En Europa, los jardines y parques cada vez son mas caros y difíciles de mantener.
Los costes continúan subiendo y la mano de obra capacitada o semicapacitada es ahora el capitulo mas caro en los presupuestos de la mayoría de los jardines.
Hay también pocos jardineros formados profesionalmente o expertos, lo cual es necesario para un buen mantenimiento del jardín y aun cuando su lugar este ocupado, hasta cierto punto, por un buen surtido de material informático, maquinaria, equipo y abonos.
Seleccionar la maquinaria mas adecuada  y al mejor precio es importante y a menudo difícil.
Los gestores deben ser capaces de  tomar decisiones  en los programas de planificación y mantenimiento ajustados a las necesidades del jardín y de los visitantes al mismo.




Algunos aspectos a considerar:

1º.-Region bioclimática de origen de las especies
El saber el país y la región biogeográfica de las especies vegetales nos indica la resistencia al medio que tendrá esta especie cuando la apliquemos en jardinería en una zona distinta a la de su hábitat ,lo cual es habitual en los proyectos de jardinería. 

2º.- La elección de las especies vegetales.,
Se es poco respetuoso con la obra original si utilizamos especies no relacionadas con la época del jardín.
Un jardín histórico no es un jardín botánico.

3º.-Enfermedades y plagas
Posibilidad de introducir justificándolo variedades de características físicas parecidas a las plantas antiguas, pero mas resistentes a las enfermedades.

4º.-Crecimientos y tiempo de vida
Son dos factores muy importantes a considerar a la hora de planificar un jardín.
Hay que considerar que los arboles son seres vivos y por tanto de tiempo de vida limitado y un tiempo de crecimiento especifico de cada especie.

5º.-Trasplantes
Consideraremos siempre la posibilidad del trasplante ,la época y la dificultad del mismo ,cuando se trate de remover arboles dentro del jardín.

6º .-Podas y topiarias
Hay que ser muy respetuoso con las podas, realizarlas atendiendo la biología del árbol. evitando las aberraciones continuas que contemplamos, las podas drásticas debilitan las especies arbóreas y las afean estéticamente.
Restaurar  arboles en una buena practica de las técnicas de poda modernas.
En jardines que se requiera aplicar la topiaria en especies de crecimiento lento y que exijan pocos recortes.

7º.-Del original a la restauración
El jardín histórico actual es el “ producto “ de un jardín ideado y realizado en un tiempo que ha atravesado el curso de los años sufriendo mejor o peor conservación, recibiendo distintas intervenciones o sustituciones vegetales y que se encuentra ahora en el momento de afrontar una nueva intervención.
Toda restauración  es una intervención mas sobre un lugar, que se produce por la suma de grandes o pequeñas intervenciones a  lo largo del tiempo.
Restaurar un jardín implica atribuirle unos determinados valores culturales lo que presupone su conservación a través de la nueva intervención.
Nuestra intervención puede pretender buscar la recuperación de la supuesta imagen original del jardín ,o puede  solo aprovechar alguno de los valores que tiene en la actualidad.



8º.-Los elementos de composición del jardín
 El relieve y calidad del suelo como base de cualquier actuación.
El ciclo natural del agua ha conformado diferentes tipos de paisaje.
El origen-reserva-distribución-usos.
La vegetación y su domesticación juega un papel fundamental en la historia del jardín y permite utilizar los elementos vegetales de muchas y variadas formas.
Los elementos arquitectónicos son exclusivos de la intervención del hombre, elementos que modifican o controlan los elementos naturales o como elementos independientes que se depositan como objetos sobre el paisaje ya conformado.

9º.-Los temas de composición del jardín
La relación entre el jardín y el paisaje que lo rodea se establece a través de los limites.
La movilidad  o recorridos dentro del jardín están íntimamente ligados a su utilización correspondiéndose con la relación que se quiera establecer entre el individuo y el lugar convirtiéndolo en cerrado  o abierto, en unitario o compartimentado ,en homogéneo o jerarquizado.
Los usos del jardín explican los objetivos para los que fue creado en el lugar, desde los usos inherentes  al jardín de paseo o la estancia, hasta los usos específicos que requieren una formalización especial.
 El trazado es el conjunto de los temas tratados, explica la idea del lugar y es base de todas las soluciones desde las que intentan ser fieles reproducciones de los espacios naturales hasta las que son puras abstracciones de la naturaleza ,desde las que imitan a la naturaleza hasta las que imitan la arquitectura, extremos ejemplarizados por el jardín ingles del XVIII y por el jardín barroco francés del XVII.

10º La conservación. Una operación continua y necesaria.
La conservación del jardín, de la imagen deseada para él, se realiza a través de un programa de mantenimiento que garantice la perdurabilidad de sus formas a lo largo del tiempo.
Los programas de sustitución periódica de la vegetación del jardín permiten mantener la imagen del jardín por encima del paso de los años.

11º.-La restauración  pretendidamente “perfecta
La recuperación de la imagen original  del se realiza a través de la conservación de los elementos originales que perdura y, de la eliminación de los posibles elementos disturbadores y el establecimiento de un proceso de reconstrucción de  las partes dañadas o desaparecidas.
El hecho de que la mayoría de los jardines históricos son el producto de diversas sobreposiciones y metamorfosis vegetales , la mayoría sufridas a lo largo de los años ,junto con la realidad de entender que estamos produciendo en ellos un cambio de función, de uso, de significado, convierte la restauración perfecta en imposible, aunque su aproximación pueda ser realidad, si se afronta desde otra óptica.
Solo los parques públicos, por su corta existencia y por ser la única tipología que mantiene su significado ,permiten una restauración perfecta.
12º .-Herencias del pasado
La valoración de alguna parte o algún elemento del antiguo jardín se potencia a través de su conservación en la nueva intervención.
Los lugares que conservan restos  de antiguos jardines y sirven de base para la construcción de espacios públicos en los que se aprovecha la vegetación anterior o algún otro elemento que haya perdurado.

13º.-Recuperacion de la memoria del lugar.
La destrucción total  del jardín  y la falta de información sobre su estado original nos impiden cualquier tipo de conservación o restauración
La voluntad de recuperar la memoria del lugar nos conduce a recordar el pasado  en la nueva intervención.

14.-El original y la restauración
La conservación continua mantiene el “ original “,pero dado su carácter dinámico e intrínseco ,la intervención del conservador o el jardinero se convierte en el instrumento principal de control de la imagen del jardín.
La restauración “perfecta “ reconstruye una imagen que se produce a través del conocimiento de la documentación existente  sobre el jardín, del análisis de los restos  existentes del mismo y de la solución de posibles problemas planteados por las necesidades actuales.
Un jardín con herencias es una nueva intervención sobre un lugar en el que existen restos de anteriores jardines.
La recuperación de la memoria del lugar nos permite recordar el pasado en la nueva intervención.
Entre cada original  y cada restauración ha transcurrido un largo periodo de tiempo y se han producido infinidad de intervenciones y épocas de abandono.
El original fue ideado y realizado un día y ha sido restaurado a través de los criterios establecidos por un restaurador.
Saber elegir el tipo de intervención adecuada a cada restauración es nuestra deuda con cada original.




SENTENCIAS:

Pero los jardines históricos son un patrimonio frágil y amenazado por la especulación urbanística, la falta de seguridad, la escasez de recursos y la poca implicación de las Administraciones.
"Es triste que se preocupen de que se respeten todos los detalles del edificio y no les importe si se arrasa la vegetación del jardín“.- Francesc Naves
"De nada sirve restaurar un parque y plantar la vegetación original sin un mantenimiento adecuado. El crecimiento de la vegetación modifica su imagen constantemente y existe una tendencia a unificar papeleras, plantas y farolas, por lo que en 10 años todos los jardines acaban pareciéndose",.-Enric Batlle
Sin embargo, para Patricia Falcone, jefa de proyectos de Parques y Jardines de Barcelona, uno de los principales problemas de este patrimonio es la falta de seguridad que evite los continuos actos vandálicos, algo que le ha llevado a sustituir las macetas de barro originales por otras de plástico.
La desprotección histórica que ha sufrido este patrimonio de Montjuïc, que no está catalogado, ha hecho que desapareciera en parte.
Para restaurar un jardín se ha de conocer su razón de ser y su esencia y toda la documentación". "Las dos guerras que asolaron Europa acabaron con jardines tan conocidos como los de Peterhof, en San Petersburgo, Linderhof en Baviera y Villandry en Francia..
Todos están restaurados y nos parecen maravillosos“ , recuerda la especialista.
"Moralmente, no tenemos autoridad para criticar esos trabajos, como tampoco podemos hacerlo con la restauración de Varsovia", explica Carmen Añón, Historiadora del Arte de los Jardines firmante de la Carta de Florencia de 1981 por la que los jardines históricos pasaron a ser considerados monumentos.
"cualquier disonancia en un jardín deja ver que la restauración ha fracasado".
Los jardines históricos están destinados a ser vistos y recorridos, su acceso debe ser restringido en función de su extensión y fragilidad, de forma que se preserven su integridad física y su mensaje cultural.

Las carácterísticas fundamentales son:
Es una composición arquitectónica cuyo material es esencialmente vegetal y, por lo tanto, vivo, perecedero y renovable..
Por lo tanto es cambiante a lo largo de los años y de las estaciones.
Puede estar o no ligado a un edificio o monumento, pero en ningún momento puede desligarse de su entorno.
Tiene un interés público, ya sea desde el punto de vista histórico o artístico.
Tiene figuras de protección específicas.
En España, los jardines históricos están declarados Bien de interés cultural,BIC..
El jardín histórico debe ser conservado en un entorno apropiado. Toda modificación del medio físico que ponga en peligro el equilibrio ecológico debe ser evitada.

La Carta de Florencia da recomendaciones en cuanto a lo que se refiere a las distintas operaciones a realizar en dichos jardines.
Un jardín histórico es, según la definición propuesta por la Carta de Florencia (1981), redactada por el Comité Internacional de Jardines Históricos (ICOMOS-IFLA) e impulsada por la UNESCO: "una composición arquitectónica y vegetal que, bajo el punto de vista de la historia o del arte, tiene un interés público y, como tal, esta considerada como un monumento".
La protección de los jardines históricos exige que estén identificados e inventariados.
Precisa intervenciones diferentes de mantenimiento , conservación y restauración, a saber:
En este sentido, un jardín histórico es un paisaje cultural reducido, modelado por la mano del hombre, que se ha mantenido a lo largo del tiempo hasta nuestros días, y al que atribuimos un significado social, histórico o artístico relevante.
Más allá de esta definición sintética, la Carta de Florencia confiere una dimensión transcultural a los jardines históricos.
En efecto, los jardines históricos son: "la expresión de las estrechas relaciones  entre la civilización y la naturaleza, un lugar para el goce, propicio a la meditación o el sueño”.
.
El jardín alcanza así el sentido cósmico de una imagen idealizada del mundo, un "paraíso" en el sentido etimológico del término, pero que aporta el testimonio de una cultura, de un estilo, de una época y, a veces, de la originalidad de un creador".
El significado de la restauración de jardines históricos se manifiesta en tres palabras clave: JARDÍN, espacio creado por el ser humano, expresión de su pensamiento y sentimiento, reflejo de una época. RESTAURACIÓN, recuperar el legado del pasado, para que se mantenga como testimonio en el futuro. HISTÓRICO, valor que distingue a ciertos jardines, por antigüedad, o declaración legislativa. Dice Consuelo Correcher.-Historiadora del Arte de los Jardines
La recopilación de datos  debe empezar en el lugar de trabajo, reuniendo bibliografía, e investigando en Biblioteca Nacional, Archivo y Biblioteca del Palacio Real, Real Jardín Botánico, etc., y en nuestra propia biblioteca.
Para quién desarrolla esta profesión, los jardines son "libros abiertos", en los que hay que saber leer, en su espacio y elementos, como se lee en los legajos de un archivo, a veces con lentitud y dificultad, hasta llegar a descifrar su significado.
La restauración de jardines tiene un marco legislativo que consta de leyes, nacionales, autonómicas, y de normativas internacionales.
Es una especialidad dentro de una profesión, que requiere un profundo conocimiento de la historia del arte del jardín, y del mayor número posible de estos monumentos en los países donde existan.
 Y es necesario el sentido común.
Una restauración histórica tiene que sortear numerosas y diferentes dificultades y finalmente optar por una propuesta, es el mínimo pero fundamental aporte creativo del especialista.
 Para reimpulsar la autenticidad de una obra artística, con el máximo respeto a la historia, y la recuperación de su mensaje, no hay que dejar las "páginas" donde estén, hay que reincorporarlas a su sitio, reordenarlas, de otra manera no habrá "lectura" del pensamiento expresivo del jardín, de su esencia.






El jardín de los Reales Alcázares en el estado actual es un caos histórico y estético. Nos dice Consuelo Correcher refiriéndose a los Jardines de los Reales Alcázares allá por el año 2000.
No creo aceptable que por deberse a la acción tiempo-hombre, haya que mantenerlo.
En primer lugar, porque lo destructor no es lo correcto, las acciones contra la esencia propia hay que corregirlas.
Los desaguisados sin criterio no deben ser mantenidos, y es de orden caprichoso todo lo que no es abandono en el jardín de los Reales Alcázares., salvo la estructura intacta desde el XVII, y muchos de los elementos arquitectónicos y escultóricos que subsisten.  
 En segundo lugar, en la mayoría de los jardines, y es el caso de los Reales Alcázares, estas acciones incongruentes, consentidas por desidia y desconocimiento, han suprimido y sobre todo añadido organismos vivos no correspondientes,  lo que es también una agresión que desvirtúa una obra de arte, creada con un ideario, servido por formas, y materiales idóneos, y sus cambios o pérdidas, lo eliminan o tergiversan.
Las plantas inadecuadas no deben reponerse, medida excesivamente lenta y poco comprometida con la autenticidad.
Lo que ha ido desapareciendo, por diversas causas, es una carencia que hace del jardín una obra mutilada e incompleta, y debe ser estudiada su recuperación.

Las restauraciones históricas cuestan trabajo y dinero, pero proporcionan satisfacción y dinero. España lleva muchos años de retraso en la preservación de los valores históricos y artísticos de los jardines, y en el conocimiento de lo que verdaderamente son, tan pobre y equivocadamente considerados y conservados en la actualidad.
En los jardines históricos no toda la explicación se obtiene en los archivos, el jardín se vale de la semántica, de la simbología, de lo inmanente de su espacio constituido por los testimonios de las intervenciones humanas, que traducen su ideario, las otras, las que lo traicionan, hay que inventariarlas como acciones lesivas la mayoría de las veces.
No pretendo con estas reflexiones, ni sentar catedra,ni fijar normas, cada jardín histórico es un problema y requiere distintas soluciones.
Si me interesa que se debata sobre estos jardines que de forma multidisciplinar se llegue acuerdos que los pongan en valor y que formando parte de nuestro Patrimonio ,tanto los declarados BIC como los singulares por su interés botánico o histórico sean gestionados, mantenidos y conservados con la dignidad que requieren en una ciudad Patrimonio de la Humanidad.






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EL ÁRBOL COMO SER VIVO







El árbol es un ser vivo.
Nace, vive y muere...
Tiene un ciclo de vida y debe adaptarse a numerosos factores ecológicos en el medio en que vive..
Climáticos, atmosféricos ó biológicos.
La vida en la ciudad no es un medio natural.
Nace en un vivero, crece durante 5-10-15 años durante su formación.
Cuando llega a la ciudad es objeto de cuidados que garanticen un buen arraigue y un desarrollo armónico en el lugar que le hemos escogido.
A diferencia de los animales, el no se podrá mover, allí tiene que cumplir todo su ciclo biológico.
Se riega,entutora y se le dan podas de formación y adaptación a su nuevo emplazamiento.
Durante los años que esta en pleno crecimiento, el árbol no precisa ningún cuidado particular.
Contrario a las ideas tradicionales, un árbol en condiciones normales, no tiene necesidad de poda.
El corte de ramas es siempre una agresión.
Las podas mal realizadas deterioran y debilitan la estructura del árbol y lo hacen mas sensible a las enfermedades.
Al fin de su ciclo, el árbol produce mucha madera muerta, deviene frágil, atrae parásitos y puede ser un elemento peligroso para los ciudadanos.
Entonces requiere cuidados especiales, con costes elevados, reducciones de copa, cirugía arbórea etc...
Vivir el la ciudad es sinónimo de numerosas dificultades para nuestro compañero.
El arbolado viario sufre fuertes agresiones.
El desconocimiento y la ignorancia sobre los árboles a conducido poco a poco a su falta de respeto.

Inventario

Es necesario un inventario del Patrimonio arbóreo para conocer y gestionar mejor.
Evaluar el numero de árboles y su localización, su estado sanitario, su situación y sus necesidades.
Todas las informaciones en el inventario con base de datos cartográfica.
Plantaciones para el futuro
Uso del mayor numero de árboles autóctonos, siempre que sea factible.
Biodiversidad.
Plantaciones correctas.
Un buen árbol en el sitio adecuado.
La carta del árbol.-Proteger,informar y sensibilizar al publico de la importancia de los árboles en las ciudades.
Paleta vegetal
Selección de nuevas especies adaptadas a las características de cada lugar.
Luchar contra la canalización y unifor-midad del paisaje urbano.
Especies resistentes a las plagas y enfermedades.
Daños al árbol
El hecho de su crecimiento relativamente lento, los hacen aparecer inmutables,   robustos, su evolución en el tiempo poco perceptible.
Pero es bajo la corteza que los flujos vitales circulan dentro del árbol.
Cualquier alteración de la corteza, representa una puerta abierta a las enfermedades.
Las raíces pueden ser asfixiadas o mutiladas en suelos compactados que no dejan penetrar, ni el aire, ni el agua.
El vertido de líquidos nocivos, los golpes de los automóviles, la apertura de zanjas, las obras etc...contribuyen a debilitar y reducir su esperanza de vida.
Frecuentemente los vemos sometidos a podas radicales y repetidas, origen de muchos debilitamientos actuales.
Muchos de estos problemas como consecuencia de una defectuosa elección del árbol en el momento de la plantación.
La esperanza de vida de un árbol en la ciudad es de 50 a 100 años.
Se observa en general un debilitamiento del patrimonio arbóreo al conocer los problemas de envejecimiento y debilitación.
Un árbol que se debilita es frágil, atrae parásitos que hacen peligrar a los árboles sanos.
En el medio natural los árboles se reproducen solos, en la ciudad el hombre les asegura su renovación.

Algunos efectos beneficiosos
Los árboles son indispensables por el equilibrio biológico ó de vida de nuestras ciudades, por sus funciones sociales ,pedagogicas,urbanísticas,biofísicas y biológicas.
Participan en la depuración del aire,contribuyen a disminuir la tasa de gas carbónico y a neutralizar otros agentes contaminantes atmosféricos (ozono,pólenes,aerosoles...)
Contribuyen a refrescar el aire, aumentando la tasa de humedad por su transpiración..
Las alineaciones permiten reducir la reverberación de los ruidos de la circulación de los coches sobre las fachadas.
Permiten interceptando los rayos solares disminuir la reflexión luminosa y el ahorro de energía.
Las raíces retienen el agua y limitan los fenómenos de erosión y deslizamiento de suelos.
La naturaleza viviente dentro de la ciudad a través de los árboles marcan las estaciones y albergando la fauna urbana.
Porque el árbol es un ser vivo que se desarrolla en un largo periodo, el paisaje urbano esta en continua evolución en el espacio y en el tiempo.

Seguridad en los árboles
La evaluación de la seguridad en el arbolado urbano debe ser realizada por profesionales.
Los árboles no viven eternamente. Hay que prever un reemplazamiento cíclico.
Sustituir árboles en la ciudad es una obligación del gestor del arbolado, debe dejar de ser un tabú.

Los árboles deber ser eliminados
Desequilibrio estructural.-Árboles inclinados por efectos negativos y con podredumbres.
Retirar Objetivos.-Dianas de caída
Abatimiento de árbol.-Antes evaluar y considerar alternativas.
Cableado.-Alargar el periodo de seguridad.
Desmochado.-Practica que no debería de realizarse nunca en el arbolado viario.

Razones para podar el arbolado viario
Su situación entra en conflicto con la edificacion el trafico, el alumbrado, la señalización etc....
Por las frecuentes agresiones que padecen...
Por el incremento del riesgo de fractura de las ramas.
En los árboles jóvenes para su formación.

Origen de los conflictos
La baja participación de los profesionales en arboricultura en los proyectos de urbanización.
La falta de campañas de divulgación dirigidas a educar e informar a los ciudadanos sobre las razones de la poda y sus bases técnicas.
La falta de homogeneidad de los criterios técnicos que se aplican en los distintos municipios.
Esta gran cantidad de situaciones, crean un medio idóneo para la arbitrariedad.
Si los profesionales de la arboricultura son capaces de establecer bases comunes a todas las actuaciones de poda de arbolado viario, obtendremos el respeto y el reconocimiento necesario para entrar en dialogo con los responsables políticos y con los ciudadanos.

Como podar
Podar no significa cortar ramas.
La poda es un dialogo entre el podador y el árbol.
Cualquier manipulación a la estructura del árbol implica una respuesta del mismo.
Para saber podar necesitamos saber anticipadamente como va responder el árbol, a nuestras acciones.

? A que responde la estructura de un árbol ¿
Antes se creía que la estructura de un árbol era la que se le confería con la poda.
Ahora, sabemos que las diferentes especies de árboles parten de un modelo estructural propio determinado genéticamente.
Por tanto las diferentes especies tendrán diferentes respuestas.
Esto es de sobras conocido por los profesionales ,ahora tienen una base donde sustentarse.
El conocimiento de las diferentes correlacio-nes de crecimiento que ordenan la estructura en cada etapa, nos permiten orientar las técnicas de poda.
Si una de las podas es la de contener el volu-men del árbol, observando las diferentes etapas de su desarrollo, podemos encontrar la respuesta.
Si conseguimos llevar el árbol a su etapa madura, no será necesaria ninguna intervención para mantener su volumen.

La poda por etapas

Etapa juvenil.-Poda de formación
Reequilibrar ramas

Etapa adulta.-Poda de selección.
Seleccionar ramas estructurales.

Etapa madura.-Poda de mantenimiento
Eliminar ramas debilitadas y secas

Etapa senescente.-Poda de reducción
Eliminar ramas secas y reducir carga de las débiles.

Atenciones en las podas
Madera muerta.-La madera muerta no es “ negociable “.Debe ser retirada inmediatamente.
Uniones débiles de ramas.-Situación de peligro de fractura.
Pudriciones.-La presencia de pudriciones puede ocasionar fracturas. Evaluar la seguridad.
Grietas.-Hendiduras en el árbol que indican senescencia del árbol.
Tradiciones populares
La cultura popular va muy ligada al recuerdo de las tradiciones agrícolas o  al ambiente rural, donde las costumbres de la explotación y gestión del arbolado hacen que se trate de una obtención de recursos para la conseguir maderas,fru-tas y energía.

Consecuencias de las podas mal ejecutadas
Las agresiones que se realizan en el arbolado viario, ocultan las consecuencias nefastas que se manifiestan años mas tarde.
Por ignorancia en muchas ocasiones las podas aceleran la senescencia de los árboles, haciéndolos mas inseguros.
En principio los árboles son elementos seguros.
Pero pueden pasar a no serlo con una gestión incorrecta.
La poda no responde a una necesidad del árbol, sino que responde a reducir las situaciones de saneamiento ó  riesgo de fractura de algunas ramas y consecuentemente aumentar la seguridad ciudadana.







Determinación de bases comunes.
Se disponen de los conocimientos necesarios para establecer unas bases comunes a las técnicas de poda del arbolado viario.
Hemos de exigir que las Administraciones consideren a sus profesionales dentro de sus instituciones en los proyectos de gestión del arbolado urbano.
Son necesarios recursos para promocionar campañas de divulgación que tengan como objetivo educar al ciudadano en el conocimiento y el respeto al arbolado viario, así como las razones de su poda y su abatimiento en algunos casos.
Vivimos en ciudades en las que la calle y el espacio publico son muy utilizados por el ciudadano durante todo el año y requieren espacios sombreados en verano y soleados en invierno.
Ciudades densas, acerados estrechos donde confluyen múltiples factores, comercios badenes, mobiliario urbano y con viviendas y balcones que dan a la calle.
En muchas calles se han plantado árboles donde no se dan las mínimas condiciones de espacio para su desarrollo.
Determinadas inversiones urbanísticas han permitido la implantación de arbolado en nuestras ciudades, pero no se han conseguido recursos suficientes para la gestión de este patrimonio.
Desde principios de los ochenta cada remodelación de calles y aceras, cada nueva urbanización, cada espacio libre abierto en nuestro municipio, ha contado con la presencia de árboles, como elementos vivos e imprescindibles, una veces autóctonos y conocidos como el abedul, el roble o el haya, otros más exóticos como el gingko, el liquidambar o el arce del azúcar.
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El árbol de nuestras calles, aún joven, viene a ser como el espejo en el que se refleja nuestra condición humana.
Sus manchas, sus heridas, hablan de nuestro civismo, de nuestra solidaridad, del grado de respeto hacia los seres vivos y nos recuerda lo mucho que nos queda por hacer.
Nuestros centros escolares ya tiene experiencia en prácticas de seguimiento estacional del arbolado, a través de una actividad medioambiental.
Un árbol urbano es aquel especimen o colección de ellos creciendo dentro de una localidad urbana o suburbana.
 En un sentido amplio, incluye cualquier clase de vegetal leñoso creciendo en asentamientos humanos.
 En un sentido más estricto (encajando en parque forestal) describe áreas donde los ecosistemas carecen de sobrevivientes silvestres o remanentes.
Los árboles juegan un rol importante en la ecología de los hábitats humanos de muchas maneras: filtran aire, agua, luz solar, ruidos; enfrían el ambiente; dan sombra a animales y a otros vegetales, y área recreacional para los habitantes. Moderan el clima urbano, reducen vientos y tormentas, proveen de sombra a viviendas y comercios, ayudando a conservar energía.
Son críticos en enfriar la isla de calor urbana, y sombrear reduciendo los potencialmente peligrosos días de reducción del ozono, que azotan las megaciudades en los meses de verano picos.
En muchos países hay un crecimiento del entendimiento de la importancia de la ecología en la forestación urbana.
Surgen numerosos proyectos para restaurar y preservar los ecosistemas, desde la simple eliminación de las hojas caídas, a la eliminación de vegetales invasores, y a la reintroducción de especies nativas originales.

Beneficios
Los beneficios del arbolado urbano son muchos: embellecimiento, reducción de los efectos de la isla de calor, reducción de las escorrentías y escurrimientos, reducción de la contaminación atmosférica (química, física, biológica), reducción de costos de energía por perfeccionar el sombreado de edificios y de calles, mejora del valor de la propiedad, atenúa la amenaza a la fauna y flora silvestres, y en general mitiga todos los impactos urbanos ambientales.
Social, psicológica, recreacional, vida silvestre
La presencia abundante de arbolado reduce el estrés, beneficiando la salud psicofísica del habitante urbano.
El sombreado agradable de calles y parques atrae a la socialización y al juego.
Nuevamente, la planificación y el involucrarse de la comunidad son importantes para obtener resultados positivos.
 
Los árboles dan sitios de anidación y alimento a aves y otros animales.
 La gente aprecia el avistaje, alimentación, safaris fotográficos, pintura artística, y vida silvestre.
La combinación del arbolado y la vida silvestre ayudan a mantener su conexión con la naturaleza.





Beneficios económicos

Los beneficios económicos de los árboles son conocidos desde hace mucho tiempo.
Recientemente, la mayoría de esos beneficios han sido cuantificados.
 La cuantificación de los beneficios económicos del árbol ayuda a justificar las erogaciones públicas y privadas en su manutención.
Uno de los ejemplos más obvios de su utilidad económica es la decisión de plantar árboles en el Oeste y Norte (o Sur, dependiendo del hemisferio) de los edificios. Las sombras acondicionan el edificio durante el verano, pero permiten que el Sol lo caliente luego de que las hojas caen. Todas las acciones físicas de los árboles – la sombra (regulación lumínica), control de humedad, control de vientos, control de la erosión, mejoramiento de la calidad visual, barrera de ruidos, absorción de precipitaciones y polución – conllevan beneficios económicos.
                



Reducción de la contaminación atmosférica
 
Ya que las ciudades se esfuerzan por cumplir con los estándares en calidad atmosférica, las maneras en que los árboles contribuyen con la limpieza del aire no deben ser pasadas por alto. Los contaminantes más importantes en la atmósfera urbana son el ozono (O3), óxidos de nitrógeno (NOx), óxidos de azufre (SOx) y otros tipos de polución en menor escala.
El smog es producido por reacciones químicas entre NOx y compuestos orgánicos volátiles (COVs) en presencia de luz solar.
Las altas temperaturas aumentan la velocidad de estas reacciones.
Las emisiones vehiculares e industriales, los vapores de gasolina y los solventes químicos son las principales fuentes de NOx y COVs. Las partículas contaminantes de menos de 10 o 25 micrómetros de tamaño (PM10 y PM25) están formadas por gotas microscópicas de sólidos o líquidos, las cuales se adhieren a los tejidos pulmonares ocasionando serios problemas de salud.
La polución comienza en su mayoría como humo, el cual causa graves problemas a personas con enfermedades cardíacas y respiratorias e irritación a personas saludables.
 Los árboles son una solución importante, efectiva y económica tendiente a reducir la polución y mejorar la calidad del aire.





Los árboles reducen las temperaturas y el smog
Con una sana y extensa forestación urbana la calidad del aire puede ser mejorada drásticamente. Los árboles ayudan a disminuir la temperatura del aire y el efecto de la isla de calor en áreas urbanas. Esta disminución en la temperatura no sólo reduce el consumo de energía, sino que también mejora la calidad atmosférica ya que la formación de ozono requiere de altas temperaturas.
A medida que la temperatura aumenta, la formación de ozono se incrementa.
 Los parques urbanos reducen la temperatura y por consiguiente la producción de ozono.
 Grande sombras de árboles pueden reducir la temperatura de los ambientes entre 3 y 5 °C
 En el Condado de Sacramento, California, se estimó que elevar la cubierta de dosel a cinco millones de árboles reduciría la temperatura del verano en 3 °C. Esta reducción en la temperatura disminuiría los picos en los niveles de ozono en un 7% y los días con smog en un 50%.

La sombra de árboles en estacionamientos contribuye a reducir emisiones

La reducción de temperatura por parte de la sombra de los árboles en playas de estacionamiento (aparcamientos) disminuye la cantidad de emisiones evaporativas en autos estacionados. Estacionamientos sin sombra de árboles pueden apreciarse como islas de calor en miniatura, donde las temperaturas pueden ser incluso mayores que en las áreas circundantes.
Áreas arboladas pueden reducir significativamente la temperatura del aire.
 A pesar de que la principal masa de emisiones de hidrocarburos proviene de los caños de escape de vehículos, el 16% de esas emisiones proviene de la evaporación que ocurre en los sistemas de distribución de combustible cuando los vehículos están detenidos y los motores aun calientes.
Esas emisiones evaporativas y los gases de combustión de los primeros minutos de operación de un motor son altamente perjudiciales para el microclima local.
Autos estacionados en playas de estacionamiento con un 50% de superficie arbolada emiten un 8% menos de evaporación que vehículos estacionados en aparcaderos con sólo un 8% de superficie arbolada.
 De acuerdo a los positivos efectos de los árboles en playas de estacionamiento, ciudades como Davis, California, establecieron ordenanzas que determinan que las playas de estacionamiento deben tener un 50% de superficie arbolada.
Los componentes volátiles del asfalto se evaporan más lentamente en estacionamientos con sombra y calles.
 La sombra no sólo reduce las emisiones sino que también aumenta la durabilidad del asfalto y por ende la necesidad de mantenimiento.
Menos mantenimiento implica menos asfalto caliente (humos y vapores) y menos maquinaria operando (emisiones de hidrocarburos).
El mismo principio se aplica a los techados a base a asfalto.

Remoción activa de contaminantes
Los árboles también reducen la contaminación fijando activamente las partículas de polución del aire.
 Los estomas, poros en la superficie de las hojas, captan gases contaminantes que luego son absorbidos al agua del interior de la hoja.
Algunas especies de árboles son más suceptibles a la absorción de polución, lo cual puede afectar el desarrollo normal de la planta.
Idealmente, los árboles deberían seleccionarse de acuerdo a una alta capacidad de absorción de contaminantes y a una alta resistencia a los efectos negativos que ocasionan.
Un estudio realizado en 1991 a través de la región de Chicago determinó que los árboles remueven aproximadamente 17 toneladas de monóxido de carbono (CO), 93 toneladas de dióxido de azufre (SO2), 98 toneladas de dióxido de nitrógeno (NO2) y 210 toneladas de ozono (O3).

Secuestro de Carbono
Quienes trabajan con parques urbanos en ocasiones se encuentran interesados en conocer la cantidad de carbono que es fijado del aire y almacenado en el arbolado como madera en relación con la cantidad de dióxido de carbono (CO2) que es liberado a la atmósfera durante el trabajo de la maquinaria necesaria para mantener los árboles, la cual está impulsada por combustibles fósiles.

Los árboles interceptan partículas contaminantes
Sumado a la absorción de gases nocivos, los árboles también funcionan como filtros interceptando partículas del aire y reduciendo la cantidad de partículas dañinas de importancia, siendo capturadas por la superficie del árbol y su follaje. Esas partículas permanecen temporalmente en la superficie de los árboles hasta que son lavadas por el agua de lluvia, arrastradas por fuertes vientos o hasta que caen al suelo dentro de una gota de transpiración de la hoja.
Ya que los árboles son un reservorio temporal de partículas dañinas, si no existiesen, esas partículas temporalmente retenidas permanecerían en el aire dañando la salud humana.
 Aumentar la superficie arbolada aumenta la retención de partículas aéreas y por ende mejora la calidad del aire.
 Los árboles de gran porte con follaje perenne son los que mayor cantidad de partículas remueven del aire.

El estudio de Chicago en 1991 determinó que los árboles fijaron aproximadamente 234 toneladas de partículas de menos de 10 micrómetros (PM10) de tamaño.
Grandes árboles sanos con troncos de por lo menos 75 cm de diámetro remueven aproximadamente 70 veces más polución del aire por año (1.4 kg/año) que árboles sanos y pequeños de menos de 10 cm de diámetro en el tronco (0.02 kg/año).

Compuestos orgánicos volátiles biogénicos
Un aspecto importante a considerar cuando se valoran los efectos de los árboles en la calidad del aire urbano es que emiten algunos compuestos orgánicos volátiles biogénicos (COVBs). Estos compuestos químicos (principalmente isopreno y monoterpenos) forman los aceites esenciales, resinas y otros compuestos orgánicos que las plantas utilizan para atraer agentes polinizadores y repeler predadores.
Como se mencionó anteriormente, los COVBs reaccionan con NOx formando ozono. Esto significa que los COVBs emitidos por los árboles contribuyen a la producción de ozono. Si bien esa contribución debe ser considerada pequeña, las emisiones de COVBs pueden exacerbar el problema del smog.
No todas las especies de árboles, sin embargo, emiten altas cantidades de COVBs.
Las especies que mayor cantidad de isopreno emiten y que deben ser plantadas con atención son:

 Casuarina
 Eucalyptus
 Liquidambar
Platanus
 Populus (álamo)
 Quercus (roble)
 Robinia
 Salix (sauce)






Árboles que están bien adaptados al entorno y se encuentran saludables no deben ser retirados ni reemplazados sólo porque emiten COVBs.
La cantidad de emisiones de hidrocarburos que pueden producirse por el mantenimiento de un árbol que emite pocas cantidades de COVBs puede ser más perjudicial que las grandes emisiones de COVBs de alguna especie de la lista anterior.
Los árboles no deben ser catalogados como contaminantes ya que sus beneficios en la calidad del aire son mucho mayores que los daños que puedan ocasionar las emisiones de COVBs aumentando la concentración de ozono.
Las emisiones de COVBs crecen exponencialmente con la temperatura.
Por ende, mayores emisiones ocurrirán a mayores temperaturas.
En climas desérticos, los árboles nativos adaptados a condiciones hostiles emiten cantidades de COVBs significativamente menores que árboles de climas húmedos.
Como se discutió anteriormente, la producción de ozono también depende de la temperatura. Así, la mejor manera de reducir la producción de ozono y de COVBs es reducir las temperaturas urbanas y el efecto de la isla de calor. Como se sugirió anteriormente, la mejor manera de reducir la temperatura urbana es aumentar la cubierta vegetal y particularmente la cantidad de árboles.
Los efectos del arbolado urbano en la producción de ozono fueron descubiertos recientemente por la comunidad científica, aunque investigaciones extensas y concluyentes aun no han sido realizadas.
Se realizaron algunos estudios cuantificando los efectos de las emisiones de COVBs en la formación de ozono, pero no se determinó concluyentemente la contribución del arbolado urbano en esa producción. Importantes preguntas continúan sin respuesta.
Por ahora, se desconoce si existen suficientes reacciones químicas entre las emisiones de COVBs y NOx que produzcan cantidades nocivas de ozono en los medioambientes urbanos.
Es necesario e importante para las ciudades estar atentas a que estas investigaciones continúan y las conclusiones no deben ser expuestas hasta que no hayan sido recolectadas las evidencias pertinentes. Nuevos estudios e investigaciones podrán resolver estos interrogantes.

Poda
Podar es el proceso de recortar un árbol o arbusto.
Hecho con cuidado y correctamente, la poda puede incrementar el rendimiento del fruto; así, es una práctica agrícola común.
En producción forestal se emplea para obtener fustes más rectos y con menos ramificaciones, por tanto de mayor calidad.
En arbolado urbano su utilidad es, por un lado, prevenir el riesgo de caída de ramas, y por otro controlar el tamaño de árboles cuya ubicación no permite su desarrollo completo.
Con frecuencia, en jardinería, se utiliza la poda para conseguir formas artificiales en los árboles o arbustos. Bien ejecutada y repetida con la periodicidad adecuada puede aumentar el valor ornamental de los mismos.
 Sin embargo con frecuencia se practica de forma inadecuada (mutilaciones como el desmoche), ocasionando pudriciones de la madera que acortan la vida de los árboles e incrementan el riesgo de rotura de ramas.
Por otra parte, una tala demasiado radical del árbol a menudo compromete su supervivencia.
Cada árbol exige un tipo de poda diferente. Como norma general las podas más importantes son:

Poda de copa, desmochar o descopar:
Se realiza en el primer año, consiste en podar la rama principal de la copa para favorecer la ramificación.
 
Poda de formación:
Se realiza al cabo de varios años, para dar una forma adecuada al árbol.
 Poda de aclareo:
Se trata de cortar ramas enteras, a veces se hace a la vez que la de formación. Ayuda a la formación de la copa.

Poda de invierno:
Se realiza en invierno sobre árboles de crecimiento lento o poco vigorosos. Frena la formación de flores.

 Poda de verano o poda verde
Tiene como finalidad regular el crecimiento.

Las podas de ramas viejas y secas se realizan para prevenir que exista una excesiva cantidad de madera seca que permita una gran combustión en caso de incendio.
Son podas de limpieza.
El proceso por el cual un árbol se protege de la entrada de organismos parásitos en los cortes de poda fue descrito en 1977 por Alex Shigo, denominándose modelo CODIT (Compartmentalization Of Decay In Trees).
En algunos países como México, específicamente en el Distrito Federal, existe legislación ambiental que protege el arbolado urbano y que se remite a normas locales que regulan la actividad de poda como lo es la Norma Ambiental para el Distrito Federal NADF-001-RNAT-2006.
Como cortar,que cortar,cuando cortar y cuanto cortar.
Solo un profesional conoce las dosis.




Adecuación de especies al viario
En las calle a menudo nos encontramos con árboles muy próximos a fachadas, con los fustes totalmente desestructurados e inclinados sobre la calzada o con especies que producen alergias o frutos engorrosos, o bien la madera de sus ramas es quebradiza y frágil.
Todo ello es consecuencia de una plantación inapropiada, bien por no ser la especie adecuada para esa situación, bien por no ser el lugar idóneo para esa especie.
Por ello, se pretende evaluar aquellas especies que presentan una mala adaptación a las condiciones ambientales de la ciudad, o que por sus características resulta desaconsejable su plantación para desarrollarse como alineación en las calles.
A su vez es necesario clasificar los espacios urbanos existentes atendiendo a características que pueden influir en la idoneidad de una especie, como el ancho de la calle, distancia a fachada, orientación, densidad de tráfico y de viandantes, etc.
Los criterios que se han teniendo en cuenta para evaluar si una especie es adecuada o no han sido ambientales, estructurales, fisiológicos, estéticos, funcionales, sanitarios y fitopatológicos.
El estudio se ha basado en tres líneas de investigación complementarias:
En el estudio cuantitativo del viario se han analizado una serie de características recogidas en los datos de inventario de cada uno de los árboles pertenecientes a las especies objeto de estudio.
Centrando nuestra atención en la acumulación de defectos (maderas vistas, huecos, cortezas incluidas, terciados mal consolidados, ramas secas e interferencias) que presenta cada especie.
Por otra parte, de cara a valorar la adecuación de las diferentes especies al viario, se han definido cuáles son las características intrínsecas interesantes o imprescindibles, y cuáles son las negativas de cada una de ellas: poca exigencia en suelo, tronco recto y vertical, vigor, reacción a podas, compartimentación, etc.
Y por último, mediante el estudio por alineaciones, se ha valorado en calle las funciones que el arbolado debe cumplir, para poder cuantificar en que medida las alineaciones de las distintas especies se adecuan o no al medio.
Las tres líneas de trabajo se han comparado unas con otras y de esta forma, se ha podido obtener una clasificación de las especies estudiadas según su grado de adecuación.
Con este estudio se pretende iniciar un método para llegar a identificar el árbol adecuado en el lugar preciso, así como su difusión por los diferentes organismos y empresas constructoras que realizan plantaciones en las calles.



Gestión y mantenimiento del arbolado viario
La diversidad de especies, tamaños, entornos, hace que las necesidades de mantenimiento sean muy heterogéneas y que sea necesario un gran esfuerzo de previsión a corto, medio y largo plazo.
Todo ello debe estar apoyado en una estructura organizativa adecuada, así como en medios humanos, materiales y herramientas de gestión apropiados.
La Planificación de las labores y trabajos a realizar para el mantenimiento y la conservación del arbolado viario conlleva:
Establecimiento del Calendario de las labores a realizar.
Organización del personal por brigadas y labores en función del calendario establecido.
Distribución de los medios mecánicos disponibles.
Estimación de rendimientos.
Elaboración de Planes y Programas.
Para optimizar el servicio se realiza una gestión integral por calle, que conlleva el saneado y renovación de todo el arbolado de una misma calle en una temporada, de forma que al ir sustituyendo el arbolado peligroso o en deficiente estado por ejemplares jóvenes y sanos se asegura la continuidad de esa alineación arbórea a lo largo de los años.
Para ello, en una misma campaña se poda, se tala, se extraen los tocones y se plantan los nuevos árboles, quedando éstos últimos incorporados de forma automática en el programa de riego anual.

Plan de Poda y Arboricultura
El objetivo de cualquier intervención de poda en un árbol urbano es mejorar su desarrollo y crecimiento, evitar el riesgo de propagación de plagas y enfermedades, eliminar la peligrosidad y garantizar la seguridad del ciudadano.
Desde el momento que un árbol se planta en un alcorque de la acera, se cambian sus condiciones normales de crecimiento, teniendo que desarrollarse en un entorno urbano sometido a continuas agresiones que hacen que sus estructuras pierdan el crecimiento natural dando lugar a copas ahiladas, desequilibradas, inclinadas, con golpes, heridas y otros defectos que pueden convertirlo en un elemento urbano de riesgo, lo que implica la necesidad de actuaciones continuas de poda para eliminar dichos riesgos e incidencias.
En el Plan de poda se incluyen los ejemplares arbóreos que precisan rebajar la copa al presentar estructuras ahiladas, desequilibradas, mal conformadas, con deficiencias mecánicas o problemas sanitarios.
Se trata de árboles que crecen muy próximos a fachadas y han alcanzado alturas que pueden suponer un riesgo de fractura o abatimiento.
Al tener que eliminar mayor porcentaje de copa, éste tipo de actuación se realiza durante el periodo de parada vegetativa.
En el Plan de arboricultura se incluyen todas aquellas unidades arbóreas que precisan actuaciones puntuales de poda y que no suponen una intervención importante en su estructura. Se trata de mejorar el estado del árbol eliminando las ramas secas o enfermas, acortando las ramas que se han desarrollado excesivamente para el lugar donde se ubica, quitando las ramas que pueden incidir en los peatones o que en su desarrollo pueden ocultar semáforos u otras señales viarias, además de la eliminación de las incidencias que se ocasionan por los crecimientos anuales.
El tipo de poda que se realiza consiste en la eliminación selectiva de ramas o partes de una rama por alguno de los siguientes motivos:
Ramas bajas que inciden en peatones, tránsito de vehículos y transporte o señalización viaria.
Ramas secas, rotas, mal formadas o en deficiente estado fitosanitario.
Chupones, muñones y rebrotes de raíz.
Ramas que inciden en ventanas, fachadas, tejados, farolas, estructuras, instalaciones, cables eléctricos o cualquier otro servicio que puedan acarrear daños a los mismos.
Ramas con excesivo peso y longitud, que representen riesgo de rotura o favorezcan el desequilibrio de su estructura.
Dichas actuaciones deben respetar siempre la biología del árbol, la forma y estructura adquirida en su desarrollo y las características intrínsecas de cada especie.







Plantaciones
La plantación de arbolado urbano tiene como objeto rejuvenecer y aumentar el patrimonio arbóreo de la ciudad.
Los criterios que rigen las plantaciones para asegurar en la medida de lo posible su viabilidad y correcto arraigue son:
Las plantas deben presentar un tronco recto, porte normal, ramificado y bien conformado.
El sistema radical debe ser completo y proporcionado al porte.
Especies sanas que no estén declaradas expuestas a plagas y enfermedades de carácter crónico.
Ejemplares de desarrollo normal, sin que presenten síntomas de carencias ni daños, heridas, roturas, magulladuras o cualquier otro foco de infección de agentes patógenos.
Hay que evitar la plantación  de especies que resultan inadecuadas por sus frutos, maderas quebradizas o sistema radicular agresivo
Estas especies inadecuadas para su desarrollo como arbolado de alineación en las calles deben ser  sustituidas paulatinamente por especies semejantes con mayor adaptación a las condiciones urbanas de la ciudad.
Existe un plan de regeneración continuo de forma que cuando se tala un árbol en mal  estado es sustituido por otro ejemplar para dar continuidad a la alineación.
Previamente a la plantación se extrae la tronca existente y se cambia el sustrato del alcorque en su totalidad para impedir la propagación de enfermedades y aportar al terreno del nuevo árbol los nutrientes necesarios para que se pueda desarrollar en buenas condiciones.
Para favorecer la sustentación de los ejemplares recién plantados se instala un tutor en cada uno de ellos y en caso de ser necesario una mayor protección para evitar golpes de vehículos u otros, se coloca un protector metálico de tres pies.
En caso de detectar en el alcorque tuberías, servicios o cualquier incidencia que impida la plantación y el futuro desarrollo del ejemplar, no se lleva a efecto.
 Se estudia el problema y en caso de no poder subsanarlo se procede a la clausura del alcorque.
Hay que prever con antelacion la ubicación de los arboles en las nuevas urbanizaciones.

Programa de Riego
En climatologías como la nuestra, el riego es una labor fundamental para la viabilidad de nuestro arbolado, especialmente el más joven.
En el programa de riego se incluyen todas las unidades arbóreas con menos de cinco años de plantación y aquellas otras que por sus características fisiológicas, botánicas o de situación requieren una aportación de riego de al menos una vez al mes en la época estival .

Plan de Tratamientos Fitosanitarios
Los tratamientos fitosanitarios intentan prevenir o erradicar las plagas y enfermedades que atacan a los árboles para evitar daños irreversibles en éstos y su propagación a otros ejemplares, además de paliar las molestias que ocasionan al ciudadano.
Cada vez es mas dificil aplicar tratamientos a los arboles de las ciudades.
El programa de tratamientos fitosanitarios tiene como base la relación de calles con árboles donde se detectaron plagas y enfermedades el año anterior, así como aquellas calles con especies arbóreas susceptibles de ser infectadas por plagas usuales en el arbolado viario.
Con los datos de las especies y los posibles patógenos se establece el Calendario de Tratamientos fitosanitarios.
No olvidemos la necesidad de consultar con el asesor
Previamente a su utilización se estudian los productos que se van a aplicar para erradicar cada plaga o enfermedad: dosis, composición, persistencia, toxicología, fitotoxicidad, forma y épocas de aplicación, frecuencias, plazo de seguridad, etc.
Se esta imponiendo la lucha biologica para combatir las plagas en la ciudad y la aplicación de trabajos culturales.

Programa de Entrecavado y Limpieza
La salud del árbol también requiere la atención de su alcorque.
Es necesario eliminar del terreno todo elemento que pueda ocasionar daño o ser competencia para su desarrollo

Plan de Destoconados
El objetivo de destoconar es dejar libre y en buen estado el suelo para que pueda recibir a un nuevo árbol, mediante la extracción de las raíces existentes en el alcorque.
Se trata de una de las labores más complejas y duras del mantenimiento del arbolado viario, que se intenta mecanizar con el uso de la destoconadora, pero en la mayoría de los casos debe realizarse manualmente por problemas de accesibilidad, posibles daños en infraestructuras y canalizaciones o por las reducidas dimensiones del alcorque.

Inventario
La ciudad debe contar con un inventario del arbolado de alineación de sus calles, que no se limita sólo al recuento de los árboles de las calles, sino que sitúa cada posición en la cartografía digital y aporta los 40 datos más descriptivos de cada uno de ellos.
Se trata de datos representativos del entorno y del estado, recogidos por técnicos especialistas -ingenieros agrónomos,tecnicos agricolas, ingenieros de montes, biólogos, jardineros etc..
De esta manera se conoce al detalle dónde está cada árbol y como se encuentra, siendo una herramienta de gran utilidad para la gestión diaria del mantenimiento, que facilita la toma de decisiones y la adecuación de las actuaciones a las necesidades reales de la población arbórea.
Permite, por tanto, obtener un profundo conocimiento del arbolado de cara a la planificación de las labores y al establecimiento de criterios propios de la arboricultura sostenible.
Para que un inventario sea eficaz y útil para la gestión diaria debe reflejar la realidad más actual, por eso el Ayuntamiento aboga por la actualización del inventario en paralelo a la realización de las principales labores de conservación y la revisión periódica de todos los datos de cada uno de los árboles que componen el inventario del arbolado viario , revisión que se realiza cada 5 años.

Especies arbóreas del viario
Se debe fomentar la biodiversidad de especies como medio para asegurar el patrimonio arbóreo ante el riesgo de plagas, así como para  diversificar el paisaje y mejorar la cultura del árbol adecuando las especies a las posibilidades que ofrece cada calle para su correcto desarrollo.




GIS: Aplicación informática del arbolado viario
La aplicación informática vertebra el sistema de conocimiento del arbolado viario y es una herramienta de gestión para los técnicos gestores del arbolado como fuente de información e instrumento de análisis.
Integra perfectamente las bases de datos cartográfica, alfanumérica y fotográfica de los árboles viarios, de forma que nos permite la consulta simultánea de todas ellas de una manera muy visual e intuitiva.
Pero la aplicación no sirve exclusivamente para consultar el inventario.
Sus componentes y funcionalidades la hacen muy útil para la gestión diaria permitiendo búsquedas, selecciones, dar altas o bajas, consultas, planificar actuaciones, actualizar el estado de las posiciones, realizar informes, edición gráfica, etc.
Asimismo, contiene la información del modelo de riesgo de modo que calcula para cada árbol su nivel de riesgo, que es un elemento adicional e importante para la toma de decisiones sobre las actuaciones a priorizar.
El programa de gestión integral planifica las labores de conservación que son necesarias realizar en cada momento y a su vez, la aplicación localiza las unidades que precisan de estos trabajos de mantenimiento, para poder ordenarlas y dar prioridad de ejecución en el establecimiento de los programas específicos de cada labor.

Entre los beneficios que aporta cabe destacar principalmente:
Permite el conocimiento detallado del arbolado viario.
Es un medio de comunicación fluido, transparente y rápido.
Constituye una herramienta de apoyo a estudios de I+D.





Laboratorio móvil
Un Laboratorio Móvil de Control del Arbolado Urbano tiene como finalidad  el análisis y la inspección pormenorizada de los árboles viarios, utilizando el instrumental de testificación de la madera, así como una serie de útiles que facilitan el estudio del arbolado y el acceso al mismo en condiciones de seguridad.
¿Porqué utilizar el instrumental?
Los árboles son estructuras que, principalmente, encaminan su crecimiento a soportar su propio peso y el empuje del viento. Su anatomía interna está relacionada con su capacidad para soportar cargas mecánicas. En ocasiones, un árbol puede externamente no presentar defectos en su tronco, tener su copa frondosa, y sin embargo, internamente puede encontrarse en muy mal estado.El tipo, el tamaño y la localización de estos defectos, son críticos en la evaluación de la peligrosidad.
Actualmente se esta utilizando para el análisis de:
- Especies problemáticas.
- Ejemplares con defectos recurrentes.
- Seguimiento de la evolución de las pudriciones de la madera.
Aparatos de testificación
El Laboratorio Móvil de Control de Arbolado Urbano va equipado con cinco instrumentos de testificación de la madera:



 Arbosonic
 Martillo de impulsos
 Resistógrafo
 Fractómetro
 Tomógrafo sónico
 
Arbosonic
Arborsonic emplea ondas de ultrasonido, que aportan información sobre las condiciones de la estructura interna del árbol.
La onda es transmitida por un emisor y recogida por un receptor, que normalmente se posicionan apartados 180º sobre la corteza, y permiten determinar el tiempo que tarda la onda en atravesar la madera. Una vez que la señal emitida llega al receptor, en la pantalla del Arborsonic se puede leer la medición obtenida en microsegundos.
El tiempo de propagación se incrementa cuanto mayor es la alteración de la madera, es decir, a mayor avance de la pudrición o cuanto mayor es la cavidad que presente el árbol.
 Con Arborsonic se puede conocer el estado interno de la madera, evitando innecesarias perforaciones en la misma.
Es un instrumento ligero y manejable, siendo muy constantes y precisas las mediciones que realiza.



Martillo de impulsos
El Martillo de Impulsos, al igual que el Arborsonic, se basa también en la velocidad de propagación del sonido a través de la madera.
Su funcionamiento es el siguiente: un tornillo enroscado en la corteza del árbol es golpeado con un martillo, provocando una onda sonora que atraviesa la madera y llega hasta un segundo tornillo, que se encuentra, normalmente, situado en la parte opuesta del tronco, y que lleva colocado un receptor, que detecta la llegada de la onda.
La unidad central de proceso calcula la velocidad de la onda, es decir, distancia recorrida entre tiempo empleado, y la aporta como dato.
Los defectos drásticos en el interior de la madera reducen la velocidad de paso hasta en un 70%, y estados tempranos de pudrición de la madera la reducen en un 10-20%.
Antes de proceder al golpeo con el martillo, es necesario introducir en la unidad central de proceso, la distancia que separa a los tornillos.
Después, se procede al golpeo sobre el tornillo que queda libre. En ese momento la unidad central de proceso calcula el tiempo que tarda la onda sonora en llegar el receptor, y la velocidad en metros por segundo aparece en la pantalla de la misma.
En cada punto de medición se realizan 7 golpeos, para posteriormente obtener la media de los mismos, valor que se considera como definitivo.
Se puede observar, esquemáticamente, el funcionamiento tanto del Arborsonic como del Martillo de Impulsos.
Cuando la madera está libre de defectos, la trayectoria seguida por la señal emitida es recta, mientras que si la madera presenta defectos, la trayectoria de la señal se aparta de la línea recta, ya que debe rodear el hueco o la madera en pudrición, que transmite peor el sonido.
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